Plantas de interior con poca luz: seis que aguantan

En mis libretas tengo apuntados los días de cielo cubierto de cada invierno, y en mi valle son tantos que aprendí pronto a elegir las plantas de interior con poca luz con cuidado. Una planta que en un salón del sur vive feliz, aquí se estira, palidece y se rinde en dos meses si no la ponéis en la ventana correcta.

Ninguna planta crece sin luz: lo que existe son plantas que sacan partido de muy poca. Aquí tenéis seis que he visto aguantar años en pasillos y dormitorios de orientación norte, cómo reconocer cuándo les falta claridad y cómo regarlas, porque en penumbra el riego cambia por completo.

Qué es poca luz de verdad

Poca luz no es oscuridad. Es un sitio donde podéis leer de día sin encender la lámpara, pero donde el sol no entra directo en ningún momento. Una prueba sencilla: poned la mano a 30 cm de la planta, a mediodía; si veis una sombra borrosa, hay luz baja suficiente; si no se ve sombra alguna, es demasiado poca.

En el norte, además, el cielo cubierto recorta la luz casi la mitad del año. Un pasillo sin ventana o un baño ciego no sirven ni para las plantas más duras. En esos casos, o las ponéis cerca de una fuente de claridad, o instaláis una bombilla LED para plantas encendida de 8 a 10 horas al día, a unos 40 cm de las hojas.

La señal de que falta luz es clara: hojas nuevas más pequeñas y pálidas, tallos largos y estirados hacia la ventana, y crecimiento casi nulo. Si lo veis, no la abonéis ni la reguéis más: acercadla a la luz. Dentro de la misma habitación, un metro más cerca de la ventana puede duplicar la claridad que recibe, así que probad antes de comprar otra planta.

Seis plantas que aguantan la penumbra

Lengua de suegra

Lengua de suegra

La lengua de suegra (Dracaena trifasciata) es la campeona de la paciencia. Con luz baja crece despacio, pero conserva el porte, y las hojas verdes lisas toleran mejor la sombra que las que llevan bordes amarillos. Regadla cada dos o tres semanas, solo cuando la tierra esté seca hasta el fondo de la maceta. Usad una maceta con buen drenaje: sus raíces se pudren con facilidad si el agua se queda abajo, y es el fallo que más veo en esta planta. En invierno, con calefacción, no la pongáis pegada a un radiador: prefiere un rincón fresco, entre 12 y 24 °C.

Zamioculca

Zamioculca

La zamioculca (Zamioculcas zamiifolia) guarda el agua en unos rizomas gruesos bajo la tierra, así que soporta bien el descuido. En luz baja saca pocas hojas nuevas al año, pero no pierde las que tiene. Regadla cuando el sustrato esté seco por completo, más o menos cada tres semanas, y menos aún en invierno. Si las hojas se arrugan y amarillean desde la base, casi siempre es exceso de agua, no falta de ella.

Aspidistra

Aspidistra

La aspidistra (Aspidistra elatior) se llama también planta de hierro, y no es casualidad: aguanta sombra, aire fresco y pasillos fríos donde otras se mueren. Sus hojas anchas, de un verde muy oscuro, se queman si les da el sol directo. Con un riego moderado, cuando se seque la parte alta de la tierra, es una planta que puede durar décadas. Pasadla a una maceta mayor solo cuando las raíces asomen por abajo, porque crece muy despacio y no le gusta que la molesten.

Potus

Potus

El potus (Epipremnum aureum) es la trepadora de siempre para estantes altos. Con luz baja sobrevive, pero las hojas pierden las manchas amarillas y se quedan de un verde liso. No es una enfermedad, sino la planta aprovechando mejor la poca luz. Dejad que se seque la tierra unos 3 cm antes de regar, y recortad los tallos largos para que se ramifique. Si queréis más plantas, los esquejes con dos o tres hojas enraízan en un vaso de agua en un par de semanas.

Espatifilo

Espatifilo

El espatifilo (Spathiphyllum wallisii) tolera la sombra y da hojas grandes y brillantes, pero con luz baja florece poco o nada. Es una planta chivata: cuando le falta agua, las hojas se caen de golpe y se levantan a las pocas horas de regar. Le gusta el aire húmedo, así que no lo pongáis junto al radiador. Limpiad las hojas con un paño húmedo, que así respira mejor, y quitad las flores blancas marchitas cortando el tallo desde la base.

Helecho de Boston

Helecho de Boston

El helecho de Boston (Nephrolepis exaltata) es el que mejor encaja en el clima húmedo del norte, y es un buen modo de llenar una esquina con frondas arqueadas. Pide luz indirecta suave, sustrato siempre ligeramente húmedo y aire con humedad; en una casa con calefacción seca se le queman las puntas. Lo mejor es un baño o una cocina con ventana pequeña. Si lo regáis con agua del grifo muy dura, dejadla reposar una noche.

Cómo regarlas cuando falta luz

La regla de oro: con poca luz, la planta consume mucha menos agua, y el exceso de riego es la causa de la mayoría de muertes. Esperad a que el sustrato esté seco unos 5 cm hacia abajo en las plantas de hoja gruesa (lengua de suegra, zamioculca), y 3 cm en las de hoja fina. Para afinar cada caso, tenéis una guía sobre regar las plantas de interior según la especie.

El truco de la libreta

En mis libretas tengo anotado que, en pleno invierno, las plantas del pasillo oscuro piden la mitad de agua que en verano. Mi método: levantar la maceta antes de regar. Si pesa casi lo mismo que recién regada, esperad otra semana. Una maceta de plástico de 15 cm seca pesa menos de la mitad que mojada, y esa diferencia nunca falla.

Dos detalles más. Quitad el polvo de las hojas con un paño húmedo cada mes, porque una capa de polvo roba parte de la poca luz que entra. Y no abonéis más de una vez cada seis semanas en primavera y verano, a media dosis; en invierno, nada.

Poca luz en la España seca y cálida

En el sur y en el Mediterráneo, la luz baja no suele ser el problema sino el sol directo a través del cristal, que quema estas plantas. Un cuarto con la ventana al norte es allí un buen sitio para todas. Con el calor del verano, regad un poco más a menudo, pero comprobad siempre el sustrato antes. Más ideas en la sección de cuidados básicos.

Lo que más me preguntáis

¿Puede una planta vivir solo con luz artificial?

Sí, si la luz es adecuada. Una bombilla LED de espectro completo, encendida de 8 a 10 horas diarias y a unos 40 cm de las hojas, sustituye bastante bien a una ventana pobre. Una lámpara corriente de salón no basta, porque da muy poca de la luz que la planta aprovecha.

¿Por qué se estira mi planta hacia la ventana?

Porque busca luz. Es la señal más clara de que la planta recibe menos de lo que necesita. Acercadla a la ventana, girad la maceta un cuarto de vuelta por semana y cortad los tallos más largos para que rebroten más compactos.

¿Qué planta resiste más el olvido?

La zamioculca y la lengua de suegra ganan por goleada: aguantan semanas sin agua y meses con luz baja. Aun así, no son inmortales. Pasadas cuatro semanas sin riego seguidas, las hojas se arrugan; regadlas despacio y se recuperan.

— Maite, desde el caserío