Cómo sembrar, cultivar Chirivía y sus cuidados

Cultivar Chirivías: Una Guía Completa Desde la Semilla hasta la Cosecha

Las chirivías (Pastinaca sativa) son una joya entre las hortalizas de raíz amantes del frío, estrechamente relacionadas con las zanahorias y el perejil. A primera vista, podrían confundirse con zanahorias blancas, pero su sabor es una experiencia completamente diferente. Tienen una textura similar a la patata dulce con un sabor que combina la dulzura de la zanahoria con notas terrosas y nueces. En este artículo, exploraremos cómo sembrar, cultivar y cuidar las chirivías para obtener una cosecha exitosa.

Preparación del Suelo Ideal para las Chirivías

Para cultivar chirivías de manera óptima, es esencial contar con un suelo bien drenado, suelto y rico. Las chirivías prosperan en suelos arenosos o limosos, mientras que los suelos arcillosos pesados no son adecuados. Si tu suelo no tiene la textura deseada, puedes mejorar su estructura agregando arena y compost bien descompuesto. El compost enriquece el suelo con nutrientes esenciales, fundamentales para el desarrollo vigoroso de las chirivías.

Obtención de Semillas Frescas

El secreto para el éxito al sembrar chirivías radica en utilizar semillas frescas y de calidad. Las semillas de chirivía no germinan bien después de un año de almacenamiento, por lo que es crucial adquirir semillas recientes de fuentes confiables. Busca proveedores que especifiquen la fecha de cosecha o caducidad en el empaque. Antes de sembrar, remoja las semillas en agua a temperatura ambiente durante un día para facilitar la germinación.

Germinación y Siembra

La chirivía prefiere ser sembrada directamente en el suelo preparado, ya que no tolera bien los trasplantes. Siembra las semillas a pleno sol cuando la temperatura del suelo supere los 4°C y asegúrate de que el aire esté entre 4 y 20°C para un crecimiento óptimo. Las chirivías brotarán lentamente, por lo que puedes sembrar dos semillas por lugar y posteriormente adelgazarlas. Las plántulas no deseadas deben cortarse con tijeras para no dañar a las plantas seleccionadas.

Cuidados y Mantenimiento

Una vez establecidas, las chirivías necesitan riego regular para desarrollarse correctamente. Mantén la tierra húmeda pero no empapada, utilizando la regla del dedo: la tierra debe sentirse como una esponja bien escurrida. Aplica abono cada tres semanas para proporcionar nutrientes esenciales. Es importante mantener el jardín libre de malas hierbas para evitar la competencia por recursos.

Cosecha y Almacenamiento

La cosecha de chirivías generalmente comienza aproximadamente cuatro meses después de la siembra. Observa cuando las raíces comiencen a asomarse sobre el suelo. Para cosechar, utiliza una horquilla de jardín para extraer suavemente las raíces, evitando cortes o golpes que puedan dañarlas. Si planeas almacenar las chirivías durante el invierno, asegúrate de cosecharlas antes de que comiencen a brotar en primavera.

Conclusión

Cultivar chirivías desde la semilla hasta la cosecha requiere atención y cuidado, pero la recompensa son deliciosas raíces con un sabor único. Al proporcionar las condiciones ideales de suelo, luz y agua, podrás disfrutar de estas hortalizas frescas en tu mesa. ¡Anímate a cultivar chirivías y descubre el placer de cosechar tus propios vegetales de raíz!

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