Cada primavera alguien me pregunta qué plantas contra plagas conviene meter en el huerto para no tener que comprar nada. La respuesta honrada es que ninguna planta hace de muro: algunas atraen a la plaga hacia sí, otras confunden con su olor, otras llaman a los insectos que se comen a los pulgones y una, el tagete, actúa bajo tierra.
Aquí tenéis las que de verdad aportan algo, cómo se colocan en un huerto húmedo del norte, qué plantas famosas funcionan menos de lo que se dice y una tabla para tener a mano. No esperéis milagros, pero sí un huerto con menos problemas.
Qué hace cada planta, de un vistazo
Antes de entrar en detalle, conviene separar los mecanismos, porque la colocación depende de ellos. Esta tabla resume lo que he visto funcionar en mi huerta y lo que se sabe en el huerto ecológico.
| Planta | Cómo actúa | Dónde colocarla |
|---|---|---|
| Tagetes | Sus raíces perjudican a los nematodos | Entre hortalizas, una temporada entera |
| Capuchina | Planta trampa: atrae pulgones | Borde del bancal |
| Ajenjo | Aroma amargo, efecto moderado | Esquina, lejos de legumbres |
| Menta | Aroma intenso, efecto moderado | En maceta enterrada |
| Romero, tomillo, lavanda | Confunden el olfato de algunas plagas | Junto a coles, al sol y con drenaje |
| Cebollino y ajo | Disimulan el olor de zanahorias y coles | Intercalados en la fila |
| Eneldo y caléndula | Atraen sírfidos y crisopas | Cada pocos metros del huerto |
Tagetes: el efecto que mejor se ha demostrado

Los tagetes (Tagetes patula y Tagetes erecta) son la única planta de la lista con un efecto bajo tierra: sus raíces liberan sustancias que perjudican a los nematodos, unos gusanos diminutos del suelo que atacan las raíces del tomate. Para que sirva, plantadlos en filas densas, con unos 25 cm entre pies, y dejadlos una temporada completa antes de poner tomates o pimientos en ese sitio. En el norte se siembran en abril bajo cubierta y se trasplantan cuando ya no hay riesgo de helada, que en los valles del interior es a finales de abril. No son lo mismo que la caléndula, aunque en algunos sitios se confundan.
Capuchina: la planta trampa

La capuchina (Tropaeolum majus) no repele: los pulgones la prefieren a vuestras hortalizas, y esa es su utilidad. Plantadla en el borde del bancal, a 50 cm de las judías y de las coles, y mirad su envés cada semana. Cuando la colonia de pulgones crezca, cortad las hojas afectadas y sacadlas del huerto antes de que se extienda. Si la dejáis sin vigilar, se convierte en un criadero. En mi caserío la siembro directamente en el suelo en abril, y tolera bien la humedad.
Ajenjo: un guardián con condiciones

El ajenjo (Artemisia absinthium) es una perenne plateada y amarga que se planta en la esquina del huerto y se olvida. Su aroma puede confundir a algunos insectos, pero el efecto es moderado y no llega a varios metros de distancia, como se cuenta. Además frena el crecimiento de plantas vecinas, así que mantenedlo a un metro o dos de judías y guisantes. Las hojas secas esparcidas contra las babosas no tienen respaldo, y los purines caseros contra roedores tampoco los recomiendo.
Menta: solo dentro de su maceta

La menta (Mentha spp.) tiene un aroma tan fuerte que puede desorientar a algunas plagas, pero sus resultados son irregulares: no creáis que echa a las hormigas en dos días. Lo seguro es que invade. Plantadla siempre en una maceta de al menos 20 litros enterrada hasta el borde, o un tiesto hundido en el bancal, y cortad los brotes que salgan por el agujero de drenaje. Las flores, eso sí, atraen a abejorros y sírfidos.
Romero, tomillo y lavanda: aromáticas con cuidado

Con el olor de estas tres, la polilla de la col lo tiene más difícil para localizar sus coles. El romero (Salvia rosmarinus) en la cabecera de la fila de coles es un clásico. Pero son plantas mediterráneas: en el norte se pudren con la humedad si el suelo es pesado. Plantadlas en un montículo de tierra con arena, al sol y con el cuello de la planta por encima del nivel del suelo, o mejor en macetas grandes de 20 a 30 litros.
Cebollino y ajo: disimular el olor

Intercalar cebollino (Allium schoenoprasum) entre las zanahorias ayuda a esconder su olor a la mosca de la zanahoria, cuya larva estropea las raíces sin que lo notéis hasta la cosecha. Es una ayuda, no una solución: con una malla antiinsectos sobre la fila, la protección es mucho mayor. El ajo (Allium sativum) alrededor de los rosales y de las lechugas tiene un efecto parecido y moderado.
Eneldo y caléndula: llamar a los aliados

El eneldo (Anethum graveolens) y la caléndula (Calendula officinalis) no tocan a la plaga, pero atraen a los sírfidos y a las crisopas, cuyas larvas comen pulgones. Dejad que floreen y sembrad unas matas cada pocos metros. Las mariquitas llegan solas, por cierto, cuando hay pulgones y alimento.
Lo que no funciona como se cuenta
Hay plantas que aparecen en todas las listas y no cumplen. La albahaca, el limoncillo, la hierba gatera y la petunia no protegen a las hortalizas de forma fiable: lo que repele mosquitos es el aceite extraído, no la planta viva en una maceta. El crisantemo de jardín tampoco contiene la piretrina del piretro, que es otra especie, y la ruda o el tanaceto no merecen ocuparos el sitio. Plantadlas si os gustan, pero no esperéis que sustituyan a otras medidas.
En el norte, además, la plaga principal es la babosa, y ninguna de estas plantas la detiene. Contra ella funciona más una ronda al anochecer con una linterna, tablas como trampa y no regar de noche. Tenéis más ideas en la sección de plagas y enfermedades y en la de huerto y hortalizas.
Cómo colocarlas en el huerto del norte
Con el clima húmedo y fresco, el objetivo es que el huerto tenga variedad. Mezclad flores, aromáticas y hortalizas, sin grandes bloques de una sola especie. En mi huerta pongo tagetes y capuchinas en los bordes, cebollino entre las zanahorias y una mata de ajenjo en la esquina más alejada de las judías.
El truco de la libreta
En mis libretas tengo apuntado el día en que aparecen los primeros pulgones de cada año. Si la fecha cae pronto, sembrad las flores aliadas unas semanas antes, porque los sírfidos tardan en llegar. Cuanto antes florezcan eneldo y caléndula, antes tendréis ayuda.
En zonas más cálidas y secas de España, las aromáticas mediterráneas se dan con más facilidad y el romero aguanta el verano sin cuidados. La menta, en cambio, necesitará riego frecuente en maceta.
Lo que más me preguntáis
¿Cuántos tagetes hacen falta para notar el efecto?
Lo que importa es la densidad: una fila continua con unos 25 cm entre pies, durante toda una temporada. Dos o tres plantas sueltas aportan color y atraen insectos beneficiosos, pero no limpian el suelo.
¿Puedo plantar menta junto al tomate?
Sí, siempre en su maceta. Sin ella, en un suelo húmedo como el del norte, en un año se habrá extendido varios metros. Con la maceta enterrada, compartirá espacio sin problemas.
¿Qué hago si ya tengo pulgones?
Primero, cortad los brotes más afectados y chorread las plantas con agua. Si persisten, usad solo productos autorizados para uso no profesional y siguiendo la etiqueta. Y dad tiempo a las mariquitas y a los sírfidos.
— Maite, desde el caserío
