Fresas en vertical y colgantes: torre, palet y colador

Las fresas en vertical y colgantes son la solución para quien tiene un balcón de dos metros y quiere cosechar fruta de verdad. La fresa es una planta baja que forma estolones, es decir, tallos largos que salen de la planta madre y echan raíz donde tocan, y por eso se adapta bien a cualquier estructura que le dé altura: una torre, un palet, un canalón o un simple colador colgado de la pared.

Con la fruta lejos del suelo se pudre menos y las babosas lo tienen más difícil, aunque no imposible, y se cosecha sin agacharse. A continuación tenéis cinco sistemas con sus medidas, el sustrato, el riego, las variedades que mejor van y lo que cambia en una terraza del norte, donde llueve mucho y el sol no sobra.

Lo que necesita cualquier sistema de fresas

Antes de elegir estructura, tres reglas que valen para todas. Primera, luz: la fresa (Fragaria × ananassa) quiere al menos seis horas de sol al día para dar fruta dulce, y a la sombra solo dará hojas. Segunda, sustrato ligero y con drenaje: una mezcla de sustrato universal, un puñado de compost maduro y un 20 % de perlita. Tercera, que el agua salga con facilidad, porque la raíz encharcada se pudre en pocos días.

En cuanto a variedades, las remontantes dan fruta en varias tandas, de mayo a octubre, y son las más cómodas en maceta; Albion y Seascape son dos buenas opciones, y Selva y Ostara también las he visto portarse bien. Las de una sola cosecha, como Camarosa o Elsanta, dan mucha fruta a principios de verano y luego descansan. Si tenéis poco sitio, elegid remontantes. Dejad entre 20 y 25 cm de separación entre plantas, y plantad con la corona, la parte central de donde nacen las hojas, justo a ras de sustrato, ni enterrada ni levantada.

Cinco sistemas para cultivar fresas en poco espacio

Torre de tubo de PVC

Torre de tubo de PVC

Es el sistema que más plantas aloja en menos suelo: unas veinte en menos de un metro cuadrado. Hace falta un tubo de PVC de 120 cm de longitud y 10 cm de ancho, con agujeros de 5 cm repartidos en espiral cada 15 cm. El tubo se ancla en un cubo de 20 litros con mortero de fraguado rápido, bien a plomo, y se rellena de sustrato por arriba. Cada planta entra por su agujero con las raíces dentro. Se riega por la parte superior y la gravedad reparte el agua, aunque los agujeros de abajo reciben siempre menos, así que regad despacio y comprobad.

Palet vertical

Palet vertical

Buscad un palet con el sello HT, que indica tratamiento por calor y no con productos químicos; si no estáis seguros de su origen, no lo uséis para comida. Forrad el fondo y los laterales con malla antihierbas o arpillera, grapada con firmeza, y dejad abiertos los huecos frontales. Con el palet tumbado, rellenad de sustrato, meted una planta en cada hueco y regad a fondo. Tiene que quedarse horizontal dos semanas para que las raíces agarren; solo después se levanta y se apoya en una pared soleada. Caben unas 30 plantas.

Canalones en pared

Canalones en pared

Varios canalones apilados en una pared dan una cortina de fresas en un metro de ancho. Lo importante es la pendiente: 1 o 2 cm por metro de largo, para que el agua sobrante salga por un extremo. Sin esa inclinación, el sustrato se queda encharcado y la raíz se pudre. Los estolones caen al canalón de abajo y echan raíz solos. Con más de tres niveles, conviene un riego por goteo, porque el sustrato de un canalón es poco y se seca rápido.

Colador colgante

Colador colgante

Un colador de metal de cocina ya trae agujeros de drenaje y la profundidad justa para una raíz superficial. Forradlo con una capa fina de fibra de coco o musgo, rellenad con sustrato y perlita, y plantad una fresa en el centro y cuatro o cinco alrededor del borde. Colgadlo de un gancho resistente en una pared orientada al sur. Pesa poco, pero se seca deprisa, así que en verano regad cada día. Admite también tomillo o hojas de ensalada si queda hueco.

