Cuando el huerto de verano se agota y los tomates ya no dan más de sí, mucha gente guarda las azadas y se olvida del bancal hasta marzo. Es un error, porque septiembre y octubre son los mejores meses para sembrar en el norte. En el vivero aprendí que qué sembrar en el huerto de otoño es una pregunta que hay que contestar antes de que acabe septiembre, no después.
La tierra todavía conserva el calor del verano, llueve con regularidad y el sol ya no quema las hojas jóvenes. Muchas hortalizas de hoja y raíz crecen entonces más tiernas y menos amargas que en pleno agosto. Os propongo siete cultivos de siembra sencilla que funcionan bien aquí, con fechas, distancias y los problemas que veréis con la lluvia.
Por qué el otoño es buen momento en el norte
Mi norte tiene una ventaja que se nota ahora: la humedad. Entre septiembre y noviembre caen lluvias frecuentes, el suelo no se seca y las semillas germinan sin que haya que regar a diario. Las primeras heladas llegan a la costa muy tarde, y en los valles del interior no suelen aparecer hasta noviembre, de modo que quedan unas ocho semanas de margen. En la llanada alavesa, el margen es más corto, y conviene sembrar un par de semanas antes.
La contrapartida son las babosas, que adoran la tierra mojada y se comen las plántulas en una sola noche. Os lo digo por experiencia: sembrad más semilla de la necesaria, recorred el bancal al anochecer con una linterna y retirad las babosas a mano, o usad un producto autorizado para uso no profesional y siguiendo la etiqueta.
Qué sembrar en el huerto en otoño
Estos siete cultivos se siembran ahora, ordenados de más rápido a más lento.
Rabanitos

El rabanito (Raphanus sativus) es el cultivo más agradecido del otoño. Se siembra directo en el bancal, a 1 cm de profundidad y con 5 cm entre semillas, y está listo en unas cuatro semanas. Sembrad un puñado cada dos semanas hasta mediados de octubre y tendréis rabanitos continuamente. Si se quedan en la tierra demasiado tiempo, se vuelven duros y picantes.
Espinacas

La espinaca (Spinacia oleracea) germina mal con calor, así que septiembre es su mes. Sembrad en línea, con 20 cm entre hileras y 10 cm entre plantas, a 2 cm de profundidad. Aguanta heladas ligeras y se cosecha a las ocho o diez semanas, hoja a hoja, para que la planta siga produciendo. Con lluvia fuerte, protegedla con un túnel bajo, porque las hojas se manchan.
Canónigos y lechugas de invierno

Los canónigos (Valerianella locusta) son pequeños y soportan el frío mejor que casi nada del huerto. Se siembran al voleo en septiembre u octubre, cubriendo la semilla con apenas medio centímetro de tierra. Las lechugas de invierno (Lactuca sativa) conviene comprarlas ya como plantel, porque la semilla germina mal si el suelo está demasiado caliente. Plantadlas a 25 cm y regad poco, que con la lluvia basta.
Zanahorias

La zanahoria (Daucus carota) necesita paciencia: entre doce y dieciséis semanas desde la siembra. En el norte, sembradla en la primera quincena de septiembre; más tarde, solo con un túnel que mantenga el suelo templado. Sembrad a 1 cm y aclarad a 5 cm entre plantas cuando tengan dos hojas verdaderas. Si el suelo es pesado y arcilloso, haced un caballón para que la raíz crezca recta.
Nabos

El nabo (Brassica rapa) se siembra en septiembre, directo en el bancal, a 1 cm y con 10 cm entre plantas. Se recoge a los dos meses, cuando la raíz mide entre 5 y 8 cm. Prefiere el suelo fresco y húmedo, así que la lluvia del norte le sienta bien. Si la raíz se queda más tiempo, se vuelve leñosa, por lo que conviene no pasarse de fecha al cosechar.
Berzas y repollos de plantel

Las berzas, los repollos y los brócolis (Brassica oleracea) se siembran en semillero a finales de verano, así que ahora lo normal es comprar el plantel en el vivero o en el mercado. Trasplantad en septiembre, a 50 cm de distancia en todas direcciones, y enterrad el tallo hasta las primeras hojas. Cubridlos con una malla fina si veis mariposas blancas, que ponen huevos en las hojas.
Habas

La haba (Vicia faba) se siembra en octubre y noviembre, a 5 cm de profundidad y 20 cm entre semillas. Crece despacio durante el invierno y fructifica en primavera. Las que se siembran ahora llegan a la primavera con la raíz hecha y florecen antes que las de febrero. Cuando midan 15 cm, bastará con escardar de vez en cuando y vigilar los pulgones negros de las puntas.
El truco de la libreta
Apuntad en un cuaderno la fecha de siembra de cada cultivo y la de la primera cosecha. Al segundo otoño tendréis vuestra propia tabla, adaptada a vuestro valle, y no dependeréis de calendarios genéricos. En mis libretas tengo apuntado casi todo lo que sé, y esa es la razón.
Preparar el bancal en una tarde
Antes de sembrar, quitad los restos del verano y desmenuzad la tierra con una horca. Si el suelo es arcilloso, añadid 3 o 4 L de compost maduro por metro cuadrado y mezcladlo con los primeros 10 cm. No labréis en profundidad: en suelo mojado, la tierra se apelmaza y se encharca. Y no dejéis el bancal desnudo: la lluvia de otoño arrastra los nutrientes de la capa superior y, con el suelo sin cubrir, se pierde buena parte del abono que echasteis en primavera. Un cultivo, o al menos una cubierta, evita esa pérdida. Una capa de 3 cm de hojas secas o de paja protege la tierra y retiene el calor.
Para los que cultivan en macetas, la cosa cambia poco. Elegid un recipiente de al menos 25 cm de profundidad, con agujeros, y poned las macetas a cubierto cuando la lluvia sea intensa. Más ideas en terraza y balcón.
Si no vivís en el norte
En el resto de España, el calendario cambia. En la costa mediterránea y en el sur podéis sembrar hasta bien entrado noviembre, porque las heladas fuertes son raras. En la Meseta y en el interior, sembrad antes de mediados de octubre para que las plantas se asienten antes del frío. Con sol y poca lluvia, regad con regularidad hasta que las plántulas sean fuertes. Para más cultivos y calendarios, visitad la sección de huerto y hortalizas.
Lo que más me preguntáis
¿Es demasiado tarde para sembrar zanahorias en octubre?
En el aire libre del norte, casi siempre. Las zanahorias necesitan unos tres meses con suelo templado, y en octubre ya no lo tienen. Con un túnel bajo cubierto de plástico, la siembra de primeros de octubre se puede salvar, aunque la cosecha será pequeña.
¿Qué hago con las babosas que se comen todo lo que siembro?
Sembrad más denso de lo necesario y aclarad después. Recoged las babosas al anochecer, con la tierra mojada. Dejad una tabla en el suelo: de día, se esconden debajo, y las retiráis por la mañana.
¿Puedo sembrar todo esto en la misma semana?
Sí, pero escalonad. Sembrad rabanitos y espinacas primero, luego zanahorias y nabos, y plantad los repollos en la misma semana. Dividir el trabajo en dos fines de semana evita que todo madure a la vez y os deja sin hueco en el bancal.
— Maite, desde el caserío
