Patatas: plantar, cultivar en cubo y guardar la cosecha

Comprar patatas de siembra en febrero y encontrarlas podridas en julio es una de las decepciones más repetidas del huerto atlántico. No es mala suerte: casi siempre falla el momento de plantar o el de cosechar, y con tanta lluvia el suelo no perdona ninguno de los dos.

El cultivo de la patata (Solanum tuberosum) es sencillo si se hace por orden. Si buscáis más ideas de siembra, pasad por el huerto y las hortalizas. Aquí tenéis cada paso, del brotado al almacén: plantar en tierra, plantar en un cubo o en una torre de cajones, aporcar, cosechar, curar y guardar, y qué hacer con los brotes que salen en la despensa.

Plantar en el huerto

Elegir y chitar la patata de siembra

Elegir y chitar la patata de siembra

Comprad tubérculo de siembra certificado, sano y de calibre mediano. Las patatas del supermercado pueden llevar virus o un tratamiento antibrotes, y producen menos. Para las tempranas probad Charlotte o Belle de Fontenay; para guardar, Kennebec, Agria o Monalisa, que aguantan meses.

Unas cuatro semanas antes de plantar, ponedlas en cajas de una sola capa, en un sitio fresco (alrededor de 10 a 15 °C), seco y con luz. A eso se le llama chitar. Los brotes deben salir cortos, gruesos y verdosos, de 2 a 3 cm, no largos y blancos.

Plantar en tierra

Plantar en tierra

En la costa, la última helada llega a principios o mediados de marzo, y en los valles de interior en abril. Plantad después de esa fecha, y mejor en caballones o surcos algo elevados, porque con nuestra arcilla el agua se queda y el tubérculo se pudre. Abrid hoyos de unos 10 a 15 cm, colocad la patata con los brotes hacia arriba cada 30 a 35 cm y dejad 60 cm entre hileras. Mezclad compost bien hecho con la tierra del fondo del hoyo; el estiércol fresco favorece la sarna, unas costras feas en la piel. Cubrid con la tierra de los lados y, si aparece una helada tardía con las hojas ya fuera, tapad la mata con un saco o un velo de invernadero esa noche; rebrota, pero se atrasa.

Cultivar en cubo y en torre de cajones

Patatas en un cubo o saco

Patatas en un cubo o saco

Sirve un cubo o saco de unos 20 L, de al menos 30 cm de hondo y con agujeros de drenaje abajo. Echad 10 cm de sustrato mezclado con compost, poned una o dos patatas pequeñas con brotes hacia arriba y cubridlas con 7 o 8 cm más. Si cortáis una patata grande, que cada trozo lleve dos brotes, y dejadlo secar un día o dos antes de plantar; con lluvia, los trozos húmedos se pudren antes. Necesita todo el sol disponible, 6 horas como mínimo; en un balcón sombrío o en un piso orientado al norte, esperad menos cosecha. El sustrato nunca debe encharcarse ni secarse del todo, así que levantad el cubo con unos tacos de madera para que drene bien bajo la lluvia.

Torre de cajones

Torre de cajones

La torre ahorra espacio y no obliga a cavar. Empezad con un cajón calado, forrado de paja, con 15 cm de tierra y 3 patatas de siembra. A medida que la mata crece, apilad otro cajón encima y rellenad con tierra, dejando fuera la parte alta de las hojas, hasta tres o cuatro cajones. Así se forman tubérculos a lo largo del tallo enterrado. Plantar semilla en todos los pisos el primer día no está probado, y los pisos de abajo se quedan sin luz. Regad por arriba, despacio, para que el agua baje por todo el cajón, y no por la rejilla de los pisos bajos, que solo inunda la base. Al cosechar, volcad cajón a cajón sobre una lona: la tierra cae y las patatas salen limpias, sin horquilla. La paja y la tierra usada van al compost.

