Ese cactus rojo, amarillo o naranja de la tienda, tan redondo y tan brillante, no es una variedad que se pueda cultivar sola. Son dos plantas unidas: una bolita de colores arriba y un cactus verde abajo que hace el trabajo de vivir. Un cactus injertado tiene una vida corta si se trata como uno normal, y casi todas las muertes vienen de no saber esto. Os lo digo por experiencia.
Aquí os cuento por qué la parte de color depende de la verde, qué errores acaban con el injerto, seis cuidados en orden, cómo se reinjerta sobre un patrón nuevo cuando el viejo se debilita y qué cambia en una casa del norte, donde sobra humedad y falta luz.
Ficha rápida
Qué es un cactus injertado y por qué depende del patrón
Un injerto consiste en unir dos plantas para que sus tejidos se fusionen y vivan como una sola. La parte de arriba se llama injerto o púa, y la de abajo, patrón. En los cactus de colores vivos, el más conocido es el cactus luna (Gymnocalycium mihanovichii). Su color viene de que son mutantes sin clorofila, el pigmento verde con el que las plantas fabrican su alimento a partir de la luz. Sin clorofila, esa bolita no puede alimentarse sola: toma todo lo que necesita de las raíces y del tallo del patrón.
El patrón suele ser un cactus verde de crecimiento fácil, como la pitahaya (Hylocereus undatus) o el Myrtillocactus geometrizans, de tallo columnar. Eso explica los dos grandes errores. El primero es separar la bolita de color para plantarla aparte: sin patrón, no tiene con qué vivir y acaba por morir. El segundo es descuidar el patrón: si él se pudre o se seca, la bolita de color muere con él, por mucho brillo que conserve unos días.
Cuidados paso a paso
Este es el orden que conviene seguir. Todos son sencillos, pero hay que hacerlos juntos, porque la muerte de un injerto casi siempre suma dos o tres fallos pequeños.
Reconocer las dos partes

Mirad la unión: una línea o un pequeño estrechamiento entre la bolita de color y el tallo verde. Si no la veis, buscad una cicatriz plana o una goma elástica. Saber dónde está la unión es importante, porque es la zona más delicada: nunca debe mojarse al regar ni recibir golpes. Tampoco hay que girar la bolita ni intentar soltarla, aunque parezca floja.
Dar mucha luz, pero sin sol de mediodía

El patrón necesita luz para alimentar a los dos, y la bolita de color se quema con facilidad porque no tiene clorofila que la proteja. Colocadlo junto a una ventana luminosa, mejor orientada al este, o a unos 50 cm de una al sur. En verano, el cristal multiplica el sol de mediodía, y una mancha blanquecina en la bolita es una quemadura que no se cura. Los cambios bruscos de sitio sientan mal: acostumbradlo poco a poco.
Regar solo cuando el sustrato está seco

En el vivero aprendí que el exceso de agua mata más injertos que cualquier otra cosa. Metedle un palillo de madera hasta el fondo de la maceta: si sale seco, podéis regar. En primavera y verano suele tocar cada 10 o 14 días. Regad el sustrato, no la planta, vaciad el plato a los 15 minutos y evitad que el agua toque la unión. Con una pitahaya como patrón se tolera algo más de agua que con otros cactus, pero no un sustrato empapado.
Elegir maceta y sustrato que drenen

Usad una maceta pequeña con agujeros, solo un par de centímetros más ancha que la base, y un sustrato mineral: la mitad de sustrato para cactus y la otra mitad de perlita o pumita. Un patrón alto con una bolita pesada arriba se cae; un tutor fino de bambú, atado sin apretar, lo mantiene recto sin dañarlo.
Pasar el invierno sin frío ni agua

De noviembre a febrero el cactus descansa. Tenedlo en un sitio luminoso y por encima de 12 °C, lejos de ventanas heladas y de radiadores, y regadlo apenas una vez al mes, con un chorrito, o nada si el sustrato sigue húmedo. El frío húmedo es la combinación que pudre el patrón.
Vigilar el patrón y quitar los brotes verdes

Si el patrón saca brotes verdes (hijuelos), cortadlos en la base con un cuchillo limpio: le roban fuerza al injerto. Fijaos también en las señales de alarma: base blanda o amarronada, arrugas que no se quitan al regar, o la bolita de color que se arruga o amarillea. Si el tallo está blando de abajo arriba, la planta no tiene arreglo. Si solo está dañado en la base, aún puede salvarse con un reinjerto.
Reinjertar sobre un patrón nuevo

Es la única forma de conservar la bolita de color cuando el patrón se debilita, y es una tarea para primavera o verano, con la planta en crecimiento. Preparad un cuchillo desinfectado con alcohol y un patrón verde sano. Cortad la base de la bolita y la parte superior del patrón en plano, rápido, antes de que se sequen. En la superficie de corte veréis un anillo: son los vasos conductores. Hay que hacer coincidir los dos anillos al apoyar una pieza sobre otra, aunque sea solo en parte. Sujetadlo con una goma elástica que pase por debajo de la maceta y por encima de la bolita, con presión suave. Mantenedlo en un sitio cálido y luminoso, sin sol directo y sin regar durante una semana. En 7 a 14 días los tejidos se unen: cuando el injerto esté firme, quitad la goma. Es difícil: no esperéis que salga a la primera.
El norte: humedad, poca luz y un truco
Un cactus injertado no es una planta de terraza vasca: la lluvia, el sirimiri y las noches de otoño le pudren el patrón. Se cría dentro de casa, en el sitio más luminoso, y en verano solo puede salir a un balcón cubierto, a mediodía a la sombra. En invierno, con pocas horas de luz, el patrón se alarga y se afina; acercadlo a la ventana y no lo abonéis. En la España más seca y caliente, el riego se acorta a cada 7 o 10 días en verano, pero la protección contra el sol de mediodía es todavía más importante.
El truco de la libreta
En mis libretas tengo apuntadas durante años las fechas de lluvia, y eso me enseñó a no regar con la casa húmeda. Con estos cactus, apuntad la fecha de cada riego en una libreta junto a la ventana, y regad solo cuando hayan pasado 10 días y el palillo salga seco. Así se evita el riego por costumbre.
Lo que más me preguntáis
¿Puedo plantar la bolita de color directamente en tierra?
No. Sin clorofila no puede fabricar alimento y, aunque aguante unas semanas con sus reservas, acaba muriendo. Solo vive sobre un patrón verde, ya sea el suyo o uno nuevo al que lo reinjertéis.
¿Por qué se arruga la bolita de color?
Casi siempre porque el patrón tiene las raíces dañadas por exceso de agua y no alimenta a la bolita, aunque parezca falta de agua. Comprobad el sustrato con un palillo y revisad la base del patrón antes de regar de nuevo. Si lleva meses sin regar y el sustrato está seco y duro, un riego normal basta.
¿Cada cuánto hay que cambiarlo de maceta?
Cada dos o tres años, en primavera, con sustrato nuevo. Si no hay raíces saliendo por abajo, no hace falta cambiar de tamaño. Mientras tanto, si queréis más ideas, tenemos más guías en suculentas y cactus.
— Maite, desde el caserío
