Mi amona Begoña tenía a la puerta del caserío unas hortensias que daban flores azul cielo año tras año, sin que nadie les echara nada. Yo creía que era una variedad especial. En el vivero aprendí que la planta era corriente y que el secreto estaba debajo: la tierra de la ladera. El color de … Leer más
Mi amona Begoña tenía una clivia en un tiesto de barro que parecía pequeño para tanta hoja, y cada marzo daba un ramillete naranja que se veía desde el camino. Nadie la cambió de maceta en años. Yo habría jurado que necesitaba más sitio, y me equivoqué. Una maceta ajustada es la que deja a … Leer más
En el vivero, los tarros de pasta para hijuelos se vendían como si fueran un abono milagroso, y los clientes los compraban de tres en tres. Lo que yo veía después eran orquídeas con la vara entera embadurnada, siete bultos verdes diminutos y la planta madre pálida, sin una flor en dos años. La pasta … Leer más
Cuando trabajaba en el vivero, cada primavera llegaba alguien con una orquídea envuelta en una bolsa y cara de funeral: hojas flácidas, maceta que sonaba hueca y ni una raíz verde a la vista. Casi todas se salvaban. Las que no, casi siempre habían recibido un riego diario durante semanas, por pena. Recuperar una orquídea … Leer más
En el vivero aprendí que una orquídea no se mira por arriba, se lee entera. La gente llegaba con la flor caída y preguntaba qué abono echar, y casi siempre la respuesta estaba escrita en las raíces o en la hoja de abajo. Una orquídea Phalaenopsis avisa mucho antes de morir, y avisa con un … Leer más
En mi caserío nunca me ha crecido una gardenia a la intemperie como crecen las hortensias de la puerta, pero en el vivero pasaron por mis manos cientos. Aprendí que la gardenia no tiene mal carácter, sino costumbres fijas, y que hasta que no se las respetáis, os devuelve capullos amarillos caídos sobre la maceta, … Leer más
Mi amona Begoña decía de las hortensias de la puerta del caserío que la flor de este año ya está hecha el verano pasado. Tardé años en comprender lo exacta que era esa frase. La poda de la hortensia no se hace por estética, sino por dónde están escondidas las flores, y un corte a … Leer más
Cuando trabajaba en el vivero, la pregunta que más se repetía en el mostrador era la del espatifilo que «ya no saca flores». La planta llegaba de la tienda con tres espatas blancas, las flores se marchitaban en dos meses y no volvía a haber ninguna en años. Casi nunca se trataba de una planta … Leer más
En mi caserío, la hoya (Hoya carnosa) de la ventana de la cocina estuvo cuatro años sin dar una flor. Hojas lustrosas, tallos largos, mucho verde y nada más. Yo la regaba, la abonaba y la miraba con cara de reproche, y ella seguía igual, hasta que entendí que me pedía otras cosas distintas de … Leer más
En mis libretas tengo apuntadas cuarenta primaveras de heladas, y gracias a ellas sé que podar los rosales en enero, como se aconseja en tantos sitios, en mi valle es pedir disgustos. Un brote tierno que nace con una helada tardía se pierde entero, y el rosal tarda semanas en recuperarse. El rosal no se … Leer más