Cuidar la mata y vigilar el mildiu

Aporcar y regar

Aporcar y regar

Cuando la mata alcance unos 20 cm, juntad tierra alrededor del tallo hasta dejar a la vista los 5 a 10 cm de arriba, y repetidlo dos o tres veces. Esa tierra evita que los tubérculos reciban luz y se pongan verdes. Regad cuando los primeros centímetros de suelo estén secos, a la base y no sobre las hojas; en un verano de sirimiri casi no hará falta. No hace falta abonar cada dos semanas: con buen compost de partida basta.

En mi caserío, el enemigo de la patata es el mildiu, un hongo que mancha las hojas de marrón con la humedad. Lo he comprobado cada verano: ayuda plantar tempranas, dejar buena separación y retirar sin dudar la mata afectada. Si en una semana de lluvia veis manchas oscuras con borde pálido, cortad el follaje a ras de suelo antes de que el hongo baje al tubérculo, y esperad dos semanas para cosechar. Allí donde llueve poco, la sequía es el problema; acolchad con paja y regad a fondo una vez por semana.

Cosechar, curar y guardar

Cosechar en su punto

Cosechar en su punto

Las patatas nuevas se arrancan cuando la mata florece, tras unas diez semanas, y se comen pronto. Para guardar, esperad a que los tallos amarilleen y se sequen. Frotad una patata con el pulgar: si la piel se despega, aún no está lista. Cortad el riego una semana o diez días antes de cavar, y cavad en un día seco con horquilla, lejos de la mata, y sin golpear el tubérculo. Las fechas orientativas: tempranas en junio o julio y de conserva entre agosto y octubre.

El truco de la libreta

En mis libretas tengo apuntado un gesto que parece pereza y es sabiduría: no lavéis las patatas de guardar. Dejad que la tierra se seque sobre ellas, sacudidla con la mano y lavad solo las que vayáis a cocinar esa semana; la tierra seca protege la piel y el agua llama a la podredumbre.

Curar y guardar

Curar y guardar

Dejadlas 10 a 14 días en un sitio fresco, oscuro y ventilado, a 10 o 15 °C, para que la piel se endurezca. Después guardadlas en cajas o sacos de tela, sin lavar, en un lugar oscuro entre 4 y 8 °C, como una bodega o una despensa al norte. Por debajo de 4 °C el almidón se vuelve azúcar y saben dulces. Guardadlas lejos de las cebollas, que aceleran el brotado, y revisad la caja cada dos semanas para retirar cualquier patata blanda antes de que contagie a las demás. Si no tenéis sótano, un armario fresco o un cajón bajo la escalera, sin calefacción cerca, sirve. Una patata verde o amarga no se come.

Los brotes de la patata

Los brotes largos de la despensa no son abono mágico. Plantarlos, extenderlos como acolchado alrededor de frutales o añadirlos al compost como «recurso» no está probado, y llevan sustancias que no conviene dejar cerca de otros cultivos ni de animales. Lo sensato es quitarlos, no comer los tubérculos verdes y enterrar los restos en un compost caliente o tirarlos. Y no hagáis compost con patatas enfermas de mildiu.

Lo que más me preguntáis

¿Cuántos kilos da una patata de siembra?

Depende de la variedad, del suelo y del verano, pero contad con varias patatas por mata en tierra y menos en un cubo. En lugar de una cifra exacta, pesad lo cosechado en una libreta cada año y comparad variedades.

¿Por qué salen verdes las patatas?

Porque les ha dado la luz. Pasa si no se aporcó bien o si se almacenaron a la claridad. No se comen las partes verdes; aporcad más y guardadlas a oscuras.

¿Puedo plantar patatas de la despensa que han brotado?

Mejor no, aunque sea tentador. Pueden traer virus o enfermedades que no se ven y rinden poco. Una bolsa de siembra certificada cuesta poco y evita ese riesgo.

— Maite, desde el caserío