Mi amona Begoña nunca se fue de vacaciones, así que nunca tuvo el problema. Yo sí lo tuve cuando trabajaba en el vivero: dos semanas de agosto y una terraza llena de macetas que no podía pedir a nadie que regara. Lo que aprendí es que el riego con botellas es barato y funciona, siempre que lo probéis antes de iros.
Con una botella de plástico, un clavo y un poco de sustrato podéis mantener húmedas las macetas de la terraza durante una semana o diez días. Aquí tenéis los pasos, los volúmenes de agua que de verdad hacen falta, los fallos que veo repetirse y cómo cambiarlo si vivís en una zona más seca que la mía.
Qué hace una botella y qué no
Una botella de 2 L llena de agua, clavada boca abajo en la maceta, suelta agua a la tierra a medida que esta se seca. Es un sistema que se regula solo: si el sustrato está húmedo, el agua apenas sale; si se seca, sale más. No sustituye a un riego por goteo con temporizador, pero para unas vacaciones de una o dos semanas sobra. Tampoco cuesta nada: la botella ya la teníais en el cubo del reciclaje.
Lo que no hace es milagros. Una maceta de 30 cm con una planta grande puede consumir 300 o 400 ml al día en pleno verano, y una botella de 2 L no llega a dos semanas. Calculad siempre un litro de reserva por cada dos o tres días de ausencia y por maceta mediana, y usad botellas de 5 L para tomateras o hortensias.
Montar el sistema, paso a paso
Elegir botellas y agrupar las macetas

Reunid botellas de 1,5 o 2 L, limpias y con tapón de rosca, una por maceta mediana. Si se han usado para bebidas azucaradas, lavadlas bien con agua caliente, porque el azúcar atrae hormigas y moho. Juntad las macetas en un solo rincón de la terraza: cuesta menos revisarlas y se hacen sombra unas a otras.
Perforar el tapón

Con un clavo fino calentado a la llama, o con una aguja gruesa, haced dos o tres agujeros en el tapón. Han de ser del grosor de un alfiler, de 1 a 2 mm: más grandes vacían la botella en un día. Hacedlo al aire libre y con cuidado, porque el plástico fundido huele mal y quema. Probad la botella sobre el fregadero: debe gotear, no chorrear.
Llenar y clavar la botella

Regad la maceta a fondo para que el sustrato esté húmedo, llenad la botella, enroscad el tapón y clavadla boca abajo en la tierra, a unos 5 cm de la base del tallo. El cuello debe entrar 8 o 10 cm. Si el sustrato es muy suelto, abrid antes un hueco con un palo del mismo grosor. Que no se tape el tapón con tierra, porque se obstruye: si pasa, pinchad los agujeros con un alfiler.
La variante del cordón de algodón

Para macetas de balcón en fila, usad un cubo o una garrafa de 5 L llena de agua, colocada más alta que las macetas. Meted en el agua un extremo de un cordón grueso de algodón, de 5 mm de diámetro, y enterrad el otro extremo 10 cm en cada maceta. El agua sube por el cordón sin electricidad. Dejad el cubo tapado, con un agujero para el cordón, para que no críe mosquitos.
Proteger del sol y acolchar

Una botella transparente al sol calienta el agua y favorece las algas. Envolvedla con papel de periódico o ponedla a la sombra de la propia planta. Cubrid el sustrato con 3 cm de corteza o paja, que reduce la evaporación y mantiene las raíces más frescas. Con eso, una botella puede durar un 30 % más. Añadid, además, un cuenco con agua bajo las macetas más pequeñas solo en verano, y retiradlo en cuanto vuelvan las lluvias para que no críe mosquitos.
Probar una semana antes

Montad todo siete días antes de marcharos. Mirad cuánta agua baja cada día y ajustad: si en cuatro días se vacía, cambiad a una botella de 5 L; si no baja nada, ensanchad un poco los agujeros. Si una maceta se ve encharcada, quitad su botella unas horas. Este ensayo me ha ahorrado más de un disgusto, y es el paso que casi todo el mundo se salta. Hacedlo en un fin de semana tranquilo, con el sustrato ya regado y sin prisas, y dejad anotado en un papel cuántas botellas habéis puesto y dónde, por si se las encarga a un vecino.
El truco de la libreta
En mis libretas tengo apuntado el consumo de cada maceta de la terraza en semanas de calor: unos 250 ml al día para una de 30 cm con geranios, el doble con tomateras. Anotad vosotros lo que consume la vuestra en la prueba y multiplicad por los días que vais a faltar, más un 20 % de margen.
Qué plantas aguantan y cuáles no
Funciona bien con las que prefieren humedad constante: tomateras, hortensias, lechugas, albahaca, fresas, fucsias o begonias de terraza. Funciona peor con las que se pudren si el sustrato siempre está mojado, como las suculentas, las lavandas o el romero: a esas dejadlas casi secas antes de iros y no les pongáis botella.
Tampoco conviene usarlo en macetas sin drenaje. Una botella clavada en una maceta sin agujeros acaba en encharcamiento, y el encharcamiento mata antes que la sequía. Para plantas de interior que se quedan en casa, mirad cómo regar según la especie.
Clima: norte y sur
En mi valle, en julio y agosto con 20-25 °C y alguna tarde de lluvia, una botella de 2 L suele durar entre cinco y ocho días en una maceta mediana. Si hay semana de lluvia, la maceta recibe agua extra y la botella casi no baja: no pasa nada, pero vigilad que no se encharque. Los días de viento sur la maceta se seca mucho más deprisa.
En el sur y el levante, con 35 °C, una botella de 2 L apenas aguanta dos o tres días. Usad garrafas de 5 L o el sistema del cubo con cordón, poned las macetas a media sombra y, si faltáis más de diez días, pedid a alguien que pase a mirar. Más ideas de terraza en la sección de terraza y balcón.
Lo que más me preguntáis
¿Cuántos días aguanta una botella de 2 litros?
Depende de la planta, del tamaño de la maceta y del calor. En el norte, con una planta mediana, entre cinco y ocho días; en pleno verano del sur, dos o tres. Por eso conviene hacer la prueba antes de salir y medir cuánto baja.
¿Puedo usar botellas en macetas de interior?
Se puede, con botellas pequeñas y sin sol directo sobre ellas. En interior el consumo es mucho menor, y una botella de 1,5 L puede durar tres semanas en una planta de hoja grande. Cuidado con los agujeros: si son grandes, empapan el sustrato.
¿Se pueden reutilizar los tapones y las botellas el año siguiente?
Sí, si los lavéis con agua y jabón y revisáis que los agujeros no estén obstruidos. El plástico se vuelve quebradizo con el sol tras uno o dos veranos, así que cambiad las botellas que se vean ya opacas o agrietadas.
— Maite, desde el caserío
