Sexar pollitos: macho o hembra por plumas y edad

Comprasteis media docena de pollitos con la idea de tener huevos, y a las diez semanas uno de ellos se sube al borde del gallinero a ensayar un canto ronco. Pasa en muchos gallineros pequeños, y la razón es sencilla: sexar pollitos a simple vista, recién nacidos, es difícil incluso para quien lleva años con aves, y el vendedor del mercado no siempre acierta.

En mi caserío lo he visto repetirse: alguien dice «son todas hembras» y las semanas dicen otra cosa. Aquí os cuento qué método sirve en cada edad, en qué razas funciona y en cuáles no, qué señales mirar entre las 3 y las 8 semanas y cómo calcular los días de un pollito por sus plumas.

Qué métodos existen y cuál os conviene

Hay tres vías para saber el sexo de un pollito, y cada una sirve en un momento distinto. El sexado alar mira la longitud de las plumas del ala durante los tres primeros días de vida y es puramente visual. El sexado por color aprovecha que algunos híbridos de puesta nacen con un color de plumón distinto según el sexo; el criadero suele indicarlo en el albarán. Y el sexado por desarrollo espera a que aparezcan cresta, plumas y porte, entre las 3 y las 8 semanas, cuando casi cualquier raza muestra algo.

Existe también el sexado cloacal, que consiste en abrir la cloaca del recién nacido para mirar dentro. Exige meses de práctica y, mal hecho, lastima al pollito, así que no lo intentéis en casa. Si la raza no admite el sexado alar, lo prudente es esperar y observar.

Una advertencia que me ahorra disgustos: ningún método es infalible. Cuando dos señales coinciden, la apuesta es buena; si solo hay una, tomadla como una pista y no como una sentencia.

Sexado alar en los primeros días

Este método solo funciona en líneas de emplume sexado, que en la práctica son los híbridos comerciales de puesta, y solo durante el primer o segundo día, con margen hasta el tercero. Después las plumas crecen y la diferencia se pierde.

Comprobar que la línea admite sexado alar

Comprobar que la línea admite sexado alar

Preguntad al criadero si los pollitos son de emplume sexado. Los híbridos de puesta de granja suelen serlo; las razas puras y las gallinas de corral de toda la vida, no, porque nadie las ha seleccionado para ese carácter y el método da respuestas equivocadas. Si no os saben contestar, no lo uséis y pasad a las señales de las semanas siguientes.

Sujetar al pollito y extender el ala

Sujetar al pollito y extender el ala

Trabajad con luz natural o con una lámpara blanca potente, con las manos limpias y templadas. Sostened al pollito con una mano, con el pecho hacia arriba y sin apretar. Con el pulgar y el índice de la otra, estirad un ala con suavidad, solo hasta verla abierta. Un pollito de un día se enfría rápido, de modo que no tardéis más de unos segundos y devolvedlo enseguida bajo el calor. Lavaos las manos después.

Leer la longitud de las plumas

Leer la longitud de las plumas

Con el ala abierta veréis dos filas en el borde: las plumas primarias, las largas del filo exterior, y las coberteras, las cortas que las cubren por encima. En una hembra las primarias sobresalen con claridad y el borde queda escalonado. En un macho las dos filas miden casi lo mismo, o las coberteras son más largas, y el ala se ve pareja. Si tras mirar dos veces no lo veis claro, anotad «dudoso» y volved a mirar a las 3 semanas.

El truco de la libreta

En el vivero aprendí que cada bandeja de semillero llevaba su etiqueta con la fecha y una nota. Con los pollitos funciona igual: apuntad en una libreta la fecha de nacimiento, el color de cada uno y vuestra apuesta de macho o hembra, y poned una anilla de plástico de color en la pata de los dudosos. A las 8 semanas comparáis y veis qué señales os acertaron y cuáles no.

Sexar más tarde: color, cresta y plumas

Si el sexado alar no es posible, la paciencia es el método. Entre las 3 y las 8 semanas aparecen señales que, sumadas, aciertan bastante. Todas son orientativas, y cada línea genética varía un poco.

Mirar el color del plumaje a partir de las 3 semanas

Mirar el color del plumaje a partir de las 3 semanas

En las razas donde machos y hembras difieren de color, el plumaje juvenil ya lo muestra. Un ejemplo es la Faverolles salmón, cuyo nombre se pronuncia «Faverol», con la s final muda. A partir de las 3 semanas las hembras suelen tener las alas de tono salmón o trigo y las plumas de las patas claras, y los machos las alas de un marrón oscuro, casi negro, con las plumas de las patas más oscuras. Ya adulto, el gallo tiene el pecho oscuro y tonos caoba en alas y lomo. Contrastad siempre con la descripción de vuestra raza.

