En mi caserío las suculentas viven en el alféizar de la cocina, y en la ladera hay muchos meses en que el cielo no se despeja. En el vivero aprendí que una suculenta no se queja con ruido: cambia de color, de forma y de tacto semanas antes de que se estropee de verdad. Leer … Leer más
En el vivero vendíamos jades cada primavera, y muchos clientes volvían con la misma pregunta: por qué su arbolito era todo tronco, largo y con cuatro ramas en la punta. La respuesta casi siempre era la misma, que nadie lo había cortado nunca, ni una vez en cinco años, y que lo tenían en un … Leer más
En mi caserío el aloe vera (Aloe vera) vive en la ventana más clara de la cocina y casi nunca se moja, porque aquí el agua es su peor enemigo, mucho más que el frío. Es una de las plantas de interior que más se compran, pero en las tiendas se vende bajo el mismo … Leer más
En el vivero aprendí que las suculentas rara vez mueren de sed. Lo que las mata es el cariño: el riego de cada sábado, el plato lleno de agua bajo la maceta, la mano generosa de quien teme que se seque. Las suculentas que se pudren lo hacen por dentro, y cuando se ve algo … Leer más
En mi caserío tengo una maceta colgada junto a la ventana del pasillo, de la que cuelgan unos tallos planos y ondulados, con dientes a los lados, como el espinazo de un pescado. Es el cactus espina de pescado, y me tuvo dos años sin una sola flor hasta que dejé de tratarlo como a … Leer más
En mi caserío, el 20 de diciembre, siempre hay en la cocina una maceta con una planta cubierta de flores pequeñas como estrellas, regalo de alguien que no sabía qué traer. Hace años la tiraba en cuanto se le secaban las flores. En el vivero aprendí que esa planta rebrota sin problema y que solo … Leer más
En el vivero aprendí que el cactus de Navidad (Schlumbergera × buckleyi) es la planta que más veces vuelve a casa con la queja de que no ha dado una sola flor. En la tienda lo cuidan con luz y temperatura controladas, y en el salón de una casa normal pierde ese ritmo en pocas … Leer más
En mi caserío tengo un cactus de bolas que lleva años en la ventana de la cocina, y cada primavera alguien me pregunta si hay que podarlo cuando se le caen las flores. La respuesta corta es que casi nunca, y que cuando se poda, el momento y el corte importan mucho más que la … Leer más
Mi cactus de Navidad (Schlumbergera × buckleyi) más viejo llegó a ocupar media ventana, con tallos largos que colgaban y flores solo en las puntas. En el vivero aprendí que esa pérdida de forma no se arregla con abono: se arregla con unas tijeras, una poda ligera después de florecer y un poco de paciencia. … Leer más
Cuando trabajaba en el vivero me encargaba de los semilleros, y las suculentas de hoja eran las que más gente se llevaba a casa para probar. Muchas volvían al mes con la misma queja: la planta nueva había salido larga, pálida y con las hojas muy separadas, nada que ver con la madre. Para multiplicar … Leer más