Pasta para hijuelos de orquídea: cuándo usarla

En el vivero, los tarros de pasta para hijuelos se vendían como si fueran un abono milagroso, y los clientes los compraban de tres en tres. Lo que yo veía después eran orquídeas con la vara entera embadurnada, siete bultos verdes diminutos y la planta madre pálida, sin una flor en dos años.

La pasta para hijuelos de orquídea no alimenta nada: es una hormona que obliga a una yema dormida a convertirse en una plantita nueva, en lugar de en una flor. Funciona, pero solo con la planta adecuada, en una sola yema y con la cantidad justa. Os cuento cuándo tiene sentido, cómo se aplica y cuándo se puede separar el hijuelo.

Ficha rápida

Planta que lo admite
Phalaenopsis adulta, sana y con hojas firmes
Cuándo aplicarla
Al terminar la floración, mejor en primavera
Temperatura ideal
De 20 a 25 °C durante el proceso
Luz
Muy luminosa, sin sol directo
Tamaño para separar
Hijuelo con 2 hojas y raíces de 5 a 8 cm

Qué es la pasta y qué hace en la planta

La pasta lleva una citoquinina, que es una hormona vegetal que estimula la división de las células. La más habitual es la llamada BAP. En una orquídea mariposa (Phalaenopsis) la vara floral tiene unas yemas dormidas a lo largo del tallo, escondidas bajo una pequeña escama seca. Normalmente, esas yemas no hacen nada. Con la hormona, se despiertan y sacan un brote vegetativo, es decir, hojas y raíces en lugar de flores.

Ese brote se llama hijuelo o, con la palabra inglesa que se ha extendido entre los aficionados, keiki, que significa bebé. Hay orquídeas que lo echan solas, sobre todo cuando la planta ha pasado un golpe de calor o un periodo de estrés. La pasta es solo una forma de provocarlo en el momento que elegís vosotros.

Conviene tener una cosa clara antes de empezar: el hijuelo es un clon de la madre, con los mismos genes. Si la madre tiene un virus, el hijuelo también lo tendrá. Por eso esta técnica sirve para multiplicar una planta que os gusta, nunca para rescatar una enferma. Si lo que tenéis es una orquídea con raíces malas, primero ajustad el riego de vuestras plantas de interior y pensad en multiplicarla más adelante.

Cuándo conviene y cuándo no

Cada hijuelo gasta energía de la planta madre. Uno solo no la debilita si la planta está fuerte; varios a la vez pueden agotarla, igual que ocurre con una madre que cría demasiadas crías sin comer. Por eso el error más corriente es untar cada nudo de la vara a la vez. Lo he comprobado en el vivero con plantas devueltas por clientes: cuanto más pasta, más rápido se apaga la madre.

La planta tiene que cumplir tres condiciones: adulta, con al menos cuatro o cinco hojas firmes y verdes, y con buenas raíces. Una orquídea que acaba de ser trasplantada, que está en recuperación o que tiene hojas blandas no tiene reservas para criar. Esperad también a que termine de florecer; la vara con flores abiertas está gastando todo lo que tiene.

Cómo aplicar la pasta, paso a paso

Necesitáis el tarro de pasta, un palillo de madera, unas tijeras limpias, unas pinzas finas y unos guantes. Leed la etiqueta del producto: son productos hormonales y las instrucciones y precauciones del fabricante mandan. Lavaos las manos después de usarlos y guardad el tarro lejos de niños y mascotas.

Comprobar que la planta aguanta

Comprobar que la planta aguanta

Antes de abrir el tarro, mirad la planta entera. Las hojas deben estar firmes, las raíces verdes o plateadas y la corona sin manchas. Si dudáis, esperad un par de meses a que se fortalezca, porque la pasta no tiene prisa y la planta, tampoco.

Cortar la vara sobre un nudo

Cortar la vara sobre un nudo

Cuando la última flor se ha caído, cortad la vara justo por encima de un nudo sano de la parte alta. Dejad la mitad inferior de la vara, que es donde hay nudos con más fuerza. Desinfectad las tijeras con alcohol antes del corte y no cortéis por debajo del tercer nudo contando desde la base.

