Bancal elevado: medidas, altura y errores comunes

Un bancal elevado de 20 cm colocado sobre el pavimento parece una solución barata y acaba siendo un problema. La lechuga y las hierbas se dan bien, pero el tomate, el pimiento y la zanahoria se quedan sin sitio para las raíces en cuanto sube la temperatura, y en julio el poco sustrato se seca en horas.

La altura, el ancho y el cerramiento se deciden antes de comprar la primera tabla, y corregirlos después cuesta el doble. Aquí tenéis las medidas que funcionan, un montaje en seis pasos, el cultivo en vertical, la rotación de un año a otro y los fallos que veo repetirse en casi todos los bancales improvisados.

Qué altura necesita un bancal elevado

Con 20 cm solo caben cultivos de raíz corta: lechuga, rúcula, perejil. Para la mayoría de las hortalizas hacen falta entre 30 y 50 cm de sustrato. Las de hoja y las aromáticas se arreglan con 25 cm; el tomate y el pimiento piden de 30 a 40 cm; la zanahoria larga, la remolacha grande y los espárragos, de 40 a 50 cm.

La altura también decide si el huerto se cuida o se abandona. Un bancal casi a ras de suelo obliga a agacharse para sembrar, escardar, mirar y cosechar, y cuando la espalda protesta la próxima visita se pospone. Con 60 a 80 cm se trabaja casi de pie, y es la única opción razonable si el bancal va sobre pavimento duro o si alguien tiene dificultad para agacharse. Más sustrato cuesta más al principio, pero cuesta menos que perder los cultivos de raíz en la primera temporada.

Cómo montar el bancal paso a paso

Elegir el ancho y el largo

Elegir el ancho y el largo

El ancho máximo útil es 1,20 m, porque así se llega al centro desde cada lado sin pisar la tierra: 60 cm de brazo por lado. De largo, 2,40 m es la medida más práctica; en un patio pequeño, 1 por 2 m también sirve. Colocad la cara larga mirando al sur o al este y buscad un sitio con al menos seis horas de luz. Entre bancales dejad pasillos de 90 cm si va a pasar una carretilla; con una capa de grava sobre malla antihierbas, el pasillo se puede pisar a los diez minutos de llover.

Fijar la altura y el material

Fijar la altura y el material

Con 40 cm de pared vais bien casi siempre. Usad tablones de castaño o de robinia sin tratar, de 2,5 a 3 cm de grosor, o bloques de hormigón o ladrillo si queréis algo que dure. Evitad las traviesas de tren viejas, porque llevan conservantes que no queréis cerca de lo que luego os coméis. Reforzad las esquinas con un poste de 7 a 10 cm de lado y, en tablones largos, añadid un travesaño en el centro, porque la tierra mojada empuja hacia fuera.

Cerrar el bancal contra los animales

Cerrar el bancal contra los animales

Los topos y los roedores entran por abajo. Si el bancal va sobre tierra, forrad el fondo con malla metálica galvanizada de luz pequeña, clavada a las tablas. Para conejos y otros visitantes de superficie, rodead el conjunto de bancales con postes de 10 cm de lado enterrados 60 cm, malla electrosoldada fijada al marco y la base enterrada de 10 a 15 cm para que nada cave por debajo. Dejad una puerta de 90 cm para la carretilla. Ninguna malla detiene a las babosas, que son el gran problema del huerto en el norte: se recogen a mano por la tarde, con el suelo húmedo.

Rellenar con una mezcla que no se apelmace

Rellenar con una mezcla que no se apelmace

Una mezcla fiable lleva un 50 % de tierra de huerto, un 30 % de compost maduro y un 20 % de fibra de coco. La tierra vegetal sola se apelmaza y no drena. Para calcular el volumen multiplicad largo por ancho por alto, en metros: un bancal de 2,40 por 1,20 por 0,40 m necesita unos 1,15 m³. Contad con que en la primera temporada el relleno baja un 10 %, y reponed con compost.

