Hortensias azules o rosas: mover el color con el pH

Dos jardines vecinos, la misma variedad comprada el mismo día, y una hortensia azul frente a otra rosa. No hay misterio ni semillas distintas: cambia la tierra. El color de las hortensias de bola (Hydrangea macrophylla) depende de si la planta puede absorber o no el aluminio que lleva el suelo, y eso lo decide la acidez.

En el norte, con lluvia y suelos ácidos, el azul llega casi solo y lo difícil es conseguir un rosa. En el resto de España ocurre lo contrario. Aquí tenéis los pasos para llevar la flor hacia el tono que queráis, con cantidades prudentes y el tiempo real que tarda en notarse.

Ficha rápida

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Qué decide el color y qué plantas lo cambian

En suelo ácido, con pH por debajo de 5,5, el aluminio se disuelve, la raíz lo absorbe y la flor sale azul. Con pH por encima de 6,5, el aluminio queda bloqueado y la flor se queda en su color base, rosa. En el tramo intermedio salen los malvas, lilas y morados, que suelen ser la señal de que la tierra está en el punto medio.

Esto solo funciona con las hortensias de bola y con las de hoja de encaje, ambas Hydrangea macrophylla. Las blancas, como la Hydrangea paniculata o la arborescens, no cambian por mucho aluminio o cal que echéis, y las variedades blancas de bola tampoco. Antes de empezar, mirad la etiqueta de la planta.

Pasos para cambiar el color

Medir el pH antes de tocar nada

Medir el pH del suelo

Comprad un kit de tiras o un medidor sencillo de vivero y medid en tres puntos alrededor de la mata, a unos 20 cm del tronco. Mezclad la tierra con agua destilada o de lluvia y anotad el resultado. Sin esta cifra, cualquier abono o azufre es adivinar. Repetid la medida cada primavera, porque el riego con agua dura y el abonado la mueven más de lo que parece. Si el resultado cae entre 5,5 y 6,5, es la zona de los lilas: podéis empujar hacia un lado u otro, pero con paciencia. En mi caserío salen valores entre 5 y 5,5, y las hortensias de la puerta de mi amona Begoña daban azul sin que nadie les echase nada.

Acidificar para conseguir azul

Acidificar para conseguir azul

La forma más segura es lenta. Mezclad en primavera o en otoño azufre horticultural, tierra de brezo o compost de hojas con la capa superior de tierra, y regad abundante después. El azufre tarda semanas en actuar, porque lo transforman los microorganismos del suelo. Acolchad después la base con 5 a 7 cm de corteza de pino o de acículas, sin tocar el tronco, y renovadlo una o dos veces al año.

Los posos de café no sirven para esto: ya usados son casi neutros y apenas mueven el pH.

Sulfato de aluminio, el atajo con cuidado

Sulfato de aluminio, el atajo con cuidado

El sulfato de aluminio, que se vende como azulador de hortensias, aporta aluminio directamente. Usadlo con la dosis del envase, que ronda los 3 g por litro de agua, y siempre sobre tierra ya húmeda. Más no es mejor: un exceso quema las raíces. Dos o tres aplicaciones espaciadas en primavera suelen bastar. No lo echéis nunca sobre tierra seca ni sobre hojas al sol, y guardad las sobras fuera del alcance de niños y animales; se trata de un producto de jardinería, no de un abono para comer. Si pasados dos años el color no ha cambiado, el problema suele ser el pH, no la falta de aluminio.

Hay un detalle poco contado: un abono rico en fósforo bloquea el aluminio. Para azul, elegid uno bajo en fósforo.

Subir el pH para conseguir rosa

Subir el pH para conseguir rosa

Para el rosa se hace lo contrario: se añade cal dolomítica o cal de jardín, en poca cantidad y repartida en dos veces, y se riega con agua de grifo en zonas de agua dura. La ceniza de leña sin tratar funciona también, con moderación. En el norte es un trabajo cuesta arriba, porque la lluvia vuelve a acidificar el suelo; la maceta lo hace más fácil.

Un abono con buen contenido en fósforo ayuda a mantener el rosa, porque bloquea aún más el aluminio. Evitad el azufre en la misma mata durante ese tiempo, o anularéis el trabajo de la cal. Y no encaléis de golpe: subir el pH de repente deja amarillas las hojas.

Maceta: el control más sencillo

Maceta: el control más sencillo

En maceta decidís el pH con el sustrato. Para azul usad sustrato para plantas ácidas (ericáceas), con pH de 4,5 a 5,5, y regad con agua de lluvia. Para rosa, sustrato universal de pH 6 a 6,5 y agua del grifo si es dura. Cambiad el sustrato cada dos o tres años, porque el pH deriva con el riego.

Cuánto tarda y cómo mantenerlo

Las flores de este año ya llevan su color decidido cuando empezáis, porque los capullos se forman el verano anterior. El cambio se ve en la floración siguiente y a veces en la otra. Una hortensia que pasa de rosa a azul pasa antes por una temporada de tonos lilas y malvas, y eso es buena señal.

Para mantener el resultado, medid el pH una vez al año y corregid con poco. Los vaivenes bruscos estresan la planta, y un cambio de color forzado cada año acaba debilitándola y los resultados de esta química varían con cada variedad: algunas de las llamadas «azules» se resisten.

El truco de la libreta

En mis libretas tengo anotado el pH de cada hortensia y el color de la flor de cada julio. Con tres años de datos veis si el cambio avanza o si la lluvia lo deshace.

Errores frecuentes

El primero es querer cambiar el color en una sola temporada: el suelo tarda semanas o meses, y la planta, otra floración. El segundo es mezclar métodos opuestos, azufre un mes y cal al siguiente. El tercero es abusar del sulfato de aluminio, que acaba quemando las raíces finas. Y el cuarto, comprar una hortensia blanca esperando que se vuelva azul: su color es genético y no cambia.

En el último caso no hay arreglo posible, pero sí se puede añadir color a la mata comprando una azul o rosa en maceta y plantándola al lado, con su propio sustrato.

Clima: norte y resto de España

En el País Vasco el suelo suele ser ácido y el agua de lluvia, blanda, así que el azul se mantiene con un acolchado de corteza y poco más. Para conseguir rosa en tierra, lo realista es cultivar en maceta. En el centro, el Levante y el sur, el suelo calcáreo y el agua dura empujan hacia el rosa: allí el azul pide reacidificar cada temporada y regar con agua de lluvia recogida. Podéis consultar más ideas en la categoría de plantas con flor.

Lo que más me preguntáis

¿Puedo tener una hortensia con flores azules y rosas a la vez?

Sí, aunque no es fácil de controlar. Si el pH cambia de una zona a otra de la raíz, o la planta absorbe aluminio de forma desigual, aparecen racimos de distinto tono en la misma mata. Es normal, y no es una enfermedad.

¿Por qué se me ha vuelto rosa una hortensia que compré azul?

Casi siempre porque el sustrato del vivero era ácido y el de vuestro jardín o el agua del grifo no. Plantad en sustrato para ácidas y regad con agua de lluvia, y en un par de temporadas recuperará el azul.

¿Cada cuánto debo regar una hortensia en maceta?

Cuando los dos primeros centímetros de tierra estén secos, y en verano puede ser cada dos días. El sustrato debe estar húmedo, no encharcado.

— Maite, desde el caserío