Al remover el compost o levantar una planta del bancal aparece una larva blanca gorda y enroscada, y la reacción habitual es aplastarla. A veces acertáis, pero muchas veces habéis eliminado a una ayudante. Hay larvas que trabajan para el jardín, otras que se comen las raíces durante años y otras, como el gusano de alambre, que perforan patatas y zanahorias.
Aquí aprenderéis a distinguirlas con tres pistas fáciles: dónde la encontráis, cómo se mueve y qué daños hay alrededor. Después veréis qué hacer con cada una en un jardín húmedo del norte, y qué trucos que circulan por las redes conviene tomar con cautela.

Primero el lugar, después la larva

La pista más útil no está en la larva, sino en el sitio donde la encontráis. Si aparece en el montón de compost, entre hojarasca o dentro de un tocón podrido, lo más probable es que sea una descomponedora inofensiva. Si aparece en la tierra pegada a las raíces de una planta que se marchita sin motivo, o en el césped que se levanta como una alfombra, hay que sospechar de una plaga.
La segunda pista es el movimiento. Colocad la larva boca arriba sobre una superficie plana y mirad. Las larvas de cetonia suelen avanzar tumbadas sobre el dorso, arrastrándose con ayuda de unos pelitos del lomo, sin usar apenas las patas. Las larvas de escarabajos dañinos se dan la vuelta, se enroscan en forma de C y caminan con sus patas. No es una regla infalible, pero ayuda mucho en el momento.
La tercera pista es el daño. Fijaos en raíces roídas, plantas que se sueltan con un tirón suave o patatas con galerías finas. Si no hay ninguno de esos signos, la larva probablemente no está haciendo nada malo, por mucho susto que dé. No os guiéis solo por el tamaño de la cabeza ni por el color, porque varían con la edad y la especie.
El truco de la libreta
En mis libretas tengo apuntado dónde y cuándo apareció cada larva: compost, bancal, maceta. Anotad también si había daño en las raíces. Al cabo de una temporada veréis si es una visita aislada o un foco que se repite en el mismo rincón, y eso decide si hay que actuar.
La cetonia dorada: la larva que ayuda

La cetonia dorada (Cetonia aurata) es un escarabajo de unos 20 mm con reflejos verdes metálicos que se ve en verano sobre rosales, saúcos y otras flores. Su larva es gruesa, de color crema, con el cuerpo arrugado y la cabeza pequeña, y vive en el compost, en la madera en descomposición y entre restos vegetales. Come materia muerta, no raíces vivas.
En el compostero hace un trabajo valioso: trocea los restos y facilita que bacterias, hongos y lombrices terminen la faena. Un montón con algunas larvas suele madurar antes. Tardan uno o dos años en convertirse en adultos, y el adulto polinizará flores mientras bebe néctar. Una curiosidad que me gusta: vuela con los élitros cerrados, sacando las alas por una abertura lateral.
Si las encontráis al remover el compost, dejadlas dentro o pasadlas con cuidado a otro rincón con materia orgánica. Si aparecen en macetas, mirad antes las raíces: si están sanas, la larva solo aprovecha el sustrato viejo. Basta con no dañarla al trasplantar.
Las larvas que sí dañan las raíces

Otros escarabajos, como el abejorro de mayo (Melolontha melolontha) y varios parientes, ponen sus huevos en suelos con césped o pradera. Sus larvas, blancas, curvadas y con la cabeza marrón y grande, viven bajo tierra de dos a tres años y se alimentan de raíces vivas. El daño aparece en céspedes amarillentos, en arbustos que se marchitan y en fresas o lechugas que se arrancan sin resistencia.
Lo más sencillo es la recogida a mano. Al preparar un bancal o replantar, buscad con una horquilla y retirad las larvas que veáis; los pájaros y los erizos agradecerán el aporte. En un césped muy dañado, existen nematodos beneficiosos que se compran en tiendas de jardinería y se riegan sobre la tierra húmeda; seguid las instrucciones del envase, porque necesitan una temperatura mínima del suelo para trabajar.
En maceta, las larvas del gorgojo de la vid (otro escarabajo) roen las raíces de los rododendros y las primaveras sin dejar señales claras hasta que la planta cae. Si una planta en maceta se marchita aunque esté bien regada, sacadla del tiesto y mirad el cepellón. No uséis insecticidas caseros ni productos improvisados en el suelo: dañan la fauna útil y no distinguen entre larvas buenas y malas.
El gusano de alambre: un caso aparte
El gusano de alambre es la larva de los escarabajos click (Agriotes spp.). Es delgado, duro como un alambre, amarillento o marrón, de 1 a 3 cm, y vive de tres a cinco años bajo tierra. Perfora túneles finos en patatas, zanahorias, remolachas y rábanos, y esas galerías abren la puerta a hongos y pudriciones. Suele ser un problema en parcelas recién convertidas desde césped.
Hay un truco que funciona, aunque no es milagroso: el cebo de patata. Cortad una patata por la mitad, enterrad cada trozo a 5 o 10 cm con un palito que sobresalga como señal y esperad dos o tres días. Desenterrad, retirad las larvas que se hayan metido y tiradlas lejos del compost. Repetid cada semana durante un mes, sobre todo en primavera y principios de verano. Reduce la población, pero no la elimina.
Lo que de verdad cambia las cosas es el manejo. Aflojad la tierra a menudo, sobre todo en verano, para que los pájaros se coman las larvas expuestas. Rotad los cultivos y no sembréis zanahorias ni patatas el primer año en un trozo de pradera: empezad por cultivos menos sensibles como las habas o las coles. Y retirad las raíces de malas hierbas, que son su comida entre cosechas. No uso cebos con insecticida, y os aconsejo lo mismo, porque no hace falta.
Qué cambia en el clima del norte
En la ladera, con lluvia casi todo el año, veranos de 20 a 25 °C, heladas entre noviembre y abril en el interior y arcilla pesada y ácida, el suelo está húmedo y fresco gran parte del año. Eso favorece a las larvas de pradera, que viven cerca de la superficie, y también a las descomponedoras del compost. El drenaje ayuda a todo: bancales elevados y tierra aireada hacen la vida difícil a las plagas del suelo.
En el sur y el interior más secos de España, las larvas se hunden más en verano para buscar humedad y el riego regular las atrae hacia las raíces. Allí conviene revisar la zona húmeda junto al goteo. Para ver más plagas del jardín, pasad por la sección de plagas y enfermedades.
Lo que más me preguntáis
¿Debo matar todas las larvas blancas que encuentre?
No. Si están en el compost y no hay daños en las raíces, dejadlas trabajar. Actuad solo cuando coincidan larvas en la tierra con plantas que se marchitan o con raíces roídas.
¿El cebo de patata sirve para las larvas blancas gordas?
No, es un truco para el gusano de alambre. Las larvas gruesas de escarabajo no suelen acudir a los trozos de patata. Para ellas funciona mejor la recogida a mano al remover la tierra y fomentar las aves del jardín.
¿Cuándo es mejor momento para buscarlas?
A finales de verano y en otoño, cuando las larvas jóvenes están cerca de la superficie, y de nuevo en primavera. Elegid un día de tierra húmeda pero no encharcada, y remover con horquilla antes de sembrar.
— Maite, desde el caserío
