Cómo cultivar lavanda gigante a partir de semillas o esquejes: Crea impresionantes arbustos resistentes al frío con una profusión de flores: guía completa
Cultivar lavanda gigante desde semillas o esquejes puede ser gratificante y te permitirá disfrutar de hermosos arbustos llenos de fragantes flores. Aquí tienes una guía detallada paso a paso para cultivar lavanda gigante:
Cultivo de Lavanda Gigante desde Semillas
- Elección de Semillas: Elige variedades de lavanda conocidas por su tamaño grande y resistencia al frío, como la Lavandula angustifolia ‘Grosso’.
- Preparación del Semillero: Llena macetas pequeñas con tierra para macetas ligera y bien drenada. Coloca las semillas de lavanda sobre la superficie del suelo y presiónalas ligeramente.
- Germinación: Cubre ligeramente las semillas con una fina capa de tierra y riega suavemente. Coloca las macetas en un lugar cálido y soleado, manteniendo el sustrato húmedo pero no empapado.
- Trasplante: Cuando las plántulas tengan varias hojas verdaderas y sean lo suficientemente fuertes, trasplántalas a macetas individuales más grandes o al jardín.
Cultivo de Lavanda Gigante desde Esquejes
- Selección de Esquejes: Elige esquejes sanos y vigorosos de lavanda de una planta madre establecida.
- Preparación de Esquejes: Corta esquejes de aproximadamente 10-15 cm de longitud, asegurándote de tomarlos de tallos no leñosos. Elimina las hojas inferiores y sumerge los extremos en polvo enraizante.
- Plantación: Planta los esquejes en macetas con tierra para macetas bien drenada. Coloca las macetas en un lugar luminoso pero protegido del sol directo.
- Enraizamiento: Mantén el sustrato ligeramente húmedo y espera a que los esquejes desarrollen raíces. Esto puede tardar varias semanas.
- Trasplante: Una vez que los esquejes hayan enraizado y crecido lo suficiente, transplántalos a macetas más grandes o al jardín.
Cuidado de la Lavanda Gigante
- Luz y Suelo: Planta lavanda en un lugar soleado con suelo bien drenado y ligeramente alcalino.
- Riego: Riega moderadamente, permitiendo que el suelo se seque entre riegos. La lavanda es resistente a la sequía una vez establecida.
- Podado: Poda la lavanda después de la floración para mantener su forma y fomentar un nuevo crecimiento.
- Protección contra el Frío: Asegúrate de que la lavanda esté protegida del viento frío y de las heladas durante el invierno.
Con estos pasos y cuidados adecuados, podrás cultivar lavanda gigante impresionante que adornará tu jardín con su fragancia y belleza. ¡Disfruta de tus hermosos arbustos de lavanda y sus abundantes flores!
