Árbol de jade: propagar por esquejes de tallo y hoja

Un solo árbol de jade puede dar docenas de plantas nuevas sin gastar un euro. Basta con un tallo o una hoja, un sustrato que drene y algo de paciencia, porque esta suculenta enraíza con facilidad pero se pudre con la misma facilidad si se la riega de más. Conviene saber qué método elegir y en qué orden hacer cada paso.

En el vivero aprendí que los esquejes suculentos se pierden casi siempre por exceso de cariño, nunca por falta. Aquí os explico cómo propagar el árbol de jade (Crassula ovata) por tallo, por hoja y en agua, qué cuidados necesita el esqueje después y qué métodos de moda conviene evitar.

Ficha rápida

Nombre científico
Crassula ovata, también llamada árbol del dinero o de la suerte
Luz
Mucha luz; sol directo suave de mañana, sin el del mediodía en verano
Riego
Escaso; dejar secar el sustrato por completo entre riegos
Temperatura mínima
5 °C; mejor por encima de 10 °C
Mejor época para esquejes
De primavera a principios de verano

Cómo propagar el árbol de jade paso a paso

Elegir y cortar un esqueje de tallo

Elegir y cortar un esqueje de tallo

Escoged una rama sana de unos 10 cm, con hojas firmes y brillantes. Cortadla justo por encima de un nudo, que es el punto donde nacen las hojas, con unas tijeras de podar limpias; pasadles un poco de alcohol antes. Retirad las hojas de la mitad inferior del tallo. Una planta madura soporta bien una poda ligera, y así aprovecháis el corte para darle forma, pero no quitéis más de un tercio de las ramas de una vez: crece despacio y tardaría en recuperarse. Si tenéis dudas sobre cuál cortar, elegid la que sobresale y desequilibra la copa.

Dejar que la herida cicatrice

Dejar que la herida cicatrice

Colocad el esqueje sobre un papel, en un sitio luminoso y sin sol directo, durante 3 a 7 días. La base del corte se seca y forma una capa dura, el callo, que sirve de barrera frente a los hongos. En el norte, con la humedad, yo espero cerca de la semana. Plantar un tallo con la herida fresca es la causa más común de que se pudra.

Preparar un sustrato ligero

Preparar un sustrato ligero

Usad un sustrato para suculentas o preparad el vuestro: mitad de fibra de coco y mitad de perlita, o de arena gruesa si no tenéis perlita. Humedecedlo apenas, sin que gotee al apretarlo. Elegid una maceta pequeña, de 8 a 10 cm, con agujeros en la base. Una maceta grande guarda más agua de la que el esqueje puede beber. Sobre mezclas y drenaje hay más en cuidados básicos.

Plantar el esqueje de tallo

Plantar el esqueje de tallo

Haced un agujero con un lápiz o con el dedo y enterrad como mínimo un tercio del tallo, hasta la mitad si es largo, sin que ninguna hoja toque la tierra. Presionad con suavidad alrededor para que se sostenga. Ponedlo en un lugar cálido, con luz brillante pero sin sol directo. Las raíces suelen aparecer en 3 o 4 semanas, y lo notaréis porque el esqueje echa hojas nuevas y deja de arrugarse.

Propagar por hoja

Propagar por hoja

También se puede empezar con una sola hoja, aunque tarda más. Desprendedla de la rama con un giro suave, de modo que conserve la base intacta, y dejadla cicatrizar unos días como el tallo. Apoyadla sobre el sustrato ligeramente húmedo, sin enterrarla, con la base tocando la tierra, o hundid esa base apenas 1 cm. A las pocas semanas asoman raíces finas y, después de varios meses, una plantita diminuta junto a la hoja madre. Es lento y no siempre sale, así que poned varias hojas a la vez. Dejadlas donde les dé luz clara y no las reguéis encima: una pulverización ligera del sustrato, sin mojar la hoja, cada pocos días basta.

