Poda de la hortensia: cuándo y dónde cortar

Mi amona Begoña decía de las hortensias de la puerta del caserío que la flor de este año ya está hecha el verano pasado. Tardé años en comprender lo exacta que era esa frase. La poda de la hortensia no se hace por estética, sino por dónde están escondidas las flores, y un corte a destiempo borra la floración entera.

Aquí os explico en qué momento cortar, qué cortar y qué dejar intacto, cómo distinguir los dos tipos de yema, y por qué el mismo gesto que salva a una hortensia de hoja grande estropea una de panícula. Con esto no volveréis a quedaros un verano sin bolas de flor, y tendréis claro qué hacer con una mata que habéis heredado sin saber cómo la cuidaron antes.

Ficha rápida

Nombre científico
Hydrangea macrophylla
Poda
Flores secas y madera vieja; nunca rebajar la mata
Época de poda
De finales de febrero a abril, según la zona
Floración
De junio a septiembre, sobre madera del año anterior
Luz
Semisombra; sol de mañana y sombra de tarde

Dónde están las flores del año que viene

La hortensia común de hoja grande (Hydrangea macrophylla) forma sus yemas de flor a finales del verano y en otoño, sobre los tallos que han crecido ese año. Pasan el invierno ahí, bien protegidas, y se abren en junio. De modo que cada tallo que dejáis en pie en febrero es una floración en potencia, y cada tallo que cortáis por abajo es un ramillete menos.

Por eso el error más frecuente es rebajar la mata a 30 cm del suelo, como se hace con un rosal. Con ese corte desaparecen casi todas las yemas de flor, y la planta responde con un montón de hojas y ni una flor durante uno o dos años. No es que se haya muerto: es que le habéis quitado lo que ya tenía hecho.

Existe una excepción importante. Algunas variedades llamadas remontantes florecen también en tallos nuevos y perdonan mejor los errores, pero no podéis saber a cuál pertenece la vuestra si no consta en la etiqueta. Mientras no lo sepáis, tratadla como una hortensia normal. Si además queréis orientar el color, tenéis otra guía sobre cómo cambia el color de las hortensias según el suelo.

Un detalle más que ayuda a verlo: si en junio una rama de la hortensia lleva ramillete, ese tallo ya tiene al menos un año de edad y la flor nació en él. Los tallos jóvenes y verdes de este año, todavía sin flor, son los que llevarán las flores del verano siguiente. Anotad dónde están y no los toquéis, aunque os parezcan flacos y poco vistosos. Cuando una hortensia da mucha hoja y poca flor, casi siempre el culpable es un tijeretazo de hace uno o dos inviernos, y no el abono ni el agua.

Cómo podarla, paso a paso

La poda de la hortensia de hoja grande son cuatro pasos cortos y un quinto para las otras especies. Con unas tijeras de podar bien afiladas y limpias con un paño y alcohol, os llevará un cuarto de hora por mata.

Distinguir las yemas de flor y las de hoja

Distinguir las yemas de flor y las de hoja

Mirad los nudos de los tallos, donde nacen las hojas. Las yemas de flor son gordas, redondeadas, casi como un guisante verde, y suelen estar en la punta de los tallos. Las yemas de hoja son delgadas, planas y puntiagudas, y se reparten por el tallo. Si dudáis ante un nudo, no cortéis: esperad a que las yemas se abran un poco y se vea qué sale.

Esperar al final del invierno

Esperar al final del invierno

Dejad las flores secas en la mata durante todo el invierno. Parecen descuido, pero funcionan como un paraguas: protegen las yemas de las heladas y del viento. Podad cuando haya pasado el riesgo de helada fuerte, que en la costa vasca suele ser a primeros de marzo, en los valles del interior hacia abril y en la llanada alavesa a finales de abril. Una helada tardía sobre una yema recién descubierta la quema.

Cortar las flores secas por encima del primer par de yemas

Cortar las flores secas por encima del primer par de yemas

Bajad con la mano por el tallo desde la flor seca hasta encontrar el primer par de yemas gordas y verdes. Cortad medio centímetro por encima de ellas, en horizontal o ligeramente inclinado, sin dejar un muñón largo. No bajéis más: esas dos yemas son las que darán la flor, y debajo hay madera que ya no lleva nada nuevo.

Renovar la madera vieja desde la base

Renovar la madera vieja desde la base

Una vez al año, también a final del invierno, elegid dos o tres de los tallos más viejos, grises, leñosos y con la corteza resquebrajada, y cortadlos a ras de suelo. La mata se renueva poco a poco y no se llena de ramas flacas. Con este corte se pierde alguna flor, pero se gana tamaño en los años siguientes. Retirad también los tallos secos, cruzados o rotos.

Podar distinto las hortensias de panícula

Podar distinto las hortensias de panícula

La hortensia de panícula (Hydrangea paniculata) y la de bolas blancas (Hydrangea arborescens) florecen en tallos del mismo año. A ellas sí se las puede recortar con fuerza a finales de invierno, dejando dos o tres pares de yemas por tallo. Cuanto más duro es el corte, menos flores pero más grandes. Es justo lo contrario de lo que haríais con la de hoja grande, y por eso conviene averiguar primero de cuál se trata.

El truco de la libreta

En mis libretas tengo apuntada la fecha de la última helada de cada año desde hace cuarenta, y por ellas sé que en mi valle nunca debo podar antes de marzo. Haced vosotros lo mismo con vuestra zona: anotad la última helada de cada año y esperad siempre dos semanas más antes de coger las tijeras.

La poda de la hortensia según el clima

En el norte la hortensia sufre poco por el sol y mucho por la humedad. Con tantas lluvias, los tallos mal cortados dejan entrar hongos, así que cortad siempre en un día seco y por encima de una yema, de modo que el agua resbale hacia fuera. Con la lluvia constante tampoco hace falta regar, pero sí conviene acolchar la base con corteza de pino para que no se encharque la tierra.

En la España más cálida y seca la poda es la misma, pero se hace antes, a finales de febrero, porque la planta rebrota pronto. Allí la hortensia necesita sombra de tarde y riego casi diario en verano. Los consejos que circulan por ahí de añadir vinagre al agua para mantener el azul no sirven: el efecto es mínimo y desaparece en pocos días. Para el color, mirad la guía que enlazo más arriba.

Lo que más me preguntáis

¿Y si podé en otoño y ahora no tengo flores?

Este año tendréis menos, pero la mata no está estropeada. Dejad que crezca sin tocarla, sin abono rico en nitrógeno, y el verano siguiente formará yemas nuevas para el año que viene. Lo habitual es perder una temporada y recuperar la floración a la siguiente.

¿Puedo quitar las flores marchitas en verano?

Se puede, pero con mesura. Cortad la flor justo por encima del primer par de hojas, antes de mediados de agosto, para no quitar las yemas que se están formando. En mi caserío prefiero dejar las flores secas hasta marzo, porque abrigan la mata durante el invierno.

¿Cada cuántos años hay que renovar la mata?

No hace falta un año concreto: cada invierno quitad dos o tres tallos de los más viejos y la mata se renueva sola. Si habéis heredado una hortensia descuidada con veinte tallos gruesos, repartid la renovación en tres años en lugar de cortarla toda de golpe, así no os quedáis sin flores.

— Maite, desde el caserío