En mi caserío el cuarto de baño tiene una ventana pequeña que da al norte, y durante años lo di por perdido para las plantas para el baño. Pensaba que el vapor era bueno para cualquier hoja y que la sombra daba igual. Me equivocaba en las dos cosas, y fue una calathea quemada la que me lo enseñó.
Un baño ofrece mucha humedad, pero poca luz y cambios bruscos de temperatura, y no todas las plantas lo llevan igual. Aquí os cuento qué da de verdad un baño, seis especies que sí lo soportan, tres que conviene dejar fuera y cómo regarlas y ventilar para que no os salga moho.
Lo que un baño da y lo que quita
Tras una ducha caliente, la humedad del aire pasa en pocos minutos del 50 % a más del 80 %, y a las hojas finas les encanta. Pero luego el aire se seca otra vez, y la temperatura baja varios grados cuando se abre la ventana. Una planta de baño vive en una montaña rusa: mucho vapor un rato, aire normal el resto del día. Por eso la humedad ayuda, pero no sustituye al riego ni a la luz.
La luz es el límite real. Un baño sin ventana, con solo un fluorescente, no sirve para ninguna planta durante meses: sobrevivirá un tiempo y se irá apagando. Con una ventana, aunque sea pequeña y orientada al norte, ya hay base. Mirad la planta a media mañana: si podéis leer un periódico junto a ella sin encender la luz, tiene luz suficiente para las especies de sombra que siguen.
Otra cosa que se olvida es el agua de la ducha. Las salpicaduras de jabón y champú dejan residuos en las hojas y en el sustrato. Colocad las macetas a un metro de la alcachofa de la ducha, sobre una repisa o junto a la ventana, y no dentro del plato.
Seis plantas que aguantan el baño
Las he elegido por su resistencia a la sombra suave y a los cambios de humedad, y las he visto vivir en baños de amigas y vecinas del valle. Todas aceptan una ventana pequeña; ninguna acepta oscuridad total.
Helecho de Boston

El helecho de Boston (Nephrolepis exaltata) es el rey del vapor. Pide luz suave sin sol directo, sustrato siempre algo húmedo y aire cargado de humedad, justo lo que da un baño con ducha diaria. Colgado o sobre una repisa, extiende sus frondes arqueadas. Si las puntas se ponen marrones, falta humedad o el sustrato se secó demasiado: regad antes.
Calathea

La calathea (Calathea spp.) tiene unas hojas dibujadas preciosas y es exigente. Quiere humedad alta, luz tamizada y agua sin cal; con el agua dura se le queman los bordes. En un baño con ventana al norte se encuentra bien, pero no la dejéis nunca cerca de una corriente de aire frío. Regad con agua de lluvia o con agua del grifo reposada 24 horas.
Potos

El potos (Epipremnum aureum) es el más fácil de la lista. Aguanta sombra, humedad alta y algún olvido, y sus tallos caen con gracia desde una balda alta. Regadlo cuando los 3 cm superiores del sustrato estén secos. Si la luz es escasa, las hojas pierden el dibujo claro y se ponen verde oscuro: es normal, solo crece más despacio.
Aspidistra

La aspidistra (Aspidistra elatior) se ganó el nombre de planta de hierro por una razón: soporta sombra, temperaturas bajas y descuidos. En un baño fresco del norte, de 12 a 18 °C, vive años sin quejarse. Regadla poco, cuando el sustrato se haya secado en la superficie, y limpiad sus hojas anchas con un paño húmedo una vez al mes.
Espatifilo

El espatifilo (Spathiphyllum wallisii) agradece la humedad y avisa claramente cuando tiene sed: las hojas se desploman, y a las pocas horas de regar se levantan. Prefiere luz suave, y en sombra muy densa deja de echar su espata blanca. Es tóxico si se come, así que ponedlo lejos de niños y de mascotas.
Orquídea Phalaenopsis

La orquídea Phalaenopsis vive en el baño mejor que en el salón, porque su origen es húmedo. Quiere luz clara sin sol directo, así que la ventana del baño debe ser razonable. Regadla sumergiendo la maceta 10 minutos cada 7 o 10 días y escurrid bien: el agua parada en el centro de la planta la pudre.
Tres que mejor dejar fuera
Algunas plantas aparecen siempre en las listas de baño y allí no son felices. La sansevieria (Dracaena trifasciata) aguanta poca luz, sí, pero no humedad constante: con el sustrato siempre húmedo se le pudren las raíces. Los cactus y las suculentas necesitan sol y aire seco, así que ni con ventana al norte funcionan. Y el bambú de la suerte (Dracaena sanderiana) no es bambú: tolera la humedad, pero la sombra densa lo estira y lo amarillea.
Tampoco os fieis de quien dice que una planta «limpia el baño». Absorbe humedad como cualquiera, pero no sustituye a una ventana abierta.
Riego y ventilación en un baño del norte
Aquí llueve ciento y pico días al año, y los baños de las casas viejas están ya húmedos de por sí. El problema, entonces, no es subir la humedad sino bajarla después de la ducha. Abrid la ventana 10 minutos tras cada ducha y dejad la puerta entornada. Si no hay ventilación, el moho aparece en las juntas y en el sustrato, y una capa blanca en la superficie de la maceta suele ser el aviso.
En esa humedad, el sustrato tarda más en secarse que en un salón. Antes de regar, meted un dedo 3 cm: si está húmedo, esperad. Con la humedad del baño, regar cada 7 o 10 días suele bastar. Para el método general según cada especie, mirad cómo regar las plantas de interior según la especie.
En la España más seca y caliente, el baño no es tan húmedo y el efecto vapor dura menos. Agrupad las macetas sobre una bandeja con guijarros y agua, sin que la base toque el agua, y regad con más frecuencia. Si el baño no tiene ventana, rotad las plantas a una habitación con luz cada dos semanas.
El truco de la libreta
En mis libretas tengo apuntado el día en que giré cada maceta un cuarto de vuelta. Hacedlo cada dos semanas: la planta crece hacia la ventana y, si no la giráis, se queda torcida y con un lado pelado. Apuntad la fecha en una nota pegada a la repisa y no volveréis a olvidarlo.
Lo que más me preguntáis
¿Puede vivir una planta en un baño sin ventana?
Durante unas semanas sí, pero luego se apaga. Sin luz natural no hay crecimiento, y el sustrato se queda húmedo sin que la planta lo gaste. Si no tenéis ventana, alternad: dos semanas en el baño y dos semanas junto a una ventana de otra habitación.
¿Hay que pulverizar las hojas en el baño?
No hace falta, porque el vapor de la ducha ya sube la humedad, y una hoja siempre mojada atrae hongos. Lo que sí podéis hacer es limpiar el polvo con un paño húmedo una vez al mes.
¿Cada cuánto abono necesitan?
Con luz escasa crecen despacio, así que abonad poco: un abono líquido para plantas verdes, a la mitad de la dosis del envase, una vez al mes de abril a septiembre. En otoño e invierno, nada.
— Maite, desde el caserío
