Las plantas que alejan insectos tienen fama de hacer milagros: poned una maceta de menta y desaparecen arañas, moscas y hasta ratones. La realidad es más modesta, pero útil. Muchas aromáticas desprenden un olor que a los mosquitos y a las moscas no les resulta agradable, y colocadas bien, junto a ventanas y puertas, reducen las visitas.
Aquí tenéis siete aromáticas que dan buen resultado en una casa del norte, cómo cultivarlas en maceta y dónde ponerlas. También os explico con claridad qué no consiguen, sobre todo con ratones y cucarachas, para que no pongáis la esperanza donde no toca.
Qué se puede esperar de una planta aromática
Una planta viva suelta mucho menos aroma que un aceite concentrado. Por eso su efecto es el de un disuasivo suave: hace que un rincón resulte algo menos apetecible, pero no crea una barrera mágica. La citronela, por ejemplo, es la más conocida, y aun así una maceta junto a la mesa solo reduce visitas; no sustituye a una mosquitera.
Para que se note, el olor tiene que llegar al aire. Rozad las hojas con la mano al pasar y se liberan los aceites; una planta quieta, sin tocar, huele poco. Por eso conviene colocarlas en el trayecto de los insectos: marcos de ventanas, puerta de la terraza y alrededor de la mesa donde cenáis en verano.
Tampoco hace falta que las arañas se vayan del todo. Son inofensivas en su gran mayoría y se comen moscas y mosquitos. Si una os molesta en un rincón concreto, una aromática cerca ayuda a que busque otro sitio, y una escoba hace el resto.
Siete aromáticas para ventanas y terrazas
Menta

La menta piperita (Mentha × piperita) es la más agradecida. Su olor mentolado fuerte molesta a moscas y mosquitos, y crece sin esfuerzo. Plantadla siempre en maceta: en tierra sus estolones, que son tallos rastreros, se extienden por todas partes. Regad cuando la superficie empiece a secarse y recortad las puntas en verano para que brote con fuerza.
Lavanda

La lavanda (Lavandula angustifolia) agrada a las personas y atrae abejas durante el día, pero a mosquitos y polillas no les gusta tanto. Necesita sol y, sobre todo, drenaje: en la arcilla pesada del norte se pudre. Usad maceta de terracota con mezcla de sustrato y arena gruesa, regad poco y podad después de la floración, sin cortar la madera vieja, para que la mata se mantenga compacta.
Albahaca

La albahaca (Ocimum basilicum) de hoja grande es la más aromática. Una pareja de macetas sobre la mesa exterior ayuda frente a los mosquitos en las cenas de verano. Sembrad en abril dentro de casa y trasplantad a mediados de mayo, y pellizcad las puntas para que ramifique y no florezca pronto. Es sensible al frío: pasadla fuera solo cuando no haya riesgo de helada y dadle el sitio más soleado.
Romero

El romero (Salvia rosmarinus) es resistente y perenne. Aguanta el frío de nuestros inviernos si tiene buen drenaje, pero no el encharcamiento. Una maceta grande junto a la puerta da un aroma que persiste todo el año, aunque su efecto sobre los insectos es discreto. Dejad entre una maceta y otra un palmo de separación y no la reguéis si la tierra sigue húmeda al tacto.
Laurel

El laurel (Laurus nobilis) crece despacio y se mantiene verde todo el año. Colocado en una maceta grande en la entrada de la casa, sus hojas rozadas liberan un olor intenso que molesta a moscas y polillas. Es un arbusto para varios años, no un remedio rápido; en maceta de 30 cm admite poda en primavera para mantener un tamaño manejable, y en inviernos fríos agradece un lugar protegido del viento.
Melisa

La melisa (Melissa officinalis) huele a limón y aguanta bien la sombra parcial. Va bien en macetas o jardineras bajo ventanas. Se extiende con facilidad, así que dividid la mata cada primavera y renovad el sustrato cada dos años para que no se agote.
Citronela

La planta que se vende como citronela (suele ser un Pelargonium perfumado o Cymbopogon) es delicada con el frío. En maceta, con sol, puede estar fuera de mayo a octubre. En cuanto bajen las temperaturas, entradla a un lugar luminoso, porque no sobrevive a las heladas.
Dónde ponerlas en una casa del norte
En la ladera lo noto cada año: lo que importa no es la planta, sino el drenaje y la luz. Con lluvia casi continua y suelo de arcilla ácida, todas estas aromáticas agradecen maceta, sustrato aireado y un lugar abrigado de la lluvia. Colocadlas en el lado sur de la casa, apoyadas en un muro que acumule calor, y dejadlas con espacio entre sí para que circule el aire.
Las albahacas y la citronela entran en casa si la noche baja de 10 °C. Las demás aguantan fuera, aunque conviene proteger las macetas de terracota con un fieltro cuando haya heladas fuertes entre noviembre y abril. Para zonas más cálidas y secas del sur, ojo: allí el sustrato se seca en horas, y riego diario y media sombra de tarde son imprescindibles.
El truco de la libreta
En mis libretas tengo apuntado que las plantas se dan mejor cuando se rozan, así que pongo cada maceta justo donde paso con las manos: junto al marco de la ventana y al lado de la puerta. Cada vez que paso, acaricio una hoja y la casa huele a hierba durante un buen rato.
Ratones y cucarachas: lo que las plantas no consiguen
Aquí conviene ser clara. Ninguna planta aromática elimina una cucaracha ni echa a una rata de un tejado. Se repite que la menta, el laurel o la lavanda alejan roedores, pero no existe base seria para esa promesa, y un aroma agradable en la ventana no les impide entrar si encuentran comida y un hueco.
Lo que sí funciona es quitarles motivos. Guardad la comida en recipientes cerrados, no dejéis restos en el compostador abierto y tapad los huecos de más de un centímetro en puertas, tuberías y paredes con malla metálica o espuma para huecos. Si ya hay actividad en casa, lo adecuado son trampas mecánicas y, en caso de duda, un servicio profesional.
Con las cucarachas ocurre igual: limpieza, humedad controlada y sellado de grietas pesan mucho más que cualquier planta. Más consejos en plagas y enfermedades y en terraza y balcón.
Lo que más me preguntáis
¿Cuántas macetas hacen falta para notar el efecto?
Con dos o tres macetas junto a la ventana o la mesa de la terraza se nota una diferencia pequeña. Una sola planta aislada apenas se huele. Es mejor agruparlas y rozar las hojas con frecuencia.
¿Sirven también para los mosquitos de verano?
Ayudan un poco, sobre todo la albahaca, la citronela y la lavanda en macetas cerca de donde os sentáis. Pero no sustituyen a una mosquitera ni a otras protecciones en las horas de más mosquitos, al atardecer.
¿Qué hago si las hojas se ponen amarillas?
Casi siempre es exceso de agua. Comprobad que la maceta tiene agujero, que el plato no queda lleno y que el sustrato seca algo entre riegos. En el norte lluvioso, sacadlas de la lluvia directa si lleva varios días cayendo sirimiri.
— Maite, desde el caserío
