Propagar kalanchoe por esquejes es una de las tareas más agradecidas del jardín interior, porque la planta quiere vivir y casi siempre perdona los errores pequeños. El problema llega cuando el esqueje se pudre antes de echar raíz, y casi siempre el culpable es el exceso de agua, no la falta de cuidado. Con un tallo sano, un corte limpio y un sustrato que drene, lo normal es que una de cada dos o tres piezas prenda sin esfuerzo.
Una planta madre de kalanchoe (Kalanchoe blossfeldiana) que se ha puesto larga y desgarbada después de la floración es la mejor fuente de esquejes. Aquí tenéis la elección del tallo, los seis pasos de la propagación, lo que sobra de los métodos caseros que circulan y cómo adaptar todo a una casa del norte, húmeda y con poca luz en invierno.
Ficha rápida
Qué esquejes elegir y cuándo cortarlos
El kalanchoe enraíza mejor desde un tallo de madera blanda, es decir, un brote que ya es firme pero todavía no se ha vuelto leñoso y oscuro. Buscad tallos de 8 a 10 cm con al menos dos pares de hojas sanas y sin flores abiertas. Si el brote lleva capullos, quitadlos: la planta gasta más energía en florecer que en echar raíz, y el esqueje con flor casi siempre se queda parado.
La hoja suelta también puede prender, sobre todo en las especies que forman plantitas en el borde, pero en el kalanchoe de floración común es más lenta e irregular. Si queréis resultados seguros, id a por el tallo y dejad las hojas como segunda opción para cuando sobre material. En mi caserío corto los esquejes en abril o mayo, cuando la luz ya es larga y la planta lleva semanas creciendo con ganas.
Antes de cortar, regad la planta madre un par de días antes. Un tallo bien hidratado tiene reservas para aguantar la espera sin raíces, mientras que uno cortado de una planta sedienta se arruga y se rinde. Y limpiad las tijeras o la cuchilla con alcohol: un corte sucio es la puerta de entrada de los hongos.
Paso a paso para propagar kalanchoe
El orden importa más que la prisa. Cada paso tiene su razón, y saltarse el segundo es el error que más esquejes cuesta.
Cortar el esqueje

Cortad en diagonal justo por debajo de un nudo, que es el punto del tallo de donde salen las hojas y donde la planta concentra la capacidad de echar raíz. Con una cuchilla afilada y limpia, de un solo golpe, para no aplastar los tejidos. Después retirad las hojas de la mitad inferior del esqueje, porque enterradas se pudrirían y contagiarían el tallo.
Dejar cicatrizar la herida

Dejad los esquejes sobre un plato, en un sitio con luz pero sin sol directo, durante uno o dos días. El corte forma una especie de callo seco que sella la herida. Es una planta suculenta, de hojas carnosas llenas de agua, y esa agua es justo lo que se pudre si el corte está abierto cuando toca la tierra húmeda. Con hoja suelta, esperad hasta tres días.
Preparar el sustrato

Mezclad a partes iguales sustrato universal y arena gruesa de río o perlita. Debe sentirse suelto entre los dedos y ligeramente húmedo, nunca chorreando: si al apretar un puñado sale agua, añadid más arena. Usad una maceta de 8 a 10 cm con agujero de drenaje; una maceta más grande retiene humedad de sobra y no ayuda al esqueje.
Plantar y afirmar

Haced un hueco con un lápiz, introducid el extremo cortado a unos 3 o 4 cm de profundidad y presionad alrededor para que el tallo quede firme. Un esqueje que baila en el hueco rompe las raicillas nuevas según nacen. Podéis poner tres o cuatro esquejes en una misma maceta, separados, y trasplantarlos después.
Colocar con luz y regar poco

Poned la maceta en un sitio cálido, de 18 a 24 °C, con mucha luz pero sin que le dé el sol directo. Dad un primer riego ligero y después esperad a que la capa superior se seque antes de volver a mojar. La tierra tiene que estar fresca, no empapada. Pasadas de dos a cuatro semanas, un tirón suave al esqueje encontrará resistencia: ya hay raíz.
Trasplantar cuando crezca

