En tres metros cuadrados de terraza no cabe un huerto, pero sí cabe un huerto vertical si se piensa en la altura. Una planta trepadora ocupa 30 cm de suelo y puede subir dos metros, y eso cambia las cuentas: más hojas al sol, más aire entre ellas y la cosecha a la altura de la mano.
Lo que sigue es una guía de siete estructuras, desde la más barata, que es un puñado de cañas, hasta un muro de bloques, con las plantas que mejor se llevan con cada una y el tamaño de maceta que necesitan. Al final, lo que cambia en el norte y lo que vigilar con el peso en un balcón.
Soportes para trepadoras y frutos de mata alta
Tipi de cañas: guisantes y judías

Es la estructura más sencilla. Clavad tres o cuatro cañas de bambú de 1,8 a 2 m en una maceta de al menos 15 L, atadlas por arriba con cuerda y ya tenéis un tipi. Los guisantes (Pisum sativum) de mata alta se agarran con sus zarcillos sin ayuda. En verano, la misma estructura sirve para judías verdes de enrame (Phaseolus vulgaris), que se enroscan solas. Y si cambiáis el tipi por una sola caña alta, la judía escarlata (Phaseolus coccineus) la sube en espiral, con flores rojas que atraen abejorros.
Espiral y cordeles: tomates

El tomate (Solanum lycopersicum) de crecimiento indeterminado se guía muy bien con un tutor en espiral metálico, en una maceta de 20 a 25 L: el tallo sube siguiendo la espiral y casi no hace falta atarlo. Los tomates cherry se llevan aún más fácil con cordeles tensados desde la base hasta un gancho firme en el techo o la pared, enrollando el tallo cada semana. Quitad los chupones, que son los brotes que nacen en la axila de las hojas, y limitad cada planta a uno o dos tallos. En maceta el riego es la clave: un sustrato que se seca del todo y se vuelve a empapar parte los frutos, así que regad a menudo y poco, mejor por la mañana, y acolchad la superficie con paja o corteza.
Jaula de alambre: calabacín

Una jaula cilíndrica de malla de alambre, de unos 60 cm de diámetro y 1 m de alto, sostiene el calabacín (Cucurbita pepo) en una maceta de 20 L como mínimo. Las hojas suben por fuera, los frutos cuelgan libres hacia el interior y no tocan la tierra mojada, que es donde se pudren. Hay que elegir una variedad de mata no muy vigorosa y atar los tallos a la jaula con tiras blandas cada 30 cm, para que el viento no los doble. Cosechad los frutos pequeños, de 15 a 20 cm: así la planta sigue dando durante todo el verano.
Espaldera y barandilla: pepino, calabacín y calabaza mini

Una espaldera de cordeles tensados entre dos puntos, o una cuadrícula de listones de madera, guía al pepino (Cucumis sativus) y lo hace crecer recto. En el caso del calabacín, la espaldera en abanico ahorra espacio y mejora la ventilación, lo que reduce el mildiu en los veranos húmedos. La calabaza mini aprovecha la barandilla: atad los tallos cada 30 cm y sostened cada fruto con una red o una media vieja cuando alcance el tamaño de una pelota de tenis.
Estructuras que se rellenan de tierra
Tarima de palé: lechugas y hojas

Un palé de madera puede ser un huerto en pared. Elegidlo con el sello HT (tratado con calor) y no uséis uno marcado MB, que lleva bromuro de metilo. Lijad las astillas, forrad el fondo y la parte de atrás con malla antihierba grapada, rellenad con sustrato de macetas mezclado con compost y plantad lechugas (Lactuca sativa) y hojas de corte en cada hueco. Dejadlo tumbado de 7 a 10 días mientras las raíces agarran, y solo entonces apoyadlo en la pared. Cosechad las hojas de fuera y la planta rebrotará.
Torre de malla: patatas, fresas y más

Se enrolla una malla de alambre de cuadros de 10 cm en un cilindro de 30 a 40 cm de diámetro y 1 m de alto, se forra con arpillera o tela y se llena de sustrato con compost. Las fresas (Fragaria × ananassa) y las lechugas van en los huecos de los lados, y en la cabeza, patatas de siembra o un tomate. Ojo con el peso: una torre de 50 cm de diámetro llena de tierra mojada supera con facilidad los 100 kg, así que en un balcón hacedla más estrecha o dejadla en el suelo de una terraza baja.
Muro de bloques: aromáticas

Apilad bloques de hormigón huecos contra una pared, en filas escalonadas, sin mortero: el propio peso los sujeta. Llenad los huecos con sustrato mezclado con perlita para que drene y plantad una hierba en cada agujero: tomillo (Thymus vulgaris), orégano, salvia, romero, mejorana, perejil, cebollino y albahaca. La menta (Mentha spp.) gana aquí, porque los bloques contienen sus raíces. Cabe una docena de aromáticas en menos de medio metro cuadrado.
Lo que cambia en el norte
En mi caserío el sol es el recurso escaso. Las trepadoras de fruto, como el tomate, el pepino y el calabacín, necesitan al menos seis horas de sol directo, de modo que colocad las estructuras en la pared con mejor orientación, al sur o al oeste. Las judías y los guisantes aguantan algo menos de luz.
La humedad trae mildiu en tomates y calabacines. Dejad 30 cm entre planta y pared para que corra el aire, regad por abajo y, si podéis, colocad los tomates bajo un alero que los proteja de la lluvia. Y atad todo con fuerza: una galerna de verano tumba un tipi mal clavado.
Las fechas, en la costa: tras las últimas heladas, hacia mediados de marzo, se siembran guisantes, y a partir de abril se trasplantan tomates y se siembran judías. En los valles del interior esperad a finales de abril. Si tenéis un balcón, repasad el peso máximo permitido: una maceta de 20 L mojada pesa en torno a 20 kg, así que diez macetas son 200 kg repartidos en pocos metros.
En zonas más cálidas y secas de España, las macetas se secan en horas: regad cada día en verano, usad macetas claras o con acolchado y orientad los muros de bloques al este o al norte, porque el hormigón se calienta con el sol de la tarde. Podéis ver más ideas en la sección de terraza y balcón y en la de huerto y hortalizas.
El truco de la libreta
Cuando trabajaba en el vivero, aprendí a clavar el soporte antes de plantar, no después. Si lo hacéis con la planta ya crecida, os llevaréis las raíces por delante. Plantad, y si la estructura es nueva, probad a empujarla con la mano: si se mueve, no aguantará una tormenta con la planta cargada.
Lo que más me preguntáis
¿Qué maceta necesita cada planta?
Para guisantes y judías, 15 L; para calabacín y pepino, 20 L como mínimo; para tomates, de 20 a 25 L. Cuanto más alto crece una planta, más cuidado hay que tener con que la maceta sea pesada y estable, no solo grande.
¿Puedo cultivar calabazas grandes en vertical?
No lo aconsejo. Una calabaza grande pesa varios kilos y arrastra el soporte. Quedaos con las mini o con las de ornato pequeñas, y sostened cada fruto con una red.
¿Se pueden hacer estos huertos con material de reciclaje?
Sí: cañas, cuerda, mallas y palés tratados con calor son baratos y duran varias temporadas. Lo que no debe reciclarse es madera tratada con productos desconocidos.
— Maite, desde el caserío
