Cochinilla en plantas: cómo eliminarla paso a paso

Una pelusa blanca en la axila de las hojas, un bulto marrón pegado al tallo que parece parte de la planta, y las hojas de abajo pegajosas al tocarlas. Es la cochinilla, la plaga más habitual de las plantas de interior y de muchos arbustos en maceta, y se queda mucho tiempo si la tratáis mal.

Se puede eliminar sin productos agresivos, pero hay que ser constantes: un tratamiento solo no basta. Aquí tenéis cómo distinguir los dos tipos, el orden de trabajo que mejor funciona y los remedios caseros que no sirven, aunque circulen por todas partes.

Qué es la cochinilla y cómo reconocerla

La cochinilla es un insecto pequeño que se clava en la planta y chupa la savia. Hay dos tipos que veréis casi siempre. La cochinilla algodonosa (Planococcus citri) parece un trozo de algodón de 3 a 5 mm, blanco y suave, y se esconde en los nudos y el envés de las hojas. La cochinilla de caparazón, o de escama, es un bulto duro, marrón o grisáceo, de 2 a 4 mm, que no se mueve y se confunde con una irregularidad del tallo.

Las dos sueltan melaza, un líquido azucarado que deja las hojas pegajosas y atrae hormigas. Sobre la melaza crece después un moho negro, la fumagina, que se limpia con un paño pero tapa la luz. Los otros avisos son hojas amarillas, brotes que no crecen y hojas que caen sin motivo.

Cuando trabajaba en el vivero, lo primero con una planta recién llegada era mirarle el envés y las axilas de las hojas. Hacedlo vosotros con cada planta nueva y con las que ya tenéis, una vez por semana. Laureles, limoneros, hiedras y orquídeas son sus favoritos.

Cómo eliminar la cochinilla paso a paso

El orden importa. Primero se aísla, luego se quita lo visible y después se trata lo que no se ve, que son las crías. Contad con cuatro semanas de trabajo.

Aislar la planta

Aislar la planta con cochinilla

Sacad la planta afectada de la zona donde estaba y ponedla a un metro como mínimo del resto. La cochinilla se mueve poco, pero las crías, que sí caminan, saltan a la maceta vecina por el contacto de las hojas. Mirad también las plantas que estaban al lado, sobre todo el envés.

Quitar a mano con alcohol

Quitar la cochinilla a mano con alcohol

Empapad un bastoncillo de algodón en alcohol de farmacia de 70° y tocad cada bulto: el alcohol disuelve la cera que protege a la cochinilla algodonosa y la mata al contacto. Para las de caparazón, rascad con la uña o con un cepillo de dientes blando después de humedecerlas. Probad antes en una sola hoja y esperad 48 horas, porque las hojas delicadas, como las de helechos o violetas africanas, se queman con alcohol. Lo he comprobado con una hoja de limonero: manchas marrones en dos días.

Pulverizar jabón potásico

Pulverizar jabón potásico en la planta

Para lo que no alcanzáis con el bastoncillo, disolved una cucharada sopera (unos 15 ml) de jabón potásico en un litro de agua tibia. Pulverizad toda la planta, envés incluido, de preferencia al atardecer y no a pleno sol. Dejad actuar una hora y aclarad con agua limpia. El jabón actúa sobre las crías y las algodonosas; sobre los caparazones adultos apenas hace nada, por eso conviene quitarlos antes a mano.

Rematar con aceite de neem

Aplicar aceite de neem sobre la cochinilla

El aceite forma una película que asfixia a los insectos y frena su reproducción. Usad un producto de neem o un aceite hortícola autorizado para uso no profesional, y diluidlo como indique la etiqueta. Aplicadlo a la sombra, con temperaturas de entre 10 y 25 °C, y nunca sobre una planta que acabe de recibir alcohol o con la tierra seca. Probad primero en una hoja, como con el alcohol.

Repetir cada semana

Repetir el tratamiento contra la cochinilla cada semana

Los huevos y las crías que sobreviven salen a los pocos días, así que repetid el jabón o el aceite cada 7 días durante cuatro semanas y revisad entre tanto. Si pasadas tres semanas sigue habiendo bultos vivos, podad el tallo o la rama más afectada y tirad lo podado a la basura, no al compost.

El truco de la libreta

En mis libretas tengo apuntado el día de cada tratamiento, y lo mismo os aconsejo: marcad en el calendario cuatro semanas seguidas, el mismo día. La cochinilla gana casi siempre por abandono, cuando la planta parece limpia y se deja de mirar a la segunda semana.

Cochinilla y pulgón a la vez

Pulgón y cochinilla suelen venir juntos porque a los dos les gusta la brotación nueva y sueltan la misma melaza. Para el pulgón, que es blando y de 1 a 3 mm, basta a menudo un chorro de agua a presión suave en el fregadero, o en el exterior con la manguera. Si vuelve, el mismo jabón potásico lo elimina. Con una pasada semanal de jabón mataréis los dos, y quitaréis a mano las algodonosas que queden.

Fuera de casa podéis ayudaros de mariquitas y crisopas, que comen pulgón y cochinilla joven. Favorecedlas dejando flores en el huerto y sin tratar con aceites mientras haya larvas.

Prevención y clima del norte

El aire seco de la calefacción de noviembre a marzo y los brotes tiernos que forzan los abonos con mucho nitrógeno son sus aliados. Usad abono equilibrado, limpiad de polvo las hojas de las plantas grandes y dejadlas espaciadas. Toda planta que entre en casa, comprada o regalada, pasa tres semanas aparte antes de ir con las demás: es la medida más barata que conozco. En el norte, la humedad ambiental ayuda en el exterior, pero también favorece la fumagina sobre la melaza: si vuestros laureles o hiedras amanecen negros tras el sirimiri, buscad cochinilla antes que hongo.

En el sur o el interior más caluroso, la cochinilla en cítricos y adelfas se activa en primavera y se trata al amanecer o al caer la tarde, nunca con más de 30 °C. Más consejos en la sección de plagas y enfermedades.

Remedios que no recomiendo

Varios de los que se comparten no funcionan, o dañan la planta. Una mezcla de jabón al 50 % en agua, como proponen algunos, quema las hojas. El vinagre, el ácido cítrico y las cenizas con jabón cambian el pH de la superficie y las manchan sin matar la plaga. La leche diluida y la tierra de diatomeas no llegan a las cochinillas, protegidas por su cera o su caparazón, y la diatomea mata también a insectos útiles. Las infusiones de ajo, ortiga, menta, lavanda o romero huelen, pero no hay pruebas de que acaben con las cochinillas. Tampoco mezcléis productos por vuestra cuenta.

Lo que más me preguntáis

¿Puedo usar alcohol de cocina o isopropílico?

El alcohol de farmacia de 70° es el más fácil de encontrar y de dosificar. El isopropílico también sirve si lo mezcláis a partes iguales con agua; sin diluir quema las hojas. Probad siempre en una hoja primero.

¿Por qué vuelve la cochinilla tras el tratamiento?

Casi siempre porque se quedó algún huevo entre las hojas o en la maceta vecina. Repetid el tratamiento cuatro semanas seguidas y mirad las plantas contiguas, la maceta, el plato y la balda donde estaba, porque ahí también se quedan crías que luego suben por el tallo.

¿Tengo que cambiar la tierra de la maceta?

Solo si hay cochinilla en las raíces: se ven como pelusa blanca al sacar el cepellón. En ese caso lavad las raíces con agua tibia y replantad en sustrato nuevo.

— Maite, desde el caserío