Un cactus de interior puede vivir años en el salón, verde y sano, sin sacar ni una flor. No está fallando: le faltan las señales que en su tierra de origen llegan solas cada año, un invierno fresco y seco seguido de una primavera luminosa. Dentro de una casa con calefacción, esas señales desaparecen, y la planta se queda en modo crecimiento.
El mismo reposo que le devuelve las flores es también la forma correcta de regar en invierno, y por eso va todo junto. Aquí tenéis el calendario completo, de octubre a la primavera, paso a paso, con lo que cambia en el norte húmedo y cuáles florecen antes.
Por qué no florece en el salón
Muchos cactus necesitan un descenso de temperatura de noche y varias semanas casi sin agua para formar los botones. En el salón la temperatura se mantiene entre 18 y 22 °C todo el invierno, y el riego sigue al ritmo del verano. Resultado: la planta crece, pero no recibe la orden de florecer.
Hay que aclarar una cosa. Este método sirve para los cactus de zonas áridas, como los de los géneros Mammillaria, Echinopsis o Gymnocalycium. El cactus de Navidad (Schlumbergera) viene de selvas húmedas, no soporta tanta sequía, y tiene otras reglas: no le apliquéis este reposo seco.
Cinco pasos del otoño a los botones
Espaciar el riego y dejar de abonar en octubre

En el norte, con días cortos y nublados, el sustrato tarda mucho en secar, de modo que hay que adelantar el cambio. A finales de septiembre regad cada quince días; en octubre, una vez al mes y con poca agua. Dejad de abonar en cuanto empiece el descenso, porque un cactus empujado a crecer en pleno invierno se estira y se debilita. Aprovechad para quitar hojas secas de alrededor, revisar si hay cochinillas entre las espinas y limpiar el polvo con un pincel suave: un cactus limpio entra en el reposo mucho mejor. Lo he comprobado año tras año: los que llegan al invierno con plagas vuelven a la primavera con menos fuerza.
Llevarlo a un sitio fresco pero muy luminoso

Buscad una habitación sin calefacción, un pasillo o un balcón cerrado con cristal, donde la temperatura nocturna se mueva entre 5 y 12 °C. No necesita helada, solo ese bajón. Debajo de 5 °C o con humedad estancada, muchos cactus sufren, así que si vuestra zona hiela, mejor dentro.
Elegid la ventana más soleada de ese espacio. En invierno hay poca luz y el cactus la necesita; un cactus fresco pero a oscuras se ahíla.
Mantener el sustrato seco durante el reposo

Entre seis y diez semanas, normalmente de diciembre a febrero, no hace falta regar. Para saber si está listo, levantad la maceta: si pesa muy poco, está seco del todo, no solo por arriba. Una maceta pequeña se seca antes que una grande, de modo que no comparéis dos cactus distintos: cada uno marca su propio ritmo. Si la habitación es más cálida de lo ideal, de unos 15 °C para arriba, dad un sorbo de agua cada mes para que las raíces finas no se sequen.
Fuera de casa, resguardad el cactus de la lluvia. El agua más el frío es lo que pudre, no la sequedad.
Volver a regar poco a poco en marzo

Cuando suban las temperaturas, reanudad el riego sin prisa. Empezad con unos 50 ml de agua en la primera semana, que es apenas un chorrito; en la segunda ya podéis dar un riego normal, y a partir de ahí regad solo cuando el sustrato esté seco. El contraste entre el invierno seco y la primavera húmeda es la señal que buscamos.
Volved a abonar con un abono para cactus a mitad de dosis en abril. Aumentad la luz poco a poco para evitar quemaduras en la piel del cactus, que lleva meses acostumbrada a la penumbra.
No mover la maceta cuando aparezcan los botones

Entre cuatro y ocho semanas después de volver a regar deberían asomar los botones entre las espinas. A partir de entonces no toquéis ni giréis la maceta: muchos cactus tiran los botones si cambia la luz o sufren un golpe mientras los forman.
Marcad con rotulador un punto en el borde de la maceta para recordar hacia dónde mira, y mantened ese lado siempre hacia la luz.
El truco de la libreta
En mis libretas tengo apuntada la fecha del último riego de otoño, la primera de marzo y el día en que salen los botones. Con tres años de datos veréis si vuestro cactus responde antes con seis o con diez semanas de reposo, y podréis ajustarlo sin adivinar.
Qué cactus florecen antes
La paciencia depende de la especie y de la edad. Los Gymnocalycium aceptan luz moderada y suelen florecer antes en interior. Las Mammillaria sacan una corona de florecillas alrededor del ápice. Los Echinopsis, de bola con espinas blancas, dan flores enormes que duran apenas un día. Los Cereus, de columna, y las chumberas (Opuntia) necesitan muchos años de madurez, y en interior es raro que florezcan. Si el vuestro es joven o pequeño, el reposo no hará milagros este año, pero sí lo dejará preparado: una planta que se ha criado con estaciones marcadas florece antes y más segura que la que vive siempre a 20 °C. No lo repoteéis justo antes del reposo, porque una raíz recién tocada tarda en reponerse y los botones se resienten.
Como regla, a partir de febrero necesitan unas cuatro horas de sol directo; sin ellas pueden tardar años. Más cactus y suculentas aquí.
Luz y humedad en el norte
Aquí el enemigo no es el frío, es la humedad. Con lluvia casi todo el año y tantos días grises, la luz es escasa y el aire cargado; el sustrato tarda semanas en secar, y un cactus con tierra húmeda y temperaturas bajas se pudre. Usad mezcla con mucho drenaje, macetas de barro con agujero y un plato siempre vacío: si queda agua en él después de regar, tiradla a los diez minutos. Con la lluvia fina del otoño, no dejéis el cactus de balcón a la intemperie ni una noche, porque la humedad prolongada le hace más daño que el frío seco. Si la ventana es mala, la mejor luz de febrero suele estar en el lado sur de la casa.
En las zonas más calientes de España el reposo es más fácil de dar fuera de casa: un balcón resguardado de la lluvia basta, porque el frío nocturno ya llega solo. Eso sí, protegedlo de heladas fuertes.
Lo que más me preguntáis
¿Cuánto tiempo puede estar un cactus sin agua en invierno?
Entre seis y diez semanas en un sitio fresco es lo habitual para las especies áridas. Si la habitación está caliente, no lo dejéis tanto y dadle un sorbo de agua mensual, porque la planta seguirá gastando reservas.
¿Y si mi cactus se arruga durante el reposo?
Un poco de arruga es normal, es la planta usando sus reservas. Si se pone blando, amarillo o huele mal, hay pudrición por exceso de agua; sacadlo de la maceta, quitad lo dañado y dejadlo secar en una sombra luminosa unos días antes de replantar.
¿Puedo regarlo con agua de lluvia?
Sí, y en mi valle es lo que uso. El agua de lluvia no lleva cal y es suave para las raíces. Recogedla en un cubo y usadla a temperatura ambiente, nunca helada.
— Maite, desde el caserío
