Mi amona Begoña decía que en la huerta cada planta necesita un buen vecino, y en el vivero aprendí que tenía razón a medias. Hay vecindades que ayudan de verdad, otras que solo son costumbre repetida y algunas que perjudican. La asociación de cultivos consiste en sembrar juntas plantas que se complementan en lugar de … Leer más
Cuando el huerto de verano se agota y los tomates ya no dan más de sí, mucha gente guarda las azadas y se olvida del bancal hasta marzo. Es un error, porque septiembre y octubre son los mejores meses para sembrar en el norte. En el vivero aprendí que qué sembrar en el huerto de … Leer más
Cuando entré en el vivero como peona, lo primero que me enseñaron con las hierbas fue a cortar sin miedo. Las matas de tomillo y de albahaca que nadie tocaba salían espigadas, con tallos largos y pocas hojas. Las que se cortaban cada pocas semanas eran frondosas. Es la regla de oro para podar las … Leer más
En mis libretas tengo apuntado que los semilleros de febrero y marzo me dieron más disgustos de joven que cualquier plaga, y casi siempre por el mismo motivo: sembrar siguiendo el calendario de un sobre pensado para otro clima. En mi ladera febrero todavía hiela de noche y marzo llega cargado de nubes, así que … Leer más
Mi amona Begoña decía que una patata bien guardada no necesita más que oscuridad, frescor y aire, y que lo demás eran ganas de complicarse la vida. Tenía razón. Para conservar patatas durante meses no hace falta frigorífico ni cámara: hace falta recogerlas en buen momento, prepararlas unos días y darles el sitio adecuado. Aquí … Leer más
Mi amona Begoña sembraba las alubias con el dedo: un agujero de dos falanges de hondo, una semilla, tapar y esperar. Nunca midió nada, y jamás vi en su huerta un surco de alubias con huecos. Lo que ella sabía de memoria es lo que explica la profundidad de siembra: cada semilla trae una reserva … Leer más
En el vivero del valle aprendí un gesto que no cuesta dinero: coger la punta de un tallo entre el pulgar y la uña del índice y cortarla. Lo hacía con los esquejes y con los plantones de semillero, y al cabo de dos semanas la planta pellizcada tenía el doble de ramas que la … Leer más
Cada agosto, en mi caserío, alguien llega con una cesta de tomates y la misma cara de preocupación: este tiene una grieta, aquel una mancha negra en la base, el de más allá una zona dura y pálida. En el vivero aprendí que casi todas las marcas en los tomates tienen una causa concreta, y … Leer más
Cuando trabajaba en el vivero, en los días de feria de plantel siempre había alguien que volvía con la misma queja: sus fresas salían grandes y bonitas, pero sosas. Casi nunca era un problema de variedad. Para conseguir fresas más dulces hay que fijarse en tres cosas que se pueden controlar: la luz que reciben, … Leer más
Cuando rehice los bancales de mi amona Begoña, lo primero que aprendí es que un bancal elevado no se llena de tierra comprada hasta arriba: se llena por capas, como una lasaña, y casi todo lo que hay debajo se puede conseguir gratis en el propio caserío. Ahorra dinero, aprovecha restos y la planta lo … Leer más