Durante 21 días, un huevo fecundado de gallina parece una piedra tibia que no hace nada, y por dentro lo está haciendo todo: late un corazón, se forman unos ojos, crecen plumas. El día 21 un animal mojado y agotado rompe la cáscara desde dentro y queda tendido entre los restos como si hubiera corrido un maratón.
Los pollitos salen mejor cuando se entiende lo que pasa en cada semana de incubación y cuando, al nacer, se les da lo que necesitan en el orden correcto. Aquí repaso las tres semanas dentro del huevo, qué cuidar si incubáis vosotros y qué hacer en las primeras horas de vida.

Los 21 días dentro del huevo

Los días exactos varían un poco según la raza y la temperatura, pero el calendario es siempre el mismo. Os lo cuento por semanas.
Primera semana: el corazón y los órganos
El primer día empieza a dividirse la célula del embrión. Hacia el segundo día el corazón ya late y la sangre circula; hacia el cuarto se distinguen la cabeza, la cola y los ojos, con su primer pigmento. Al terminar la semana el embrión mide pocos centímetros, y si miráis el huevo a contraluz con un ovoscopio (una linterna pequeña para ver dentro), el día 7 se aprecia una red de vasos sanguíneos con una mancha oscura en el centro.
Segunda semana: pico, plumas y patas
Entre los días 8 y 14 se forma el pico, aparece el diente de huevo (una puntita dura con la que el pollito romperá la cáscara), crecen las primeras plumas y las patas se cubren de escamas. Hacia el día 14 el cuerpo está casi cubierto de plumón. Es la semana de mayor crecimiento y también la de más riesgo, así que no alteréis las condiciones.
Tercera semana: la preparación del nacimiento
Del día 15 al 18 el pollito se coloca con la cabeza hacia el extremo ancho del huevo, donde está la cámara de aire. Hacia el día 19 absorbe lo que queda del saco vitelino, la reserva de la yema, y el día 20 perfora con el pico la cámara de aire y respira por primera vez. Después pica la cáscara por fuera. Desde ese primer golpe hasta salir pueden pasar hasta 24 horas, y es normal que descanse entre esfuerzos.
Si incubáis vosotros: lo que hay que cuidar

Una gallina clueca lo hace sola: mantiene los huevos calientes y los gira varias veces al día. En una incubadora tenéis que hacer lo mismo. La temperatura debe mantenerse en unos 37,5 °C, con una humedad de alrededor del 50 % las dos primeras semanas y del 65 % los últimos tres días. Los huevos se giran tres veces al día hasta el día 18 y se dejan quietos después.
Cuando trabajaba en el vivero aprendí, en los semilleros, que lo que más importa es una temperatura estable, y con los huevos pasa igual: una incubadora que sube y baja por la noche da peores nacimientos que otra algo más fría pero constante. Colocadla en una habitación sin corrientes y lejos de una ventana al sol. En el norte, donde abril y mayo traen noches de 3 a 8 °C, una sala interior sin calefacción cambiante es mejor que un garaje.
El truco de la libreta
En mis libretas tengo apuntado casi todo lo que ocurre en el huerto con su fecha, y con los huevos también funciona. Marcad a lápiz en cada huevo el día en que entró en la incubadora, anotad en una libreta las fechas del día 7, del día 14 y del día 18, y contad 21 días hasta el nacimiento. Os ahorra dudas cuando un huevo se retrasa un día.
Las primeras horas del pollito

El pollito recién nacido trae su propia reserva: el saco vitelino que absorbió antes de nacer le permite pasar entre 24 y 72 horas sin comer. Por eso el hambre no es el problema de las primeras horas. Lo que falla es el calor y el agua, y el orden importa: primero calor, luego agua, y por último comida.
Primero, calor
Dejadlo en la incubadora hasta que se seque, entre 12 y 24 horas. Después pasadlo a una caja con una fuente de calor en un extremo: una lámpara de calor fijada con cadena, a la altura que indique el fabricante, o una bolsa de agua templada cubierta con tela. La temperatura bajo la fuente debe rondar los 35 °C la primera semana y bajar unos 3 °C cada semana. Dejad siempre una zona más fresca para que el pollito elija. Una lámpara mal sujeta es un riesgo de incendio, así que no la colguéis de un simple cordón.
La conducta os dice más que el termómetro. Si los pollitos se amontonan bajo la fuente y pían sin parar, tienen frío. Si se apartan hacia las esquinas y jadean, tienen calor. Si están repartidos, se mueven un poco y duermen tranquilos, están bien.
Después, agua, y por último comida
Ofreced agua limpia, a temperatura ambiente, no helada, en un bebedero bajo donde no puedan meterse ni ahogarse. Mojadle el pico en el agua una vez para que aprenda dónde está. Sin añadidos. Al día siguiente, un pienso de arranque para pollitos, molido fino, en un comedero plano. No forcéis a ningún pollito a comer.
Evitad la leche, porque las aves digieren mal la lactosa, y el pan solo, porque no tiene el equilibrio que necesitan estas primeras semanas. Un pollito que no come ni bebe pasadas 48 horas, que está apático o que no se mantiene en pie merece una llamada al veterinario, no un remedio casero.
Pollitos en el norte húmedo y en el sur caliente

Aquí, con ciento y pico días de lluvia al año, la humedad del corral es el enemigo: una cama mojada enfría al pollito aunque la lámpara esté encendida. Usad una cama gruesa y seca de viruta o paja cortada, cambiadla cuando se humedezca y mantened la caja lejos de paredes con condensación. Hasta que se emplumen del todo, hacia las seis semanas, y las noches dejen de ser frías, no salen al exterior; en el norte, eso suele ser mayo.
En el sur de España, o en cualquier sitio de verano caluroso, el riesgo es el contrario: el calor de la lámpara más la temperatura de la habitación puede pasarse. Quitad la fuente antes si los pollitos jadean, y poned el termómetro a su altura, no a la vuestra. Más temas de gallinas y animales de corral, en la sección de mascotas y animales de granja.
Lo que más me preguntáis
¿Cuánto tiempo aguanta un pollito sin comer tras nacer?
Entre uno y tres días, por la yema que lleva dentro. Pero el agua y el calor no esperan: se los dais desde la primera hora. Si a los tres días no ha empezado a comer, consultad con el veterinario.
¿Puedo ayudar a un pollito a salir del cascarón?
Casi nunca. Tarda hasta 24 horas desde el primer picotazo y descansa en medio. Si rompéis la cáscara antes de tiempo, podéis herirle los vasos de la membrana que aún lo alimentan. Si pasa un día entero sin avanzar, preguntad a un veterinario o a un criador con experiencia.
¿Con cuántos días pueden salir al corral?
No es cuestión de días sino de plumas y de temperatura. Hacia las seis semanas, con el plumaje completo y las noches templadas, ya aguantan fuera. Antes, el frío húmedo del norte les cuesta la salud. Hacedles salir poco a poco, unas horas al día, en los primeros días soleados.
— Maite, desde el caserío