Distribuir los cultivos por altura y por raíz

Distribuir los cultivos por altura y por raíz

Las plantas altas van al lado norte del bancal para que no den sombra a las bajas; las de tamaño medio, en el centro; y las bajas, al sur. Estas son distancias que me han servido:

  • Tomate de mata alta, de 50 a 60 cm entre plantas, con tutor
  • Pimiento y berenjena, de 35 a 50 cm
  • Calabacín, solo una mata en todo el bancal
  • Lechuga, de 25 a 30 cm
  • Remolacha, puerro y cebolleta, unos 10 cm
  • Zanahoria, 5 cm después de aclarar

Para ganar espacio, subid. Una espaldera de malla o alambre de 1,50 a 1,80 m en el lado norte sostiene judías de enrame, pepinos y tomates cherry, y se cosechan sin agacharse. Debajo, en la sombra parcial, van las lechugas, los rabanitos y las espinacas, y el suelo no queda desnudo. Los melones colgados no los recomiendo en el norte: el verano no da calor suficiente.

Rotar los cultivos cada año

Rotar los cultivos cada año

Dividid el bancal en cuatro zonas y cada año pasad cada familia a la zona siguiente: hojas y coles, frutos (tomate, pimiento, calabacín), raíces y bulbos, y leguminosas. Así no se agotan los mismos nutrientes ni se acumulan las enfermedades de una familia. Si el bancal se queda vacío, se llena de malas hierbas, así que entre una cosecha y la siguiente poned 5 cm de compost y sembrad ya. Una secuencia posible en el norte: guisantes, lechuga y zanahoria de marzo a mayo; tomate, judías y pimientos de Gernika de mayo a septiembre, tras las últimas heladas; col, brócoli, acelga y puerro de agosto a noviembre; ajo y habas de noviembre a febrero.

El truco de la libreta

En mis libretas tengo apuntado el plano de cada bancal con una familia por cuadro y el año al lado. Dibujad el vuestro en un cuaderno, aunque sea con cuatro rayas, y apuntad cada octubre qué se plantó en cada zona. Dentro de tres años agradeceréis no tener que acordaros.

Errores comunes en un bancal elevado

Plantar demasiado denso. La tentación de rellenar cada hueco es fuerte. Las plantas apretadas compiten por luz y agua, y con la humedad del norte el follaje sin aire se llena de hongos. Respetad las distancias de arriba.

Plantas altas al sur. Un tomate en la cara sur tapa el sol de las lechugas de detrás. Esto se nota sobre todo en primavera y otoño, cuando la luz escasea.

Plantar al azar. Sin filas ni cuadros, escardar, regar y rotar es una pesadilla. Dividid el bancal en cuadros de 30 o 40 cm o en filas paralelas, y juntad plantas que se llevan bien, como la zanahoria con la cebolleta o la lechuga con el rabanito.

Mezclar raíces sin pensar. Si junto a una zanahoria o un tomate de raíz profunda ponéis una lechuga de raíz superficial, no se pisan. Lo que sí se pisa es un tomate pegado a una remolacha que quiere el mismo fondo. Combinad raíz profunda, media y superficial, no dos iguales en el mismo cuadro.

El bancal elevado en el norte húmedo

El sustrato de un bancal se calienta antes en primavera y drena mejor que la tierra arcillosa del valle, y por eso el bancal elevado funciona tan bien aquí. Lo que hace la lluvia es lavar los nutrientes: reponed 3 a 5 cm de compost cada otoño. Con la humedad, regad poco y a primera hora, para que el follaje se seque durante el día.

En el sur y en el Levante, el calor seca más deprisa un bancal alto que el suelo. Allí conviene un riego por goteo con programador, un acolchado de paja en verano y una sombra parcial de tarde para la hoja tierna. Es mejor no poner el bancal pegado a un muro orientado al oeste.

Lo que más me preguntáis

¿Puedo montar el bancal directamente sobre el césped?

Sí. Cubrid el césped con cartón sin tintas ni cinta adhesiva, bien solapado, y llenad encima. El cartón corta la hierba y se descompone en una temporada. Si hay topos en la zona, poned la malla metálica debajo del cartón.

¿Aguanta mi terraza un bancal de 40 cm?

Un metro cúbico de sustrato mojado pesa más de media tonelada. Un bancal de 1,15 m³ son varios cientos de kilos, así que comprobad la carga que admite el suelo con el administrador o con un técnico. Si hay dudas, haced un bancal más pequeño y colocadlo junto al muro de carga. Más ideas en la sección de terraza y balcón.

¿Cuánto dura un bancal de madera?

La madera sin tratar de castaño o robinia aguanta bastantes años, aunque la humedad del norte la ataca antes. Separadla del suelo con una hilera de piedras o una lámina y no la forréis por dentro con plástico, que retiene el agua. Más consejos en la sección de huerto y hortalizas.

— Maite, desde el caserío