Cerillas clavadas en la maceta, una botella con cáscara de plátano, bicarbonato con aceite en un pulverizador: cada verano circulan por las redes como si fueran la solución definitiva. Cuestan poco y prometen mucho, y por eso la gente los prueba. Conviene saber qué hay detrás antes de rociar las plantas con cualquier mezcla.
Los trucos contra plagas que de verdad dan resultado son pocos y bastante sencillos. Aquí os cuento cuáles no sirven o hacen daño, qué son los mosquitos que vuelan sobre las macetas y cómo se quitan, qué hacer con una botella de vinagre y qué métodos del huerto sí funcionan, todo visto desde un clima húmedo como el del norte.

Los trucos virales que no sirven o hacen daño

Empiezo por las cerillas. Se dice que el azufre de la cabeza espanta a los insectos, y que se puede remojar una caja entera en agua cinco días para regar la maceta con ese caldo. No hay ninguna prueba de que repelan nada: la cantidad de azufre de una cerilla es minúscula, y la cabeza lleva además otras sustancias que no tienen por qué acabar en el sustrato de una lechuga o de unas hierbas aromáticas. Dejadlas en la cocina.
El segundo gran éxito es el bicarbonato con aceite, en recetas que llegan a 60 g de bicarbonato por litro. Esa dosis es muy alta: las sales de sodio queman las hojas y, si se riega con la mezcla, el sodio se acumula en el sustrato y en una tierra arcillosa como la mía estropea la estructura. El aceite sobre una hoja a pleno sol también quema. Y ninguna de las dos cosas aleja a un insecto durante tres semanas. Lo único con algo de respaldo es una dosis mucho menor, de 5 g por litro con unas gotas de jabón, como preventivo contra el oídio (un hongo, no un insecto). Probadla antes en una sola hoja, pulverizad al atardecer y evitad las flores.
Tampoco recomiendo el bicarbonato espolvoreado contra babosas y hormigas. Seca a la babosa que lo toca, pero deja sodio en el bancal, la lluvia lo reparte y las raíces lo notan. Con las hormigas no he visto ni un estudio serio que lo apoye. Y entre los remedios que se repiten sin comprobar, las cáscaras de huevo no frenan a una babosa, que las cruza sin inmutarse; las hormigas anidan en el poso de café; y los gatos pasan por encima de las cáscaras de naranja. Todo eso es magnífico para el compost, y nada más.
Mosquitos de las macetas: qué son y cómo se tratan

Las motitas negras que vuelan al regar son mosquitos del sustrato (familia Sciaridae). El adulto es inofensivo; las larvas viven en los primeros centímetros de tierra húmeda y comen raicillas, lo que importa sobre todo en semilleros y plantas jóvenes. La causa casi siempre es el exceso de riego, algo muy habitual aquí, donde el aire pasa meses saturado de humedad y el sustrato tarda en secarse.
El remedio empieza por regar menos: dejad secar los 2 o 3 cm superiores entre riegos, vaciad el plato a los diez minutos y, si podéis, regad desde abajo. Colocad unas tarjetas amarillas adhesivas clavadas en la maceta para capturar adultos, y extended 1 cm de arena gruesa o gravilla sobre la superficie para dificultar la puesta. En una semana o dos, sin humedad, el ciclo se corta.
Para los adultos, y para la mosca de la fruta, hay una trampa casera que sí funciona. Es la famosa botella, pero con una explicación distinta de la que se cuenta: cortad la parte alta de una botella de plástico, invertidla a modo de embudo dentro de la parte baja y poned dentro 3 dedos de vinagre de manzana con una cucharada de azúcar y un trozo de plátano maduro. El olor a fermentado atrae a los insectos y se ahogan. No repele nada; atrae y atrapa. Cambiad el líquido cada pocos días y no la dejéis al lado de la planta que queréis proteger.
Lo que sí funciona contra las plagas del huerto

Los métodos que mejor me han funcionado son aburridos, y por eso nadie los hace viral. Van bien para cualquier huerto o terraza:
- Chorro de agua contra los pulgones: un golpe de manguera a primera hora los arranca de los brotes, y casi ninguno regresa. Repetid dos o tres días seguidos.
- Trampa de cerveza para babosas: un vaso o plato hondo enterrado a ras del suelo, con cerveza barata. Cubridlo con una teja apoyada en dos piedras para que la lluvia no lo diluya, y vaciadlo cada dos días.
- Collar de cartón para orugas cortadoras: un anillo de cartón de 8 cm de alto, hundido 2-3 cm alrededor de cada plantón trasplantado, protege el tallo hasta que engrosa.
- Manta de cultivo: una tela ligera sobre arcos, puesta el mismo día del trasplante, impide que las mariposas pongan huevos en las coles. Retiradla al inicio de la floración.
- Revisión a mano: de buena mañana, cuando los insectos están lentos, recoged larvas y huevos de las hojas y echadlos en agua con jabón.
- Aliados florecidos: milenrama, eneldo y alisón (Lobularia maritima) atraen mariquitas y avispillas parásitas que trabajan gratis todo el verano.
Si algún día veis un escarabajo de cabeza verde metálica y élitros cobrizos, con pequeños mechones blancos en los costados, sospechad del escarabajo japonés (Popillia japonica), una plaga de cuarentena. No lo aplastéis sin más: fotografiadlo y avisad al servicio de sanidad vegetal de vuestra comunidad.
El truco de la libreta
En mis libretas tengo apuntado que las babosas salen en cuanto cae un sirimiri al anochecer. Con una linterna, dos noches seguidas, recogí las que había sobre las lechugas y las eché en un cubo con agua y jabón. Valía más que una semana de remedios, y no costaba nada.
El norte, el sur y la regla de la humedad
En mi caserío la mayoría de las plagas tienen que ver con el agua: babosas, caracoles, moho, mosquitos del sustrato. Prevenir significa dejar más espacio entre plantas, regar por la mañana y por el pie, y no mantener el suelo empapado. Con eso se evita más que con cualquier pulverizador.
En el interior y el sur de España ocurre al revés: dominan los pulgones y la araña roja, que adora el aire seco. El chorro de agua sirve también para ella, aplicado por el envés de las hojas. Evitad pulverizar nada a mediodía. Si buscáis más recetas, tenéis la sección de plagas y enfermedades.
Lo que más me preguntáis
¿Sirve el jabón potásico contra los pulgones?
Sí, actúa por contacto, así que hay que mojar bien los pulgones, también por debajo de la hoja. Usad un producto autorizado para uso no profesional, seguid la dosis de la etiqueta, aplicadlo al atardecer y repetid a los 5-7 días. No hace nada sobre los que ya han huido.
¿Por qué siguen volviendo los pulgones aunque los quite?
Hay dos causas habituales. Una es el exceso de abono nitrogenado, que da brotes tiernos, que son su comida preferida. La otra son las hormigas, que cuidan los pulgones a cambio de su melaza. Abonad menos y vigilad si hay un hormiguero cerca antes de rociar nada.
¿Cada cuánto debo regar para que no salgan mosquitos en las macetas?
Cuando los 2-3 cm superiores del sustrato estén secos al tacto. En el norte, con meses de humedad, puede ser cada ocho o diez días en una maceta de interior. Si pesa mucho al levantarla todavía tiene agua.
— Maite, desde el caserío