Cuando aparezcan hojas nuevas en la punta y las raíces asomen por el agujero de drenaje, pasad la planta a una maceta un par de centímetros más ancha. Mantened la mezcla aireada y pellizcad la punta del brote para que ramifique y quede más compacta.
El truco de la libreta
En mis libretas tengo apuntado el día del corte en cada esqueje, con un palito de helado clavado en la maceta. A la tercera semana miro la fecha antes de tirar nada: muchos esquejes que parecen muertos están simplemente parados esperando más luz, y los habría tirado antes de tiempo.
Plátano, hormonas y otros remedios caseros
Circula por las redes la idea de clavar los esquejes en un trozo de plátano para que enraícen mejor. No he visto ningún motivo para creerlo y no tiene sustento: la fruta se descompone, atrae moho y mosquitos del vinagre, y un esqueje suculento con un tejido azucarado y húmedo pegado al corte tiene más posibilidades de pudrirse que de prender. Si queréis ayudar al esqueje, lo que de verdad funciona es el calor suave, la luz y el sustrato que drena.
El kalanchoe no necesita hormona de enraizamiento para prender; es una planta que echa raíz sin ayuda. Si queréis usar un polvo de enraizar del comercio, hacedlo siguiendo las instrucciones del envase, pero no esperéis diferencias enormes. Tampoco hace falta cubrir el esqueje con una bolsa de plástico: en nuestro clima húmedo eso solo favorece los hongos.
Errores frecuentes y qué hacer si algo falla
Si el tallo se ablanda y ennegrece desde la base, es pudrición por exceso de humedad. Cortad por encima de la parte afectada, hasta ver tejido verde y firme, dejad cicatrizar otra vez uno o dos días y plantad en sustrato nuevo, más arenoso. Si el esqueje se arruga pero la base está sana, falta algo de agua: regad un poco, sin encharcar.
Otro fallo habitual es la luz insuficiente, que da hojas pálidas y tallos largos y flojos; acercad la maceta a la ventana. Y el tercero es regar por costumbre en lugar de mirar la tierra. Meted un dedo dos centímetros: si sale mojado, esperad. Con kalanchoe es mejor quedarse corto que pasarse.
Propagar en una casa del norte
Con lluvia casi todo el año, sirimiri incluido, el aire de casa es húmedo y los esquejes se pudren con facilidad. Elegid la ventana más luminosa, mejor orientada al sur, porque en el cielo cubierto la luz interior es escasa de octubre a marzo. Propagad en primavera, cuando ya hay horas de luz, y evitad los meses de invierno, en que el esqueje se queda quieto. Y vigilad las corrientes frías: por debajo de 12 °C el kalanchoe sufre y deja de enraizar.
En zonas más cálidas y secas del sur de España el problema es el contrario: se seca antes, así que tapad el esqueje del sol de la tarde y revisad la humedad cada pocos días. Los cuidados de la planta ya enraizada los tenéis en suculentas y cactus.
Lo que más me preguntáis
¿Cuánto tarda en enraizar un esqueje de kalanchoe?
Entre dos y cuatro semanas con calor suave y buena luz. En invierno puede pasar de las seis. Si a las seis semanas el tallo sigue firme y verde, tened paciencia; si se ablanda, repetid el corte.
¿Puedo enraizar el esqueje en un vaso con agua?
Se puede, pero no os lo aconsejo. Las raíces de agua son frágiles y sufren al pasar a tierra, y en el agua el tallo se pudre con facilidad. Plantar directamente en sustrato aireado da raíces más fuertes y evita el cambio brusco.
¿Por qué mi esqueje se arruga y se vuelve blando?
Si se arruga con la base firme, tiene sed: regad un poco. Si está blando y oscuro, es pudrición y habrá que recortar y empezar de nuevo con sustrato más seco. Mirad siempre la base antes de decidir.
— Maite, desde el caserío
