Laurel en maceta: plantación, esquejes y cuidados

El laurel en maceta es una de las pocas plantas de cocina que se agradece más en el norte que en el sur: aguanta la lluvia, no se asusta con el frío de nuestros inviernos y se contenta con un balcón que recibe pocas horas de sol. Lo que no perdona es el agua parada en las raíces, y en una región de arcilla pesada y sirimiri eso se resuelve con una buena maceta, no con más cuidados.

Aquí tenéis cómo elegir el contenedor, preparar el drenaje, plantar o esquejar, regar según la estación y cosechar hojas sin estropear la planta. Al terminar sabréis montar un laurel que dé hojas para vuestras cocinas durante muchos años sin ocupar media terraza.

Ficha rápida

Luz
Sol directo de 3 a 4 horas o semisombra luminosa
Riego
Cuando los 3 primeros centímetros estén secos
Sustrato
Universal con 20 % de perlita y drenaje en el fondo
Frío
Aguanta las heladas habituales de interior en maceta grande
Poda
Final de invierno o final de verano

El laurel en el clima atlántico

El laurel (Laurus nobilis) es un arbusto mediterráneo de hoja perenne, pero se ha asentado desde siempre en nuestros caseríos, junto a las puertas de las cocinas. Soporta bien la humedad ambiental, las heladas de la costa y las del interior, y le sientan mejor la semisombra y el sol suave de aquí que el castigo de agosto en el sur.

Lo que sí le cuesta es el encharcamiento. Las raíces del laurel se pudren con facilidad si el agua se queda parada, y una arcilla ácida que no drena es su peor enemigo. Por eso, en maceta, el drenaje importa más que el abono. Crece despacio: un ejemplar joven tarda varios años en ocupar un contenedor grande, de modo que no hay que comprar una planta enorme para empezar.

Elegir la maceta

Elegir la maceta

Empezad con una maceta de unos 30 litros y unos 40 cm de profundidad, con agujeros grandes en el fondo. La terracota es la mejor opción, porque respira, aunque pesa; si vuestra barandilla o suelo no la sostienen, elegid plástico grueso de color claro. Subid a 40 o 50 litros cuando las raíces asomen por los agujeros, normalmente cada tres o cuatro años.

Preparar el drenaje y el sustrato

Preparar el drenaje y el sustrato

Cubrid los agujeros con un trozo de malla o teja rota y poned una capa de 5 cm de arcilla expandida. Encima, rellenad con sustrato universal de calidad mezclado con un 20 % de perlita y una palada de compost maduro. No uséis tierra del jardín, porque la arcilla se apelmaza en el contenedor y se vuelve una piedra.

Plantar el laurel

Plantar el laurel

Sacad la planta de su maceta de vivero sin deshacer el cepellón, soltad solo las raíces enrolladas del exterior y colocadla de modo que el cuello quede 2 cm por debajo del borde. Rellenad con sustrato, presionad con suavidad y regad hasta que escurra el agua por los agujeros. Es mejor plantar a finales de invierno o en primavera, cuando ya no hay helada fuerte.

Esquejes: la forma barata de tener más laureles

Un laurel de vivero cuesta entre 12 y 25 €, pero se puede multiplicar gratis. A finales de verano, cortad una rama joven que ya empiece a endurecerse, de unos 10 a 12 cm, con tijeras limpias. Quitad las hojas de la mitad inferior y clavad el esqueje en una maceta pequeña con mezcla de sustrato y perlita a partes iguales.

Enraizar el esqueje

Enraizar el esqueje

Mantened el sustrato húmedo, sin encharcar, y poned la maceta en un lugar luminoso sin sol directo, como una ventana al norte o una galería. Una bolsa de plástico transparente encima, con unos orificios, conserva la humedad, pero airead cada pocos días para evitar el moho. El laurel enraíza despacio: tardará entre dos y cuatro meses, y no conviene tirar del esqueje para comprobarlo. Si tenéis varios esquejes, plantad tres o cuatro en la misma maceta: lo normal es que prenda solo la mitad, y así no os quedáis sin ninguno.

En el vivero aprendí que la paciencia con el laurel es la mitad del trabajo. Si a los tres meses no hay raíces pero el tallo sigue verde, dejadlo; las hojas amarillas y el tallo negro significan que ha fallado, y es mejor empezar de nuevo con otro.

Luz, riego y abono según la estación

En el norte el laurel prefiere un lugar con 3 o 4 horas de sol directo, o con semisombra muy luminosa. Si el balcón da al norte puro, crecerá más despacio, pero sobrevivirá; si da al oeste y recibe sol fuerte de tarde en pleno verano, protegedlo con otra planta o con una tela clara en los días de viento sur.

El riego depende de la estación. Regad solo cuando los 3 primeros centímetros del sustrato estén secos, metiendo el dedo para comprobarlo. En verano puede hacer falta un riego por semana; en primavera y otoño, uno cada dos o tres semanas; en invierno, con sirimiri, casi nada. Regad temprano por la mañana o al caer la tarde, y vaciad siempre el plato.

Para el abono, bastan dos aportes al año: uno a finales de invierno, con compost maduro por encima, y otro en verano, con un abono líquido orgánico muy diluido. Los riegos de verano ya arrastran parte del abono por los agujeros, así que no repitáis el aporte. El exceso de abono produce hojas grandes y blandas que atraen más plagas.

Una nota para las zonas más cálidas y secas de España: allí el laurel agradece sombra por la tarde y un riego más frecuente en julio y agosto, y conviene acolchar la superficie con corteza para que no se seque el sustrato.

Cosecha y poda sin dañar la planta

Para cosechar hojas, cortad ramitas enteras con tijeras limpias, en lugar de arrancar hojas sueltas. Así se estimula la brotación de nuevas ramas y la planta queda más tupida. Esperad a que el ejemplar tenga al menos cinco o seis ramas fuertes antes de recoger de forma habitual, y no quitéis más de un tercio de la copa de una vez.

La poda de formación se hace a finales de invierno o a finales de verano. Quitad las ramas cruzadas, las secas y los chupones del pie, y recortad la copa para mantener una forma cónica o redonda. El laurel brota bien de la madera vieja, así que perdona los errores.

El truco de la libreta

En mis libretas tengo apuntado que el laurel pierde hojas amarillas tras los cambios bruscos de temperatura, y casi siempre se recupera solo en primavera. Antes de pensar que se muere, esperad un mes y raspad con la uña una ramita: si por debajo está verde, la planta sigue viva.

Si veis hojas pegajosas o con puntos marrones y abultados, probablemente es cochinilla. Quitadla con un paño húmedo y repetid cada semana; no hace falta ningún producto. Mirad más ideas de cultivo en terraza y balcón.

Lo que más me preguntáis

¿Cuánto tarda un laurel en maceta en dar hojas para cocinar?

Un ejemplar comprado en vivero se puede empezar a usar con moderación al segundo año. Un esqueje propio necesita tres o cuatro años para tener ramas suficientes sin quedar pelado.

¿Puede el laurel quedarse en el balcón todo el invierno?

Sí, en el norte aguanta bien las heladas normales. Si la maceta es pequeña, las raíces se enfrían más, así que acercadla a la pared y levantadla del suelo con tacos.

¿Por qué se le ponen las hojas amarillas?

Casi siempre por exceso de agua o por un plato lleno. Comprobad el drenaje, dejad secar los 3 primeros centímetros antes de regar de nuevo y no abonéis hasta que la planta se recupere.

— Maite, desde el caserío