En las tardes de julio, cuando el sirimiri da paso a un aire quieto y cálido, los mosquitos salen del valle a la hora exacta en que uno se sienta a cenar. En el vivero me preguntaban cada verano qué planta los espantaba, y mi respuesta honesta era siempre la misma: ayudan un poco, no … Leer más
Las hortensias de mi amona Begoña estaban a la puerta del caserío, en tierra, y nadie las miraba más que para cortarles las flores secas. En maceta es otra historia: una hortensia en maceta depende de vosotros para el agua, el sustrato y el frío, y los errores se pagan en una semana, no en … Leer más
En mi caserío hay un muro de piedra al norte que durante años solo daba musgo. Mi amona Begoña decía que una pared desnuda es un jardín que todavía no ha empezado, y tenía razón, pero con una condición que casi nadie cumple: la trepadora se elige por cómo se agarra, y el soporte se … Leer más
En mi caserío, los geranios de la barandilla llegaban cada julio con una melena de flores rojas, y cada septiembre algunos eran una vara desnuda con un penacho de hojas arriba. Mi amona Begoña decía que el geranio no se estira por capricho: se estira porque nadie le ha dicho dónde parar. Los geranios de … Leer más
Mi amona Begoña no compró un geranio en su vida. Cada septiembre cortaba unas puntas de la mata que vivía en la ventana de la cocina, las clavaba en un tiesto con tierra y en primavera tenía macetas para todo el balcón. Cuando trabajaba en el vivero comprobé que aquel gesto sencillo tiene una técnica … Leer más
La albahaca que se compra en maceta en la tienda dura, con suerte, dos semanas en la cocina de una casa del norte. En mi caserío la he visto marchitarse en el alféizar más veces de las que quiero contar, y casi siempre por razones que se pueden evitar. La albahaca en maceta no es … Leer más
Mi amona Begoña nunca se fue de vacaciones, así que nunca tuvo el problema. Yo sí lo tuve cuando trabajaba en el vivero: dos semanas de agosto y una terraza llena de macetas que no podía pedir a nadie que regara. Lo que aprendí es que el riego con botellas es barato y funciona, siempre … Leer más
En mi caserío el invierno no es la estación muerta que la gente imagina. Llueve, hiela de vez en cuando y hay semanas enteras sin ver el sol, pero el balcón en invierno puede seguir verde y con flor si elegís plantas que de verdad aguantan. En el vivero aprendí que la mitad del trabajo … Leer más
Mi amona Begoña plantaba los bulbos en noviembre, con las manos frías y el delantal mojado, y se olvidaba de ellos hasta que febrero traía los primeros narcisos junto a la puerta. Yo, de joven, pensaba que no hacía nada y que las flores salían solas. Los bulbos de otoño en maceta son lo más … Leer más
En mi caserío nada se tira hasta que se ha probado a plantar algo dentro. Mi amona Begoña sembraba lechugas en una artesa rota y puerros en un cubo sin fondo, y siempre le salían mejor que a los vecinos con bancales de manual. Un cesto de plástico de los que se usan para la … Leer más