Observar cresta y barbillas entre las 6 y las 8 semanas

Observar cresta y barbillas entre las 6 y las 8 semanas

La cresta es la carnosidad roja de la cabeza y las barbillas son las dos que cuelgan bajo el pico. En los machos se agrandan y enrojecen antes; las hembras mantienen la cresta pequeña y pálida. En razas de crecimiento lento, como la Brahma, la diferencia se ve a las 8 semanas, y en los machos suele aparecer además una zona rojiza o castaña en los hombros y la parte alta de la espalda, mientras que en las hembras el plumaje de esa zona es más uniforme y claro. Ninguna de las dos señales decide por sí sola; juntas dan una lectura bastante fiable, y cuantos más días pasan, más claras son.

Comparar plumas de silla y de cola a las 8 semanas

Comparar plumas de silla y de cola a las 8 semanas

Hacia las 8 semanas el plumaje juvenil está completo y en los machos se alargan las plumas de silla, las que caen sobre el lomo junto a la cola, y las plumas de cola más largas y brillantes que las de las hembras. El cuerpo también ayuda: la pollita es más estilizada, de patas algo más finas y actitud tranquila; el macho es más robusto, de patas más gruesas y reflejos más vivos.

Calcular la edad de un pollito por el plumaje

Si el vendedor del mercado no sabe la edad, el plumaje la cuenta. Del día 1 al 3 el pollito lleva plumón completo y esponjoso; si el ombligo aún está húmedo o con costra, tiene menos de dos días. Del día 4 al 7 asoman las puntas de las primeras plumas del ala. En la semana 2 esas plumas ya se abren, salen las primeras de la cola y el pollito aletea. En la semana 3 hay plumas en alas y cola y empiezan en hombros y espalda; la cresta se define.

En la semana 4 casi todo el cuerpo tiene plumas, con parches de plumón en cuello y cabeza, y ya parece un pollo pequeño. Entre la semana 5 y la 6 el plumaje es casi completo, y a las 8 semanas es el juvenil completo. La zona de cría empieza a unos 35 °C la primera semana y baja unos 2 o 3 °C cada semana. Pollitos apiñados bajo la lámpara indican frío; pollitos lejos de ella y jadeando, calor. Hacia las 6 semanas, con el plumaje casi completo y el cobertizo seco, ya no necesitan calor si la temperatura pasa de 20 °C.

Pollitos en el norte húmedo

En el País Vasco el enemigo del pollito no es tanto el frío como la humedad. Con sirimiri varios días seguidos, una cama mojada enfría al pollito y el plumón empapado no se seca solo. Poned la zona de cría en un cobertizo seco y sin corrientes, nunca sobre tierra, con viruta o paja secas que cambiéis en cuanto se apelmacen. Las tandas de marzo a mayo, pasadas las últimas heladas de la costa, salen mejor que las de otoño.

En el sur y el interior, más secos y calurosos, ocurre lo contrario: desde la semana 2 la lámpara casi sobra en verano y lo importante es la sombra y el agua fresca. Y antes del primer canto, pensad qué haréis si salen varios machos; en la sección de mascotas y animales de granja hay más sobre cómo organizar un gallinero pequeño.

Lo que más me preguntáis

¿Cuándo empieza a cantar un gallo?

Suele ensayar un canto ronco entre las 8 y las 12 semanas y lo afina en los meses siguientes. Por eso conviene decidir antes qué haréis si sale más de un macho, y preguntar en el ayuntamiento qué normas hay sobre gallos donde vivís.

¿Por qué un pollito que parecía hembra resultó ser macho?

Porque el sexado alar solo es fiable en líneas de emplume sexado y, aun así, falla alguna vez. En una raza pura o una gallina de corral, la respuesta pudo ser puro azar. Confirmad siempre con dos señales, por ejemplo cresta y plumas de cola, a partir de las 6 semanas.

¿Se puede sexar un pollito de gallina de corral común?

Recién nacido, no con garantías: estas gallinas no tienen el carácter que hace legible el ala. Lo he comprobado con tandas mezcladas, y lo único seguro es esperar. A las 4 o 5 semanas ya hay pistas en cresta y porte, y a las 8 las plumas de silla y de cola suelen resolver la duda.

— Maite, desde el caserío