Descubrir la yema

Descubrir la yema

Con las pinzas, levantad con cuidado la escama seca que cubre la yema de un solo nudo, sin hundir ni rascar el tejido que hay debajo. Si la escama se resiste, no insistáis: elegid otro nudo. Una yema herida por la prisa no brota.

Aplicar una cantidad mínima

Aplicar una cantidad mínima

Coged con el palillo un poco de pasta del tamaño de una cabeza de alfiler y extendedla sobre la yema descubierta. Con más cantidad no brota antes; solo se deforma. Un solo nudo, nada más, y dejad el resto de la vara como está.

Esperar sin mover la planta

Esperar sin mover la planta

Mantened la orquídea en un sitio cálido, entre 20 y 25 °C, luminoso y sin corrientes de aire, con riegos normales. En 2 a 4 semanas veréis si la yema se hincha y echa una hojita verde, o si se convierte en una nueva vara de flores, que también es un resultado válido y no hay que repetir nada. Sin respuesta tras un mes y medio, no pongáis más pasta encima: el nudo ya no reacciona.

Separar el hijuelo cuando está listo

Separar el hijuelo cuando está listo

Esperad a que el hijuelo muestre dos hojas y tres raíces que midan de 5 a 8 cm; con menos, no sobrevive solo. Eso suele llevar entre cinco y siete meses. Cortad con tijeras desinfectadas, dejando un trocito de vara por debajo, y plantadlo en una maceta pequeña con corteza fina, con el cuidado de una planta pequeña.

El truco de la libreta

En mis libretas tengo apuntado un truco sencillo: anotad la fecha en que aplicáis la pasta con un rotulador en la propia maceta, y marcad con una pegatina en la vara el nudo tratado. Al cabo de tres meses ya nadie recuerda cuál era, y el único error que veo en la práctica es tocar el nudo equivocado o volver a poner pasta sobre uno que ya está en marcha.

El clima del norte y el momento adecuado

En el País Vasco la luz de otoño e invierno es escasa, y el hijuelo necesita luz para crecer. Por eso la primavera es mejor época que el otoño: los días se alargan y los meses de calor suave, entre 18 y 25 °C en casa sin calefacción, ayudan mucho. Si aplicáis la pasta en noviembre, el brote tarda más en arrancar y, con tanta humedad y poco sol, se pudre con más facilidad.

La humedad es la parte fácil. Con las lluvias que tenemos, el aire de casa suele rondar el 60 %, que es lo que quiere el hijuelo. Lo que sí conviene es ventilar un poco: aire quieto y húmedo favorece la podredumbre del nudo. En zonas más secas y calurosas de España, como el interior o el sur, el problema es el contrario. Con menos del 40 % de humedad ambiental el brote se seca antes de salir; poned la maceta sobre una bandeja con piedras y agua, sin que el fondo toque el líquido. Más ideas para esta familia, en la sección de plantas con flor.

Lo que más me preguntáis

¿Puedo usar la pasta en cualquier tipo de orquídea?

La pasta se usa sobre todo en Phalaenopsis, que son las que dan varas largas con nudos. En otras orquídeas, como las que crecen a partir de bulbos, la técnica es distinta y los resultados son menos fiables. Si dudáis, mirad el nombre en la etiqueta antes de comprar el producto.

¿Cuántos hijuelos puede criar una orquídea a la vez?

Yo no pasaría de uno por planta y año. Si la planta es muy grande, con más de ocho hojas y raíces abundantes, quizá aguante dos, pero no hay prisa por tener muchas plantas. Dejad que se recupere entre uno y otro.

¿Qué hago si el hijuelo sale con las hojas muy pequeñas?

Eso es normal los primeros meses. Dejadlo con la madre, regadla como siempre y no la abonéis fuerte. Lo que importa es que echen raíces antes de separarlo; las hojas ganarán tamaño con el tiempo.

— Maite, desde el caserío