En mi caserío el invierno no es la estación muerta que la gente imagina. Llueve, hiela de vez en cuando y hay semanas enteras sin ver el sol, pero el balcón en invierno puede seguir verde y con flor si elegís plantas que de verdad aguantan. En el vivero aprendí que la mitad del trabajo está en juntar bien las plantas, no en cuidarlas mucho.
Aquí tenéis siete composiciones para macetas y jardineras, pensadas para un clima húmedo y fresco: qué plantas combinar, qué sustrato les va bien y qué errores de drenaje las matan antes que el frío. Al final, un apartado para quien vive en zonas más secas o más heladas.
Lo que mata a una maceta en invierno
Casi nunca es el frío. Una planta rústica soporta -5 °C sin problema, pero no soporta tener las raíces en agua helada semanas seguidas. Por eso lo primero es el drenaje: agujeros grandes en la base, 3 cm de arcilla expandida o grava en el fondo y la maceta levantada del suelo con unos tacos o pies de terracota.
El segundo problema es el tamaño. Una maceta de menos de 30 cm de diámetro se hiela entera en una noche seria; una de 40 cm o más guarda el calor del sustrato y protege la raíz. Si podéis, agrupad las macetas pegadas a la pared de la casa y envolved las más expuestas con arpillera, que deja pasar el aire.
Y el tercero, el plato. Quitadlo o dejad un hueco de 2 cm bajo la maceta, porque en el norte el agua de lluvia se acumula en el plato y el sustrato se queda encharcado. Es una media hora de trabajo en octubre que se agradece todo el invierno. Para el resto de ideas de terraza, pasad por la sección de terraza y balcón.
Siete composiciones para el frío
Brezo de invierno y coníferas enanas

El brezo de invierno (Erica carnea) florece de diciembre a marzo en rosa, blanco o púrpura, y es una de las pocas plantas que no se inmuta con la helada. Combinadlo con un pino enano como el pino de montaña (Pinus mugo) en una maceta de 40 cm. Usad sustrato para plantas acidófilas mezclado con un 20 % de arena gruesa y cortad las flores pasadas en abril, sin entrar en la madera vieja.
Pensamientos y violetas cornudas

El pensamiento (Viola × wittrockiana) y la violeta cornuda (Viola cornuta) se plantan en octubre y dan flor casi todo el invierno. La violeta cornuda es más pequeña y más resistente a las heladas fuertes. Poned seis plantas en una jardinera de 60 cm, a 10 cm una de otra, y quitad las flores marchitas cada semana para que echen más.
Eléboros y helechos

El eléboro (Helleborus orientalis) abre sus flores caídas en enero y febrero, justo cuando casi nada florece. Con un helecho perenne como el helecho de escudo (Polystichum setiferum) forma una pareja de sombra que en mi valle funciona en balcones orientados al norte. El eléboro es tóxico si se ingiere, así que mantenedlo fuera del alcance de niños y mascotas.
Skimmia y aucuba

La skimmia (Skimmia japonica) aguanta la sombra y se llena de bayas rojas o de capullos rosados todo el invierno. La aucuba (Aucuba japonica) aporta hojas grandes moteadas de crema o amarillo, que dan volumen cuando lo demás está desnudo. Las dos viven años en una misma maceta de 45 cm; basta con regarlas cuando los 3 cm superiores del sustrato estén secos.
Gramíneas rústicas y ciclámenes

Una carex (Carex oshimensis) conserva sus hojas finas todo el año y se ve preciosa con el ciclamen de hoja de hiedra (Cyclamen hederifolium), que echa flores rosadas en otoño y hojas plateadas durante el invierno. No confundáis este ciclamen rústico con el de floristería, que se hiela con la primera escarcha. Plantad los tubérculos a 3 cm de profundidad.
Coles ornamentales y hiedras variegadas

La col ornamental (Brassica oleracea) colorea en blanco, rosa y morado cuando bajan las temperaturas, y aguanta hasta -10 °C. Ponedla con una hiedra de hoja variegada (Hedera helix) que caiga por el borde de la maceta. Cambiad las coles en marzo, antes de que se espiguen. Vigilad las orugas en otoño, que las buscan: con revisar las hojas cada pocos días y retirarlas a mano suele bastar.
Camelias y pieris enanos

La camelia (Camellia japonica) es la reina de los inviernos vascos y en maceta de 50 cm da flor de enero a abril. El pieris (Pieris japonica) la acompaña con sus racimos blancos de flores y sus brotes rojos. Los dos necesitan sustrato ácido y agua de lluvia siempre que podáis; si la camelia pierde capullos, casi siempre es por un riego irregular o por un cambio brusco de lugar en otoño.
Cómo cuidarlas hasta marzo
En invierno regad poco, pero no nada. Con lluvia frecuente, una maceta cubierta de vegetación puede pasar dos semanas sin riego; bajo un alero, en cambio, se seca y necesita agua cada 7-10 días. Meted el dedo 3 cm en el sustrato: si sale húmedo, esperad.
No abonéis de noviembre a febrero. La planta casi no crece y las sales del abono se acumulan en un sustrato frío. Retomad el abono en marzo, a media dosis, con un abono líquido para plantas de flor cada quince días hasta que acabe la floración. Y retirad las hojas caídas de la superficie, porque bajo ellas el moho aparece enseguida con tanta humedad.
El truco de la libreta
En mis libretas tengo apuntado que las noches más peligrosas no son las de -5 °C con cielo despejado, sino las de 0 °C con viento. Cuando Euskalmet avisa de helada, yo acerco las macetas a la pared, tapo la superficie del sustrato con una capa de 3 cm de hojas secas o corteza y las quito al día siguiente si sale el sol. Cuesta cinco minutos y evita raíces heladas. Lo aprendí en el vivero, donde perdimos una tanda entera de bandejas por no mirar el viento.
Clima: el norte y el resto de España
En la costa atlántica las heladas son raras y lo que complica el invierno es la humedad, así que el drenaje manda. En los valles del interior, con heladas de -5 °C, elegid macetas gruesas de más de 40 cm y protegedlas con arpillera. En el sur y el levante, donde el invierno es seco y suave, regad más a menudo y podéis incluir lavandas y santolinas, que en mi clima húmedo se pudren en maceta porque no soportan semanas de lluvia con las raíces mojadas.
Lo que más me preguntáis
¿Cuándo hay que plantar las flores de invierno en el balcón?
Entre octubre y principios de noviembre, cuando el sustrato aún conserva algo de calor y las raíces se asientan antes de las heladas. Los pensamientos tardíos plantados en diciembre florecen menos. Las camelias y los pieris se pueden comprar ya con capullo en otoño.
¿Puedo dejar las macetas en el balcón si hay nieve?
Sí, las rústicas de esta lista aguantan. Lo que sí conviene es sacudir la nieve de las ramas de las coníferas y de la camelia, porque el peso rompe ramas, y no dejar que se derrita sobre una maceta sin drenaje.
¿Qué hago si el sustrato se hiela entero?
No reguéis con agua caliente ni mováis la maceta: esperad a que se deshiele sola con el sol de mediodía. Después de una helada seria, no regéis hasta que el sustrato esté templado, porque una planta con la raíz recién helada absorbe mal el agua. Si pasa a menudo, la maceta es demasiado pequeña.
— Maite, desde el caserío