Enraizar en agua

Enraizar en agua

El agua funciona, y se ve el proceso. Con un esqueje de 5 o 6 cm ya cicatrizado, rellenad un vaso de cristal con agua limpia, de modo que solo la base y el primer nudo queden sumergidos; las hojas deben quedar fuera. Una capa de piedrecitas mantiene el tallo recto. Poned el vaso en un sitio luminoso y cálido, lejos de corrientes, y cambiad el agua cada 2 o 3 días. Las raíces aparecen en unas semanas. Pasadlo a tierra cuando midan 2 o 3 cm, porque las raíces de agua son frágiles y no valen para mucho tiempo.

Cuidar el esqueje y trasplantar

Cuidar el esqueje y trasplantar

Mientras no haya raíces, regad muy poco: unas pocas gotas cuando el sustrato esté seco del todo. Cuando el esqueje ya agarre, regad con generosidad pero solo después de que la tierra se haya secado. Nada de abono durante los dos primeros meses. A partir de entonces, y en primavera y verano, un abono líquido para cactus a la mitad de la dosis de la etiqueta una vez al mes. Pasad la planta a una maceta mayor cuando las raíces asomen por los agujeros, mejor en primavera, y no enterréis el tronco más de lo que estaba. Es una planta de crecimiento lento: unos centímetros al año, y con los años el tronco se vuelve leñoso y recuerda a un bonsái. No la podéis apresurar con más agua ni más abono.

Qué métodos conviene evitar

Circulan métodos que prometen un enraizado seguro metiendo hojas en una botella de plástico cerrada con agua en el fondo. Esa humedad encerrada es justo lo que pudre una suculenta, y ninguno de ellos garantiza resultados. Tampoco es buena idea mantener el jade para siempre dentro del agua: enraíza, pero a la larga crece peor que en tierra. Y no hacen falta capas de papel en el fondo de la maceta: lo que ayuda al drenaje es una mezcla aireada y los agujeros libres. Si queréis ver las raíces nacer, usad el vaso de agua con las pautas de arriba, que es mucho más seguro.

Clima: luz y humedad en el norte

En el norte hay pocos días de sol y mucha humedad. Una ventana al sur o al oeste es el mejor sitio para el jade, al contrario de lo que algunos dicen, y en invierno el riego casi se detiene. Los esquejes nuevos se pudren con más facilidad en otoño, cuando la casa está húmeda y fría, y por eso la primavera es mejor para empezar. Los ejemplares jóvenes cuidados con esmero florecen en invierno con pequeñas flores blancas en forma de estrella. En la España seca y cálida, el jade puede pasar el verano en un balcón, pero a la sombra durante las horas centrales.

El truco de la libreta

En mis libretas tengo apuntado el día de cada corte, y recomiendo hacer lo mismo con vuestros esquejes: la fecha y el método. Cuando un esqueje se arruga a los dos meses, sabéis si es normal o si algo falló. Con una etiqueta de palo sirve igual de bien. El jade, además, es tóxico para perros y gatos, así que dejadlo fuera de su alcance.

Lo que más me preguntáis

¿Cuánto tarda un esqueje de jade en echar raíces?

Los de tallo, entre 3 y 6 semanas si hay calor y luz. Las hojas necesitan más tiempo y a veces no prosperan. No tiréis de ellos para comprobarlo, porque rompéis las raíces nuevas.

¿Por qué se me arruga o se ennegrece el esqueje?

Si se arruga, lo más probable es que no tenga aún raíces y esté gastando sus reservas: es normal durante unas semanas. Si la base se pone negra y blanda, es podredumbre por exceso de agua, y hay que cortar por encima de la zona dañada y empezar de nuevo.

¿Puedo hacer esquejes en invierno?

Se puede, pero tardan mucho más y se pudren con facilidad. Es preferible esperar a la primavera, cuando hay más luz y calor.

— Maite, desde el caserío