Bolsas largas o tubos horizontales

Bolsas largas o tubos horizontales

Una bolsa de cultivo larga, o un tubo de PVC tumbado, se llena de sustrato y se perfora por la parte de arriba para plantar. Sirve en vertical o en horizontal y se puede colgar de una barandilla. Por la poca masa de tierra, es el sistema que más pide goteo: una línea con goteros que alimente cada planta ahorra agua y evita que la hoja se moje de más.

Riego y abonado en estructuras que se secan rápido

Cuanto menos sustrato hay por planta, antes se seca. Un colador o un canalón al sol pueden pedir riego diario en julio y agosto, mientras una torre ancha aguanta algo más. Lo bueno de un depósito elevado con tubos y goteros es que funciona por gravedad y sin electricidad: lo conectáis a la línea y cada planta recibe su dosis. Los goteros autocompensantes reparten igual a todas, sean de arriba o de abajo.

Tanto riego lava los nutrientes. Abonad cada tres o cuatro semanas con abono líquido para fruta, diluido según el envase, y pasad a cada dos o tres en estructuras con mucho sustrato. No sobrepaséis la dosis, porque el exceso da hojas y poca fruta.

El truco de la libreta

Cuando trabajaba en el vivero aprendí a levantar la maceta con una mano: si pesa poco, toca regar; si pesa como una piedra, esperad. Es más fiable que mirar la superficie, que a veces está seca por fuera y mojada por dentro.

Babosas, caracoles y hongos

Subir la fruta del suelo ayuda mucho, pero no os fiéis del todo: en el norte las babosas trepan y una torre junto a una pared húmeda es camino fácil. Revisad al atardecer y tras la lluvia, y quitad a mano. Una banda de cobre alrededor del pie del soporte les corta el paso. Las fresas pegadas al sustrato mojado se llenan de moho gris, así que retirad la fruta pasada y las hojas secas, y dejad que corra el aire entre las plantas.

Los estolones sobrantes podéis enraizarlos en macetitas junto a la estructura y trasplantarlos a los huecos vacíos la primavera siguiente. Así una torre da la siguiente. Una fresa rinde bien unos tres años; después conviene renovar plantas.

Fresas verticales en el norte húmedo

En mi caserío el sirimiri y las lluvias de primavera encharcan cualquier maceta mal drenada, así que priorizad los agujeros y levantad la estructura del suelo con ladrillos. Poned el sistema contra la pared con más sol, de cara al sur, y bajo un alero si podéis, para que la lluvia no empape la fruta madura. Las heladas llegan hasta abril en el interior: si se anuncia una noche fría con las flores ya abiertas, cubrid con un paño de forrar. Plantad en marzo en la costa y en abril tierra adentro.

En zonas más cálidas y secas, orientad al este para evitar el sol de la tarde, y regad más a menudo. Más ideas para pequeños espacios en terraza y balcón.

Lo que más me preguntáis

¿Cuántas fresas da una torre de veinte plantas?

Depende de la variedad y del sol, pero contad con una cosecha menor por planta que en el suelo. Lo que ganáis es número de plantas en poco espacio. Con remontantes y buena luz, esperad fruta repartida de junio a octubre.

¿Qué hago en invierno con las fresas verticales?

La fresa aguanta bien el frío, pero la raíz en maceta se hiela antes. Tumbad el palet o acercad la torre a una pared, y cubrid las coronas con paja o corteza. Regad poco: con lluvia constante, no hace falta.

¿Sirven los colgantes a la sombra?

Dan hojas y algo de fruta, pero pequeña y sin dulzor. Con menos de cuatro horas de sol es mejor cultivar otra cosa en esa pared, como hojas verdes o hierbas, y reservar el sitio soleado para las fresas.

— Maite, desde el caserío