La mayoría de las plantas que veis cada día en un jardín, en una terraza o en el salón son inofensivas, pero unas cuantas pueden dar un susto serio a un gato curioso o a un niño que se lo mete todo en la boca. Saber qué plantas tóxicas para perros y gatos tenéis en casa es más útil que arrancar a ciegas: casi siempre basta con cambiarlas de sitio.
Esta guía recorre las plantas tóxicas más comunes de jardín y de interior, una lista de plantas seguras y lo que conviene hacer si un animal muerde una hoja. No sustituye al veterinario ni al pediatra: ante cualquier duda, el teléfono va antes que la búsqueda por internet.
Tóxicas del jardín y la terraza
Empezamos por fuera, donde el riesgo es mayor porque los perros mastican todo y los gatos pasean por macetas y bordes.
Adelfa y cica

La adelfa (Nerium oleander) es probablemente la planta tóxica más extendida de España: se planta en medianas de autovía, en parques y en incontables jardines. Cualquier parte, savia incluida, resulta peligrosa para perros, gatos y personas si se ingieren. La cica (Cycas revoluta), que parece una palmera pequeña, es aún más traicionera: las semillas y el resto de la planta pueden provocar una intoxicación grave en perros. No las pongáis donde lleguen los animales, usad guantes para podarlas, evitad quemar o triturar los restos de poda en casa, porque el humo y el serrín también arrastran la savia. Llevadlos a un punto limpio.
Lirios y hemerocalis

Todos los lirios verdaderos (género Lilium) son muy peligrosos para los gatos: basta una pequeña cantidad de hoja, flor o incluso polen o agua del jarrón para dañarles los riñones. Las hemerocalis, los lirios de un día (Hemerocallis), son igual de peligrosas para ellos, aunque no tanto para los perros. Si tenéis un gato, no los cultivéis ni los pongáis en ramos.
Bulbos: tulipán, narciso, cólquico y lirio de los valles

En los bulbos se concentra la toxina. El tulipán (Tulipa) y el narciso (Narcissus) dan problemas si el perro los desentierra y los mastica; el cólquico (Colchicum autumnale) se parece al azafrán, florece en otoño y es tóxico en toda la planta; y el lirio de los valles (Convallaria majalis) es peligroso en hojas, flores y bayas. Plantad los bulbos a 10 o 15 cm de profundidad y cubrid la tierra con piedras o con una malla fina durante el primer invierno, hasta que las raíces los sujeten bien. Así el perro que escarba en octubre no los encuentra.
Dedalera, ricino, hiedra y hortensia

La dedalera (Digitalis purpurea) crece sola en cunetas y ladera del norte; contiene digitalina, que altera el ritmo del corazón. El ricino (Ricinus communis) tiene en sus semillas una toxina muy potente. La hiedra común (Hedera helix) da problemas digestivos si se come y puede irritar la piel de personas sensibles. La hortensia (Hydrangea macrophylla), que en mi valle está en todas las puertas, es menos peligrosa, pero también puede intoxicar si el animal mastica mucha cantidad. Ninguna hace falta arrancarla; basta con saber que están ahí y con no dejar al animal solo con ellas.
Tóxicas dentro de casa
Aráceas de interior y sansevieria

La difenbaquia (Dieffenbachia), el espatifilo (Spathiphyllum), el filodendro (Philodendron), el caladio (Caladium) y la sansevieria (Dracaena trifasciata) son las habituales de cualquier salón. Contienen cristales de oxalato cálcico que escuecen en la boca y en la garganta cuando alguien muerde la hoja, con mucho babeo y malestar. Rara vez es grave, pero el animal lo pasa mal y el susto es seguro. Los gatos son los más expuestos porque mordisquean hojas. Subidlas a un estante alto o a una repisa que el gato no alcance, y retirad las hojas caídas del suelo, que a los cachorros les parecen un juguete. Si vuestro gato ya ha mordido alguna, no la tiréis: guardadla para enseñársela al veterinario.
Plantas seguras para mascotas
Seguras quiere decir que no contienen toxinas conocidas para perros y gatos. No significa que sean comida: un animal que se come media planta puede vomitar igual.
Seguras de interior

La cinta o planta araña (Chlorophytum comosum), el helecho de Boston (Nephrolepis exaltata), la palmera areca (Dypsis lutescens), la calatea (Calathea), la planta de la oración (Maranta leuconeura), la peperomia (Peperomia obtusifolia), la violeta africana (Streptocarpus) y la orquídea (Phalaenopsis) no son tóxicas. La cinta es la más agradecida del norte: aguanta poca luz y se multiplica sola.
Seguras de flor y terraza

Las rosas, el girasol, la zinnia, la boca de dragón, la petunia, la gerbera, la caléndula y el cactus de Pascua (Schlumbergera) tampoco lo son. Las espinas de las rosas hacen daño, pero no envenenan. Una terraza con estas plantas es un buen punto de partida si hay perros que remueven macetas.
El truco de la libreta
En el vivero aprendí a etiquetar las plantas con un palito de color: rojo para las tóxicas, verde para las seguras. Aplicado a casa, funciona igual: un punto rojo en la maceta y sabéis de un vistazo cuáles deben ir arriba.
El norte y el resto de España
En el País Vasco la adelfa crece peor al aire libre, porque los inviernos húmedos y las heladas de los valles la castigan; aquí se cultiva en maceta y se resguarda. En cambio la dedalera, la hiedra y los narcisos se asilvestran en cualquier ladera, y el perro que sale a pasear los encuentra. En la España más seca y caliente la adelfa y la cica están en todos los jardines y rotondas, y los perros que beben de charcos o mastican ramas en el paseo son los más expuestos. Para más ideas con macetas, mirad nuestra sección de mascotas y animales de granja.
Si un animal muerde una planta
Mantened la calma y sacad los restos de la boca si es fácil. Guardad un trozo de la planta o hacedle una foto, porque el nombre exacto ayuda al veterinario. Llamad enseguida a vuestro veterinario o a un servicio de urgencias, sin esperar a que aparezcan síntomas como vómitos, babeo o decaimiento. No intentéis provocar el vómito ni dar remedios caseros: consultad con el veterinario antes de hacer nada.
Con los niños, el procedimiento es parecido: sacad lo que tengan en la boca, enjuagad con agua y llamad al pediatra o al teléfono de urgencias. Si una planta desconocida os preocupa, usad guantes para tocarla y lavad bien las manos después.
Lo que más me preguntáis
¿Hay que arrancar todas las plantas tóxicas del jardín?
No. Con una mascota que no come plantas, basta con situarlas fuera de su alcance. Arrancad solo las que tengan un riesgo alto, como los lirios con un gato o la adelfa con un perro que muerde ramas.
¿Las plantas seguras pueden hacer daño a un gato?
Pueden dar vómitos si se come mucha cantidad, porque las hojas son difíciles de digerir. No las considero peligrosas, pero un gato que se las zampa a diario merece una visita al veterinario.
¿Cómo sé si una planta que no conozco es tóxica?
Ante la duda, tratadla como tóxica. Una foto de la planta y una consulta a un vivero o a un veterinario os sacan de dudas mejor que un buscador. En mis libretas tengo apuntado cada planta nueva con su nombre y su fecha, y no me ha fallado nunca.
— Maite, desde el caserío
