En el vivero del valle aprendí un gesto que no cuesta dinero: coger la punta de un tallo entre el pulgar y la uña del índice y cortarla. Lo hacía con los esquejes y con los plantones de semillero, y al cabo de dos semanas la planta pellizcada tenía el doble de ramas que la de al lado. Eso es despuntar plantas, y en el huerto funciona porque cada tallo lleva en su extremo una yema que manda sobre las demás y frena las ramas laterales.
Quitada esa yema, la planta reparte su fuerza entre varias ramas nuevas. Os cuento a qué plantas del huerto conviene hacerlo, en qué momento, con qué cuidados propios del clima húmedo del norte y cuáles son los fallos que más veo cada primavera.
Qué pasa dentro de la planta cuando pellizcáis
La yema de la punta produce una hormona que viaja hacia abajo por el tallo y mantiene dormidas las yemas laterales. Al cortarla, esa orden desaparece y las yemas de las axilas, que son las uniones entre hoja y tallo, empiezan a brotar. Un tallo se convierte en dos, luego en cuatro, y la mata gana volumen y hojas.
Esto no multiplica la cosecha por dos en todas las plantas, como se oye por ahí. Con las aromáticas de hoja sí aumenta la producción de hojas tiernas; con el tomate o el calabacín, el objetivo es otro: ordenar la planta para que el sol y el aire lleguen a los frutos y la humedad no se quede atrapada. Y hay cultivos que no se despuntan nunca, como el puerro o la zanahoria, donde la hoja que hay es la que hay.
Dos reglas valen para todo. Pellizcad con los dedos limpios o con tijeras desinfectadas con alcohol, y hacedlo por la mañana, con la planta seca y sin lluvia prevista en las siguientes 24 horas, porque la herida abierta es una puerta para el hongo.
Seis plantas del huerto y cómo despuntarlas
Albahaca

La albahaca (Ocimum basilicum) no debería llegar a florecer. Cuando la planta tenga tres o cuatro pares de hojas, cortad el tallo principal justo por encima de un par de hojas, y de esas axilas saldrán dos ramas nuevas. Repetid cada dos o tres semanas durante el verano y retirad cualquier espiga de flor en cuanto asome. En el norte no la saquéis a la huerta antes de junio: por debajo de 10 °C se le ponen las hojas negras.
Tomate

En las variedades de mata alta, las llamadas indeterminadas, hay que quitar los chupones: los brotes que nacen en la axila entre el tallo y cada rama. Hacedlo cuando midan 5 o 7 cm, con los dedos y con un gesto lateral, y dejad un solo tallo guiado a un tutor. Las variedades de mata baja, o determinadas, no se tocan, porque ya paran solas y quitarles brotes reduce la cosecha. En un verano húmedo, un tomate con menos follaje se seca antes después de la lluvia y sufre menos mildiu.
Pimiento

Al plantar el pimiento (Capsicum annuum), que en mi tierra suele ser el de Gernika, quitad la primera flor que aparezca, la que se forma en la horquilla del tallo. La planta joven todavía tiene pocas raíces y, si cuaja un fruto demasiado pronto, deja de crecer. Con esa renuncia la mata echa más ramas antes de dar fruto. Es un tipo de pellizco que conviene hacer una sola vez, a las dos o tres semanas del trasplante.
Hierbabuena

La hierbabuena (Mentha spicata) se alarga y acaba tumbada. Cuando los tallos midan unos 25 cm, cortad la mata entera a la mitad de su altura, por encima de un nudo. Rebrota en pocos días y suelta tallos tiernos de nuevo. Tenedla siempre en maceta o en un cubo con agujeros, porque con los rizomas, que son tallos subterráneos, se escapa por todo el bancal y no hay manera de pararla.
Calabacín

Al calabacín (Cucurbita pepo) no se le quita la punta, sino las hojas más viejas de la base cuando amarillean. Con la humedad del norte, el follaje enorme junto al suelo es el sitio donde se instala el oídio, ese polvo blanco que cubre las hojas. Quitar de dos a tres hojas por semana, cortando el peciolo bien pegado al tallo, deja pasar el aire y que las flores se vean desde fuera.
Salvia y orégano

La salvia (Salvia officinalis) y el orégano (Origanum vulgare) se vuelven leñosos y ralos si no se recortan. Cortad un tercio de la altura de la salvia cuando el brote de primavera ya esté firme, hacia finales de mayo. El orégano se corta a unos 5 cm del suelo justo antes de que se abran las flores, cuando tiene más aroma. No cortéis en madera vieja y seca: allí no rebrota.
El clima del norte cambia el calendario
El pellizco que muchos fechan en mayo, en el País Vasco se hace en junio. La última helada de la costa cae a mediados de marzo y la de los valles interiores en abril, pero las plantas de verano no arrancan hasta que el suelo pasa de 15 °C. Despuntar una planta que todavía crece a la fuerza, con noches de 8 °C, la deja parada tres semanas.
El segundo cambio es la humedad. Con sirimiri, cada herida de poda es una entrada para el botritis, un hongo gris que pudre los tallos. Por eso conviene cortar por la mañana, en seco, y no pellizcar después de tres días de lluvia seguida. En la España más cálida y seca ocurre lo contrario: despuntad por la tarde, cuando baja el sol, y regad al día siguiente para que la planta no sufra estrés.
El truco de la libreta
En mis libretas apunto cada año la fecha del primer pellizco de albahaca y la del primer tomate maduro. Una albahaca despuntada la primera semana de junio me daba hojas hasta octubre; la que dejé para julio se puso a florecer y se acabó. Apuntad vosotros la fecha del primer corte de cada planta y veréis que se repite con una semana de diferencia.
Errores que se repiten cada primavera
El primero es pellizcar demasiado tarde. Un tallo leñoso ya no rebrota igual, y si despuntáis a ras de una rama gruesa dejáis un muñón que se seca. El segundo es cortar de golpe más de un tercio de la planta; las aromáticas lo soportan, pero el tomate y el pimiento, no. El tercero es pellizcar con la planta mojada o con las manos sucias después de tocar una mata enferma.
Por último, no hay que despuntar una planta que está sufriendo: si veis hojas caídas por sequía o amarillas por exceso de riego, arreglad primero el riego. Otros consejos de cultivo, en la sección de huerto y hortalizas.
Lo que más me preguntáis
¿Puedo comer las hojas de lo que corto?
Las puntas de albahaca, hierbabuena, salvia y orégano se usan en la cocina como cualquier hoja. Los chupones de tomate también se pueden aprovechar para hacer esquejes: ponedlos en un vaso de agua y a las dos semanas sacan raíces.
¿Cuántas veces al año se puede despuntar la misma planta?
Las aromáticas aguantan un corte cada dos o tres semanas entre junio y septiembre. El pimiento, una vez; el tomate, una revisión semanal de los chupones. Parad todas a finales de septiembre en el norte, para que los brotes tiernos no mueran con la primera helada.
¿Es necesario desinfectar las tijeras?
Si cortáis tallos gruesos, sí: pasad un algodón con alcohol de 70 grados entre planta y planta. Con el pellizco de los dedos en tallos blandos no hace falta, pero lavaos las manos si habéis tocado una planta con manchas o con polvo blanco.
— Maite, desde el caserío
