Trepadoras en espacios pequeños: soportes y agarre

Las trepadoras en espacios pequeños resuelven el problema de la falta de suelo: una pared, una barandilla o un simple soporte vertical multiplican la superficie plantada sin ocupar más terraza. Pero cada planta sube a su manera, y elegir mal el soporte significa tallos caídos, hojas enredadas o una estructura que no aguanta el peso.

Aquí tenéis los tres modos de agarre más comunes, el soporte que pide cada uno, un montaje paso a paso con un paraguas viejo y qué trepadoras escoger para una terraza del norte húmedo. Con eso, un balcón de dos metros puede llenarse de color en pocas semanas.

Cada trepadora se agarra de una forma distinta

Zarcillos: guisante de olor y pepino

Zarcillos: guisante de olor y pepino

Los zarcillos son filamentos finos que se enrollan solos en cualquier cosa delgada. El guisante de olor (Lathyrus odoratus) los tiene muy finos y busca apoyo cada pocos centímetros: le sirve una malla de agujero pequeño, de 2 o 3 cm, o una red de gallinero. El pepino (Cucumis sativus) trepa por una espaldera en forma de A con cuerdas, y el fruto cuelga recto.

Tallo que se enrolla: judía e ipomea

Tallo que se enrolla: judía e ipomea

Aquí es el tallo entero el que gira en espiral alrededor del soporte. La judía de enrame se agarra a cañas o bambú dispuestos en tipi, que aguanta bien el peso de las vainas. La ipomea (Ipomoea tricolor) hace lo mismo con una cuerda tensada de la maceta a la barandilla. Sirven soportes verticales finos; una malla ancha les va mal. Sembrad la judía en abril dentro de casa o en mayo ya fuera, cuando el suelo supere los 12 °C, y dejad unos 15 cm entre plantas para que cada tallo tenga su caña.

Sin agarre propio: tomate indeterminado

Sin agarre propio: tomate indeterminado

Algunas plantas ni se enrollan ni tienen zarcillos: solo se apoyan. El tomate indeterminado, el de crecimiento continuo, necesita jaula rígida o cuerdas a las que atar los tallos, porque sin soporte se quiebra bajo los racimos. Atad con rafia suelta, formando un ocho, para que el tallo no se estrangule. Un tomate cherry en maceta de 30 litros con jaula alta rinde bien en una terraza soleada, aunque en el norte conviene ponerlo contra un muro orientado al sur y bajo alero para que la lluvia no favorezca el mildiu. Quitad las hojas inferiores que toquen el sustrato y revisad las ataduras cada semana, porque el tallo engorda con rapidez.

Hay trepadoras demasiado grandes para un balcón, y conviene saberlo antes de comprar. El lúpulo puede subir 6 o 8 metros en una temporada y pesa mucho; pide una pérgola sólida. Con espacio reducido, mejor escoger anuales de crecimiento rápido y soportes pequeños. Además, las anuales no dan problemas de poda: al acabar la temporada se retiran, se limpia el soporte y se empieza de nuevo. Una perenne vigorosa, en cambio, exige podas y un soporte fuerte durante años, y en un balcón de alquiler no siempre compensa.

Montar un soporte de paraguas paso a paso

Un paraguas viejo, sin tela, es un soporte barato y vistoso, y evita comprar estructuras de tienda que cuestan fácilmente 20 €. Lijad el óxido de las varillas si lo hubiera y pintadlas con esmalte exterior para que no manchen el sustrato. Con él se forma una cúpula de flores que da sombra a una esquina de la terraza. Hace falta solo la estructura metálica, una maceta grande y cuatro o seis plantas anuales de crecimiento rápido.

Paso 1: fijar la estructura

Paso 1: fijar la estructura

Clavad el mango del paraguas, abierto y sin tela, en el centro de una maceta de 40 cm o más, de fondo hondo y con agujeros de drenaje. Al llenar, dejad 3 cm libres bajo el borde para poder regar sin que el agua se derrame. Rellenad con sustrato firme y comprobad que no se tambalea con el viento sur. Si la maceta es ligera, poned una piedra en el fondo o repartid peso con un ladrillo.

Paso 2: plantar alrededor de la base

Paso 2: plantar alrededor de la base

Colocad entre cuatro y seis plantas en círculo, separadas unos 10 cm del mango. Elegid ipomea, guisante de olor, susana de ojos negros (Thunbergia alata), capuchina trepadora (Tropaeolum majus) o cobea (Cobaea scandens). Regad a fondo después de plantar y no dejéis que el sustrato se seque durante las dos primeras semanas, cuando las raíces aún son cortas.

Paso 3: guiar los brotes

Paso 3: guiar los brotes

Cuando los brotes midan 15 cm, enlazadlos suavemente a las varillas con rafia floja. Seguid guiándolos cada semana: si los dejáis solos, se enredan entre sí. Abonad cada quince días con un abono ligero mientras florezcan y regad con regularidad. Una trepadora en maceta consume el agua del sustrato con rapidez en pleno desarrollo, así que comprobad la humedad a diario en los días secos. Si una planta se queda atrás, no la sustituyáis por otra de golpe: dadle una semana más y guiad su brote hacia una varilla libre.

Qué elegir según el clima

Con lluvia casi todo el año, tierra arcillosa y veranos suaves de 20 a 25 °C, el norte favorece las especies frescas. El guisante de olor y la capuchina prosperan en primaveras templadas y no soportan los calores secos del sur. La ipomea y la susana de ojos negros piden más calor: sembradlas dentro de casa en abril y sacadlas cuando pase el riesgo de helada, hacia mediados de mayo en la costa y a finales en los valles.

La mandevilla y la buganvilla agradecen el calor del litoral mediterráneo; en el norte pueden vivir en maceta junto a un muro soleado, pero deben entrar en un lugar luminoso y sin helada en invierno. Para la glicinia, elegid Wisteria floribunda y evitad Wisteria sinensis, que se extiende de forma agresiva y puede dañar estructuras.

Las trepadoras anuales de este texto son sensibles a las heladas y se siembran cada año. Con el sirimiri de otoño y primavera, llevad los tallos por encima del borde de la maceta, de modo que el follaje no roce el sustrato empapado; así hay menos manchas y hongos. En el sur y la meseta, protegedlas del sol de la tarde con media sombra, y regad con más frecuencia.

El truco de la libreta

En mis libretas tengo apuntado que la primera semana decide la temporada: si lo atáis cuando mide 15 cm, la planta ya ha aprendido hacia dónde subir. Anotad la fecha de siembra y la de la primera flor, y el año siguiente sabréis cuándo empezar.

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Lo que más me preguntáis

¿Cuál es la trepadora más rápida para empezar?

Ipomea, capuchina, susana de ojos negros y judía escarlata germinan sembradas en el propio recipiente, cuando el suelo ya está templado, y tapan una espaldera en unas semanas. Remojad las semillas duras de ipomea una noche antes. Son anuales, así que cada año hay que volver a sembrar.

¿Cómo evito que los tallos se rompan?

Guiadlos con rafia suelta y sin apretar, a medida que crecen. Un tallo atado con rigidez se quiebra con el viento o se estrangula. Revisad los nudos cada semana y aflojad los que presionen el tallo.

¿Qué soporte uso en un balcón de alquiler?

Una espaldera de listones o una malla fijada a una maceta grande, sin taladrar la pared. Es estable, se retira al irse y permite mover las plantas. Colocad el peso en la base de la maceta para que no vuelque con el viento.

— Maite, desde el caserío