Cactus injertados: cómo mantenerlos vivos

Los cactus injertados son esas bolitas rojas, amarillas o naranjas sobre un tallo verde que llegan a las tiendas por docenas. Cuando trabajaba en el vivero, los clientes los compraban como si fueran flores de plástico y volvían al cabo de dos meses con el tallo verde blando y la bola de color seca. La causa casi nunca era el color: era lo que hay debajo.

Un cactus injertado son dos plantas unidas, y si una muere, la otra la sigue. Aquí os cuento cuál es cuál, qué cuidados necesita el tallo que sostiene al resto, cómo notar que se debilita y cómo pasar la parte de color a un tallo nuevo antes de que sea tarde.

Dos plantas en una: por qué la de color no vive sola

La bola de color suele ser el cactus luna (Gymnocalycium mihanovichii, en variedades rojas, rosas, amarillas o naranjas). Esas variedades han perdido la clorofila, el pigmento verde con el que las plantas fabrican su alimento a partir de la luz. Sin clorofila no se alimentan solas, y por eso se pegan sobre otro cactus verde, el patrón, que sí hace la fotosíntesis y les pasa la savia.

El patrón más habitual es el cactus pitaya (Hylocereus undatus), un cactus trepador de tallo alargado y con tres costillas, aunque también se usa el garambullo (Myrtillocactus geometrizans). En ambos casos la regla es la misma: si el patrón se pudre o se seca, la bola de color muere en pocos días. Y si cortáis la bola para plantarla sola en tierra, tampoco prospera, porque no sabe alimentarse.

Por eso cuidar un cactus injertado es cuidar al verde. El color es un adorno que vive de prestado.

Cuidados de cada día

Luz brillante, sin sol fuerte de mediodía

Luz brillante sin sol fuerte

Poned el cactus junto a una ventana luminosa, sin sol directo en las horas centrales, sobre todo de abril a septiembre. La bola de color no tiene clorofila que la proteja y se quema con facilidad: aparecen manchas marrones y secas en la piel, que no se curan. Con poca luz, el patrón se alarga y se pone delgado y débil. En el norte, con cielos cubiertos, la ventana más clara de la casa suele ser perfecta; en verano, una cortina fina basta.

Calor moderado en invierno

Temperatura en invierno

El patrón de pitaya viene de zonas tropicales y no soporta el frío. Mantened el cactus siempre por encima de 10 °C, mejor entre 12 y 18 °C en invierno. Una ventana que se enfría de noche, con la maceta pegada al cristal, es un riesgo: apartad la maceta unos 10 cm del cristal o poned un cartón detrás. Este es un cactus de interior durante todo el año en el norte, sin salidas al jardín en invierno.

Regar poco y con la tierra seca

Riego del cactus injertado

Regad solo cuando el sustrato esté seco hasta el fondo: en primavera y verano, cada dos semanas; en invierno, una vez al mes o menos. Echad el agua alrededor del borde del tiesto, sin mojar la bola ni la unión, y vaciad el plato a los diez minutos. El exceso de agua es la causa principal de que el patrón se pudra desde la base. Usad una maceta pequeña con agujeros y sustrato para cactus con un tercio de arena gruesa o perlita.

El truco de la libreta

En mis libretas tengo apuntado que el final del invierno es el peor momento, cuando las noches siguen frías y el sustrato lleva meses húmedo. Marcad en el calendario el primer sábado de febrero y mirad la base del tallo con la maceta ladeada: si está firme, todo bien; si cede al apretar con un dedo, hay que actuar ya.

Cuando el patrón flaquea

Reconocer las señales

Señales de un patrón débil

Un patrón enfermo da avisos: la base se pone blanda, amarillenta o translúcida; el tallo se arruga sin motivo; la unión con la bola se oscurece. Si apretáis suavemente y cede, la pudrición ya está avanzada. Otra señal frecuente es que el patrón eche brotes verdes por debajo de la unión: son hijuelos del propio patrón que roban fuerza a la bola de color. Cortadlos con una tijera limpia cuando midan unos 2 cm. Si el tallo está sano, el cactus puede seguir años así.

Preparar un patrón nuevo y cortar

Preparar el patrón y cortar

Si el tallo está perdido pero la bola sigue firme, aún hay salida: reinjertar. La mejor época es la primavera o el principio del verano, con la planta en crecimiento activo, en una habitación de al menos 20 °C. Necesitáis un patrón verde sano, de un grosor parecido al de la bola, y un cuchillo o cúter muy afilado limpiado con alcohol de farmacia. Cortad la parte superior del patrón en un plano limpio y recto. Después cortad la bola de color por la base de un solo tajo, sin aplastarla, y hacedlo cuanto antes, porque los cortes se secan en unos minutos.

Alinear los anillos y sujetar

Alinear y sujetar el injerto

Mirad el corte de las dos piezas: veréis un círculo más claro, el anillo vascular, por donde viaja la savia. Colocad la bola sobre el patrón haciendo coincidir esos círculos, aunque uno sea más pequeño que el otro; con que se toquen en algún tramo, el injerto prende. Presionad ligeramente y sujetad con una goma elástica ancha que pase por debajo de la maceta y por encima de la bola, o con cinta, sin apretar demasiado para no aplastar los tejidos.

Esperar sin tocar

Esperar a que el injerto prenda

Dejad la maceta en un lugar cálido y luminoso, sin sol directo, y no la mováis ni regues durante dos semanas. Entre 7 y 14 días los tejidos se unen. Cuando la bola resista un leve toque sin moverse, quitad la goma con cuidado. Si en dos semanas la bola está arrugada o negra, el injerto no ha prendido; con un patrón nuevo y un corte más rápido, se puede repetir.

El clima del norte y una nota para el sur

La humedad es lo que más complica a un cactus injertado en el norte. Con tantos días de lluvia y la casa cerrada, el aire está cargado y el sustrato tarda en secarse. Poned el cactus en un cuarto bien ventilado, no en la cocina ni en el baño, y usad macetas de barro. Si la casa está húmeda, regad aún menos de lo que os parece.

En el sur y en la costa mediterránea el problema es el sol: tras un cristal orientado al sur, la bola de color se quema en una tarde de julio. Cualquier ventana con cortina fina es mejor que un alféizar a pleno sol. Más sobre este tipo de plantas, en suculentas y cactus.

Lo que más me preguntáis

¿Puedo plantar la bola de color directamente en tierra?

No. Sin clorofila no puede fabricar su alimento y, aunque eche raíces un tiempo, se acaba consumiendo. Solo vive injertada. Las únicas bolas de color que viven solas son las que conservan algo de clorofila, y esas suelen ser verdosas o poco vivas.

¿Por qué se ha puesto arrugada la bola de color?

Suele ser sequedad, pero también puede ser una raíz podrida que ya no absorbe agua. Comprobad la base del patrón: si está firme, regad; si está blanda, es el momento de reinjertar.

¿Se puede injertar en cualquier época del año?

Se puede, pero en otoño e invierno prende mal, porque la planta casi no crece y el frío favorece la pudrición. Esperad a que haga calor, entre abril y julio, y trabajad en una habitación cálida y luminosa.

— Maite, desde el caserío