Los vídeos de esquejes de rosal prometen raíces en tres semanas con un plátano, un diente de ajo o una hoja de aloe. La realidad es más sobria: un esqueje de rosal necesita un tallo bien elegido, un sustrato que drene y humedad estable, y aun así solo prende la mitad.
Aquí tenéis el método que da resultado, paso a paso, la época adecuada para el norte húmedo, un repaso honesto a los remedios de cocina que circulan y lo que he visto funcionar de verdad. Al terminar sabréis cuántos esquejes cortar para conseguir un rosal nuevo con las mismas flores que el de origen.
Cuándo cortar esquejes de rosal
La mejor época son los últimos días de verano y el comienzo del otoño, de mediados de agosto a finales de septiembre. El tallo ya ha florecido, ha endurecido un poco y todavía tiene fuerzas para echar raíces antes del frío. Las rosas de maceta de supermercado, de tallo muy tierno y forzado en invernadero, enraízan peor que las del jardín de un vecino. También funciona en junio y julio con tallos tiernos, pero en el norte la humedad de verano favorece el moho, y los esquejes de septiembre sufren menos.
Elegid rosales sanos, sin manchas negras en las hojas, de rosa antigua, arbustiva o trepadora, que enraízan mejor. Los rosales de flor grande injertados también se pueden esquejar, pero la planta nueva crecerá sobre sus propias raíces y suele ser más débil. Y un aviso legal: las variedades protegidas por patente se pueden multiplicar para vuestro jardín, no para vender.
Esquejes de rosal en seis pasos
Elegir y cortar el tallo

Buscad un tallo del grosor de un lápiz, que acabe de dar flor y tenga la flor ya marchita. Cortad un tramo de 15 a 20 cm con tijera de podar limpia, con el corte inferior en diagonal justo bajo un nudo y el superior recto, unos 5 mm por encima de una yema. Así sabréis siempre cuál es la base.
Preparar el sustrato

El enemigo del esqueje es la pudrición, no la sequía. Llenad una maceta de 12 cm con mitad de perlita y mitad de turba o fibra de coco, o con arena de río lavada. La tierra de jardín pesada y el estiércol quedan fuera: el esqueje aún no tiene raíces para aprovechar abono y se quema.
Hormona de enraizamiento

Quitad las hojas de la mitad inferior, dejad dos o tres hojitas arriba y eliminad cualquier capullo. Mojad la base y rebozadla en hormona de enraizamiento, en polvo o gel, que venden en cualquier vivero con la dosis en el envase. Ayuda de verdad, sobre todo en rosales difíciles, y es la única ayuda que os recomiendo.
Plantar y cubrir

Haced un agujero con un lápiz, para no arrastrar la hormona, y enterrad el esqueje hasta la mitad de su longitud, con al menos dos nudos bajo el sustrato. Presionad alrededor y regad. Cubrid con una botella de plástico transparente cortada o una bolsa sujeta con palillos, sin que toque las hojas.
Vigilar y ventilar

Colocad la maceta en semisombra, nunca al sol directo, que cocería el tallo bajo el plástico. Levantad la cubierta cada dos o tres días para airear y mantened el sustrato apenas húmedo, sin encharcarlo. Retirad cualquier hoja que amarillee antes de que contagie al tallo.
Trasplantar

A las cuatro u ocho semanas, tirad con suavidad del esqueje: si notáis resistencia, hay raíces. Pasadlo a su maceta de 15 a 20 cm con sustrato universal y ponedlo en sombra clara una semana más. No lo plantéis en el suelo del jardín hasta la primavera siguiente.
El truco de la libreta
Cuando trabajaba en el vivero contábamos con que prendiera la mitad de los esquejes. Por cada rosal que queráis, cortad cuatro. Poned varios en la misma maceta separados unos centímetros, y así ahorráis espacio y no sufrís por el que falle.
Qué hay de cierto en los remedios de cocina
Antes de cortar nada, conviene saber de dónde viene cada truco. Casi todos nacen de una idea razonable, mantener la humedad o evitar hongos, y acaban convertidos en promesa. Estos son los más repetidos y esto es lo que ocurre en realidad:
- Plátano: el esqueje no tiene raíces para tomar su potasio y la fruta se pudre en la tierra, atrayendo moscas y hongos.
- Ajo, cúrcuma y aspirina: no hay pruebas de que ayuden a enraizar un rosal; el ajo solo añade olor y humedad.
- Aloe o sandía: mantienen la humedad un rato y luego fermentan; no sustituyen a la hormona.
- Miel: se usa como antiséptico suave, con evidencia débil; probarla no daña, pero no esperéis milagros.
- Cenizas y estiércol: son alcalinas o fuertes y pueden quemar un tallo sin raíces.
El papel higiénico húmedo merece mención aparte, porque no es un absurdo: mantiene la base húmeda. Pero se convierte en pasta y se llena de moho antes de que salgan raíces, y la perlita con turba hace ese trabajo mejor. El agua pura da todavía peor resultado: las raíces del rosal que salen en el agua son frágiles y la mayoría de los tallos se pudren antes de echarlas.
Esquejes de otoño en zanja
Existe otro método, más lento y más barato, que sí funciona al aire libre. En noviembre, con la planta sin hojas, cortad tallos leñosos de 20 a 25 cm y colocadlos inclinados en una zanja de 15 cm rellena de arena gruesa en un rincón resguardado, dejando fuera dos yemas. Se pueden plantar también tumbados, método que algunos llaman horizontal, pero con esquejes de este largo no ofrece ventaja frente al vertical y cuesta distinguir cuál es la base. En primavera, la mitad habrán prendido, y los dejaréis un año más antes de moverlos.
Esquejes de rosal en el norte y en el sur
En mi caserío, la humedad de septiembre ayuda al esqueje, pero también al hongo. Con la botella puesta, ventilad a diario si el aire está encharcado de sirimiri, y colocad la maceta bajo un alero. En las zonas calurosas del sur y del interior, cortad a principios de otoño y regad las macetas con más frecuencia: el plástico se recalienta y no conviene dejarlo al sol. Allí, además, el agua del grifo es más dura y deja costra en el sustrato; si podéis, regad con agua de lluvia o dejada reposar un día.
Para seguir con rosales y otras plantas de flor, pasad por plantas con flor o por los problemas de plagas y enfermedades.
Lo que más me preguntáis
¿Cuánto tarda en florecer un rosal hecho con esqueje?
Si el esqueje prende en otoño, suele dar alguna flor al verano siguiente, pequeña y escasa. La mejor floración llega al segundo año, cuando las raíces han ocupado la maceta. No lo forcéis con abono fuerte el primer año.
¿Puedo hacer esquejes con un ramo de rosas de floristería?
Es difícil. Esas rosas llevan conservantes y suelen proceder de variedades de invernadero con tallos ya agotados. Si queréis intentarlo, cortad por debajo de una hoja, usad hormona y no esperéis más de uno o dos esquejes vivos de diez.
¿Qué hago si el esqueje ennegrece desde la base?
Es pudrición. Cortad por encima de la zona oscura, comprobad que el tallo por dentro sigue verde y claro, y empezad otra vez con sustrato nuevo y menos riego. Si por dentro está marrón, el esqueje está perdido.
— Maite, desde el caserío
